GUSTAVO WILCHES CHAUX
(1954)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera 
De: Mario Pachajoa Burbano

Lo que permite afirmar que Gustavo Wilches Chaux es el caucano que con mayor grado de conciencia se ha preparado para enfrentar los retos del nuevo milenio es la propiedad con la que trata los temas que hoy son materia de la agenda internacional. Alguien que domina los asuntos medioambientales y los coloca en el lugar prioritario de sus preocupaciones; que se fue con su familia a Inglaterra para hacer una especialización en Administración de Desastres en el prestigioso Politécnico de Oxford; que posteriormente decidió ir a Bristol para adelantar un postgrado en Producción de Audiovisuales y que tiene tiempo para escribir poesía de corte moderno con temas de nuestros días, es necesariamente una persona que ha tomado la decisión de vivir a plenitud los tiempos que corren y ser protagonista de los cambios que exige la sociedad.

Wilches se graduó como abogado en la Universidad del Cauca en l977 pero bien pronto abandonó las disciplinas del Derecho y se enrumbó por los campos de la administración pública llegando a la Dirección Regional del Servicio Nacional de Aprendizaje en el Cauca en donde daría un "revolcón" a las prácticas de la entidad. La creatividad y una manera propia de encarar los objetivos de las entidades que han sido puestas bajo su dirección, ha sido una constante en su vida pública. Fue en esa posición, cuando con motivo del terremoto que sacudió a Popayán en 1983, Wilches desarrolló una metodología reconocida nacional e internacionalmente como encomiable, en los programas de reconstrucción y construcción de nuevas viviendas en sectores populares afectados por el sismo. No se trataba solamente de levantar muros y colocar cubiertas, sino de organizar a la comunidad para que se convirtiera en gestora de su propio proceso de recuperación material y moral, logrando que con recursos escasos se alcanzara un mejor aprovechamiento en beneficio del mayor número de damnificados posible.

Toda esta experiencia le valió un reconocimiento general que derivó en su viaje a Inglaterra para adelantar diferentes estudios al más alto nivel, que lo han convertido en un renombrado consultor nacional e internacional en temas ecológicos y de prevención y manejo de desastres. Si se considera la alta vulnerabilidad del país en estas materias y la frecuencia con que ocurren fenómenos que ocasionan graves desastres por desbordamientos de la naturaleza, se entiende la justa valoración que se hace en Colombia de las capacidades y experiencia de Wilches.

Fueron estas razones las que en su momento llevaron al gobierno nacional a designar a Wilches para dirigir la Corporación Nasa Kiwe, entidad encargada de diseñar y poner en marcha las acciones destinadas a la recuperación de la zona afectada por la avalancha del Páez en 1994. Las comunidades indígenas reconocieron al término de la gestión, que el Director había logrado no solo un sorprendente cumplimiento en las metas propuestas - hecho poco común en la administración pública colombiana -, sino que su éxito se debía tanto a sus calidades ejecutivas como a su grado de aceptación por la comunidades objeto del proyecto, que tienen un alto grado de complejidad sociológica y política.

Poeta moderno y ensayista brillante, ha publicado varios libros entre los que se cuentan, "El Jardín de las Flores de Concreto" y "Poemas a, ante, cabe,......hasta Emiliana", ambos de poesía. "La letra con risa entra" sobre educación ambiental, lo mismo que "Caída y Levantada de Felipe Pinillo, Mecánico Soldador", "En pos de la Bio-Diverciudad" y "En el Borde del Caos". Asimismo, la obra "El Universo Amarrado a la Pata de la Cama", relatos verídicos de ciencia- ficción.

Gustavo Wilches fue el candidato de los Verdes colombianos a la Constituyente de 1991 y posteriormente a la Alcaldía de Popayán en las elecciones de 1997. Sin ataduras a los partidos tradicionales, tiene fuerte apoyo en círculos intelectuales y grupos independientes, que valoran su honesta posición ante los problemas nacionales, su descollante inteligencia que está en permanente ebullición, su curiosidad invencible y su sentido del humor, fino y penetrante, todo lo cual ha hecho de él un conferencista permanentemente invitado a los más exigentes escenarios académicos, tanto de Colombia como de Europa, Estados Unidos y América Latina.

Con un fuerte amarre sentimental hacia su tierra, que se pone de presente en sus poesías, en sus ensayos y sus trabajos científicos, Wilches es sin embargo un hombre de visión universal, que ha conseguido posicionarse como uno de los caucanos con permanencia asegurada en el panorama nacional.