RODRIGO VELASCO ARBOLEDA
Martes 7 de diciembre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses: 

Rodrigo Velasco Arboleda falleció el pasado primero de diciembre en la ciudad de Popayán. Con este motivo José Darío Salazar Cruz escribió la siguiente nota que publica El Liberal. 

Para la familia Velasco Arboleda nuestros sentimientos de pesar. 

Cordialmente, 

*** 

Rodrigo Velasco Arboleda 
Por: José Darío Salazar Cruz 
El Liberal 

7 de noviembre, 2004 


Con pesar y tristeza que nos embargó desde días atrás, cuando agravó la salud de Rodrigo Velasco Arboleda, anunciando su partida, acompañamos el cuerpo inerme de quien fue personalidad extraordinaria. Viene a mi memoria una fotografía suya en la ceremonia de su grado de abogado, en el mismo acto en que mi padre optó el titulo de ingeniero, ahí Rodrigo Velasco Arboleda se destaca por su ademán altivo, producto de su inteligencia de siempre que fluía natural, segura de sí misma, fruto de temprana y sólida erudición. 

Ese peso específico que sólo pueden ostentar personalidades con inteligencia superior como la de él, le mereció desde muy joven sitio de liderazgo en nuestra sociedad y por supuesto en la causa política que abrazó con convicción suprema: la ideología conservadora cultivada y honrada en su casa paterna por su padre el Doctor Luis Velasco Villaquirán, quien fue eximio vocero del Conservatismo en el Senado de la República y su madre Doña Mery Arboleda de Velasco. 

Su juventud llena de ímpetu y de inteligencia lo llevó muy joven a regir los destinos del Cauca, cuando otro grande de su tiempo, el ex Presidente Misael Pastrana Borrero lo designó Gobernador del Departamento. 

En ese mismo Gobierno le fueron encomendadas altas responsabilidades Diplomáticas en la Embajada ante la Organización de las Naciones Unidas, privilegiado escenario donde discurre a diario el acontecer del mundo. 

Rodrigo Velasco regresó al país para ponerse al frente de la causa política que lideraba y teniendo asegurada de manera fácil una curul en la cámara de Representantes prefirió encabezar la lista del senado de la República, con resultados electorales adversos. 

La derrota y la ingratitud de los pueblos es parte de la historia de los hombres grandes. Pero Rodrigo Velasco era un hombre polifacético con la admirable capacidad de triunfar en diversos campos. Cultivada en la disciplina de la jurisprudencia, cuyo título había obtenido con las mejores notas, ejerció con éxito la profesión del Derecho, la que conocía con claridad mental excepcional. 

Nuestra sociedad pierde hoy uno de sus mejores exponentes, un hombre ilustrado, un político combativo y combatido pues su franca y vigorosa personalidad no aceptaba claudicación en los principios, aprendidos en el seno de su hogar, cultivados en el fragor con que defendía sus ideales. 

Nos hará falta el vigor de su personalidad, la claridad de sus ideas, la contundencia de sus argumentaciones. Esa manera valiente de defender sus convicciones. 

Fue un hombre profundamente cristiano que entregó a Cristina Eugenia y a sus hijos: Juan Luis, Ana Sofía, Rodrigo, María Inés, Manuelita y Mario, razón de su vida, de sus alegrías, de sus éxitos, con generosidad lo mejor de si mismo. 

Quienes tuvimos la fortuna de conocerlo y admirarlo, quienes fuimos honrados con su amistad y su solidaridad inquebrantable, nos queda legado admirable de
quien, con su vida integra honró valores de probidad y honradez aprendidos de sus mayores, construyó un hogar que es ejemplo para nuestra sociedad y nos ofreció con generosidad su amistad y su consejo sincero que hoy mas que nunca nos embarga de gratitud perenne.