LA NOVELA EN EL CAUCA
Domingo 28 de abril, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Marco Antonio Valencia Calle nos ha enviado este artículo publicado por El Liberal. Nuestros agradecimientos a Marco Antonio.

Cordial saludo,

Marco Antonio Valencia C 

""" ... A propósito de la publicación de ‘Oscuro por claritas’ La novela en el Cauca REDACCIÓN EL LIBERAL 28 de abril, 2002

Es con Diego Castrillón Arboleda, catalogado como novelista indigenista, y autor de obras como José Tombé (1942) y Sol en Tambalimbú (1949) que por primera vez, el Cauca hace presencia en el panorama de la narrativa nacional.

Posteriormente vendrían Víctor Paz Otero (La eternidad y el olvido 1993, Naufragio en mi bemol, 1995, El tiempo de la culpa, 1996); y Eladio De Valdenebro con obras de literatura infantil (Toño y el Bosque, Toño y los animales cautivos, Toño, la niña y el cóndor, 2000).

Otros autores de novela en el Cauca, menos difundidos y casi desconocidos para la crítica y el público del siglo XX, fueron: en los años cuarenta Enrique Arroyo Arboleda (Ciudad perdida, 1948); Blanca Aragón de Constaín (El Cajón del señor- sin fecha- ); en los años sesenta: Víctor Aragón Pardo (El despertar de los demonios, 1968); Elcías Martán Góngora (El Socavón 1966); En los setenta Enríquez Cabezas Rher (Miro tu lindo cielo y quedo aliviado, estrellas de papel); en los ochenta Jaime Paredes Pardo (Bernarda); Alfredo Vanín (Tres naufragios para Julio 198?); y en los noventa Fernando Solarte Lindo (Frisco y Pepe noche, con los dioses un derroche 1992); incluyendo en esta década la obra de Víctor Paz Otero y Eladio De Valdenebro.

Pero curiosamente, en éstos libros citados, la ciudad de Popayán es simplemente un referente.

Y las historias y los protagonistas no son el eje central de sus tramas.

Seguramente existen otros autores, pero para la critica, la academia y el periodismo son desconocidos ya por falta de promoción o por ser obras inéditas.

Oscuro por claritas

"La primera novela urbana en la historia del Cauca publicada" que relata las peripecias de un grupo de estudiantes de colegios y universidades de Popayán en los años 90.

Estudiantes que quieren revolucionar la ciudad y derrocar el poder que la aristocracia ha mantenido siempre.

Para eso se reúnen en bares, discotecas y restaurantes de la ciudad, pero al calor de los tragos terminan tan sólo pintando grafitis, emborrachándose o en las casas de citas.

La novela recoge una gran variedad de comentarios negativos que la gente foránea tiene sobre la Ciudad Blanca y es de alguna manera, un homenaje al periodismo caucano, pues su protagonista: Alberto Santamaría, es un periodista de la radio y la prensa local.

Finalmente, podemos decir que las motivaciones de la obra son el chisme, la envidia y las costumbres de nuestros jóvenes.

Oscuro por Claritas, fue editada por la Editorial Trueque, impresa en Cargraphics SA, y la carátula está ilustrada con una obra del maestro Alfonso Renza, artista caleño egresado de la Universidad del Cauca.

El autor, Marco Antonio Valencia Calle, es columnista de El liberal, tiene 34 años y ya ha publicado con éxitos libros como "14 Crónicas" (2000) y "los versos de la iguana" (1999).

Sobre su obra el autor expresa: "Oscuro por claritas", es una novela urbana donde la ficción camina por la realidad, donde prevalece la oralidad, el argot, la canción, la vanidad y la soledad de los jóvenes que habitan una Ciudad Blanca, aristocrática y tradicional, que no comprenden.

Es una novela escrita por los personajes y donde las historias son un río de rumores secretos, chismes si se quiere.

En ella están las manías y las aberraciones, la metafísica y la religión, el vacío existencial, el miedo y la felicidad de ser joven.

Es una novela donde no se sabe quien es el protagonista: la ciudad o los personajes. """