JOSE VIVAS BALCAZAR
Martes 5 de abril, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Un dia como hoy, 5 de abril de 1918 nacía en Tunía, Cauca, el poeta, escritor y pedagogo José Vivas Balcázar, hijo de José María Vivas Sandoval y Ana Joaquina Balcázar. Estudió en el Colegio Villegas de Piendamó e hizo estudios secundarios en el Seminario Salesiano de Mosquera, Cundinamarca, en donde se especializó en pedagogía.

Estudios de Derecho y Filosofía los adelantó en la Universidad Javeriana de Bogotá. Fue Secretario de la Radiodifusora Nacional de Colombia, Director de la Revista de Las Indias, Agregado Cultural de la Embajada de Colombia en Chile y Embajador Encargado de negocios. Dos veces Secretario de Educación del Valle y profesor de literatura y filosofía a nivel secundario, en los Colegios Pío XII, Liceo Belalcázar y Fray Damián y Jefe de Divulgación del Sena en Cali.

Escribió siete libros: "Humo Azul", "El Corazón Vacío", "Tríptico Bolivariano", "La Doncella", "María y el Viacrucis:, "Oda a la libertad" y "La Luz y los Laureles". Dejó inconclusa una biografía de Camilo Torres.

Fue casado con la escritora y poeta Maruja Vieira. Dejó una niña Ana Mercedes Vivas Vieira. La Asamblea del Cauca ordenó honrar su memoria con una placa de mármol en la casa en que nació en Tunía, que él la llamara "una aldea tan pequeña y tan blanca, que cabe en la dulzura salina de una lágrima".

Vivas Balcázar murió repentinamente, por infarto cardíaco, el 15 de mayo de 1960, Dia del Educador.

El 5 de abril de 1964, el Concejo Municipal de Piendamó, en Cabildo Abierto, hizo entrega a Tunía de un retrato al óleo del poeta, obra del célebre pintor Luis Carlos Valencia.

"José Vivas fue un poeta clásico. Sus versos son correctos, sensitivos, bellos y armoniosos".

Su poema "El día de la muerte" "es una queja que oprime en sollozo, angustia y lágrimas, un oleaje de acentos misteriosos , el grito prolongado y profundo de una triste despedida hacia lo ignoto, envuelto en las brumas del misterio":

EL DIA DE LA MUERTE
De José Vivas Balcázar


Un dia será preciso que apaguemos
la taciturna lámpara sumisos,
la que veló con alas temblorosas, 
senos desnudos y nocturnas rosas.

Un dia será preciso que entreguemos
la llave de la casa en que vivimos,
la que nos dió su pan y su ternura,
su paz, sus sueños y su miel madura.

Un dia será preciso que suframos
por todo lo que nunca hemos sufrido,
el arrancar el pie de los senderos
y los ojos sin luz de los luceros.

Un dia será preciso que partamos
por sendas de cenizas y de olvido;
un viento azul sacudirá el escombro
y el manto será un viento sobre el hombro.

Un dia será preciso que escuchemos
en el profundo caracol marino
un oleaje de acentos misteriosos
y en el amargo corazón, sollozos.

Sollozos por sueños que dejamos,
por todo lo que amamos y que fuimos,
por el labio, la rosa y los racimos,
por todo lo que nunca poseímos.

Por el libro y la lámpara,
por la puerta que nunca acariciamos,
por la dorada dicha que partimos,
por el beso y la miel que no pudimos conservar,
un dia será preciso sollozar!

Un dia será preciso que salgamos
en busca de horizontes al camino ...
Un lucro ,
y collado
y un sendero ...

Y un divino, 
un divino deseo de llorar!