20 DE JULIO
Jueves 22 de julio, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses: 

Federico Roa Arboleda, en conmemoración de la fecha de nuestra independencia nacional, nos envía apartes del Memorial de Agravios y de la Carta de Jamaica, ambos escritos muy explicativos de la entonces situación de nuestro país y los deseos de libertad e igualdad. 

Nuestros agradecimientos Federico por remitirnos tan famosos documentos. 

Cordial saludo, 

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Las Américas señor, no están compuestas de extranjeros a la nación española. Somos hijos, somos descendientes de quienes han derramado su sangre por adquirir estos nuevos dominios a la corona de España; de los que han extendido sus límites y le han dado en la balanza política de Europa una representación que por sí sola no podía tener.............. 

....Tan españoles somos como los descendientes de Don Pelayo, y tan acreedores por esta razón a las distinciones, privilegios y prerrogativas del resto de la nación, como los que salidos de las montañas, expelieron a los moros y poblaron sucesivamente la península, con esta diferencia, si hay alguna: que nuestros padres como se han dicho, por medio de indecibles trabajos y fatigas, descubrieron, conquistaron y poblaron para España este Nuevo Mundo. 

.......Igualdad, Santo derecho de la Igualdad; justicia que estribas en esto y en dar a cada uno lo que es suyo, inspira a la España europea estos sentimientos de la España americana: estrecha los vínculos de esta unión, que ella sea eternamente duradera, y que nuestros hijos dándose recíprocamente las manos, de uno a otro continente, bendigan la época feliz que les trajo tanto bien. Oh! Quiera el cielo oír los votos sinceros del cabildo y que sus sentimientos no se interpreten a mala parte! ¡Quiera el cielo que otros principios y otras ideas menos liberales no produzcan los efectos de una separación eterna! 

José Camilo de Torres y Tenorio (Camilo Torres) 1809 

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Los americanos, en el sistema español que está en vigor, y quizá con mayor fuerza que nunca, y quizá con mayor fuerza que nunca, no ocupan otro lugar que el de siervos propios para el trabajo y cuando más el de simples consumidores; y aún esta parte coartada con restricciones chocantes, tales son las prohibiciones de cultivo de frutos de Europa, el estanco de las producciones que el rey monopoliza, el impedimento de las fábricas que la misma península no posee, los privilegios exclusivos de los objetos de primera necesidad, las trabas entre provincias y provincias americanas, para que no se traten entiendan ni negocien; en fin ¿ quiere usted saber cuál era nuestro destino? Los campos para cultivar el añil, la grana, el café, la caña, el cacao y el algodón, las llanuras solitarias para criar ganados, los desiertos para cazar las bestias feroces , las entrañas de la tierra para excavar el oro que no puede saciar a esa nación avarienta........¿no es un ultraje y una violación de los derechos de la humanidad? 

Los americanos han subido de repente y sin los conocimientos previos, y, los que es más sensible, sin la práctica de los negocios públicos, a representar en la escena del mundo las eminentes dignidades de legisladores, magistrados, administradores del erario, diplomáticos, generales y cuantas autoridades supremas forman la jerarquía de un Estado organizado con regularidad. 

Yo diré a Ud. Lo que puede ponernos en actitud de expulsar a los españoles y de fundar un gobierno libre: ES LA UNIÓN CIERTAMENTE, PERO ESTA UNIÓN NO NOS VENDRÁ SOLO POR PRODIGIOS DIVINOS SINO POR EFECTOS SENSIBLES Y ESFUERZOS BIEN DIRIGIDOS. 

Simón Bolivar, Carta de Jamaica. 1815 

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¡ ALMA DE TORRES, ALÚMBRANOS! 
¡MARTIRIO DE TORRES, CONFÓRTANOS! 
¡VIRTUD DE TORRES, INSPÍRANOS¡ 
¡VERBO DE TORRES, MUÉVENOS! 
¡GLORIA DE TORRES, ALIMÉNTANOS! 
SANGRE DE TORRES, SÁLVANOS! 

Guillermo Valencia. 1916