MARCO ANTONIO VALENCIA CALLE
Domingo 25 de mayo, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Marco Antonio Valencia Calle, escritor y poeta, recibió en Bogotá en la noche del viernes 23 de mayo, 2003, un valioso premio que se agrega a los numerosos anteriores, al declararse su poesía "extrañas mutaciones" una de las 20 ganadoras en el Concurso Nacional de poesía sin banderas "descanse en paz la guerra".

Esta distinción es mucho más valiosa si se tiene en cuenta que participaron en el concurso siete mil personas con más de 25.000 poemas

La actividad intelectual de Valencia Calle, además del Taller Literario con énfasis en poesía tiene que ver con su participación en la Asociación Caucana de escritores, donde se realizan importantes gestiones a favor de la cultura de la región, y su colaboración como columnista para El Liberal, el quincenario Trueque y las páginas web de Semana, Colombia Positiva y ciudablanca.com.

María Mercedes Carranza, directora de la Casa de Poesía Silva, destacó por encima de todo la participación de la gente: "Considero que había cosas excelentes y preciosas en el sentido de la emoción de la gente y el testimonio en contra de la guerra. Además tuvimos poemas de toda la geografía nacional con gran frescura en el lenguaje y al plasmar las ideas. Nos llegaron versos de gran calidad literaria de poetas desconocidos".

El poema que presentó Marco Antonio al mencionado concurso, es el siguiente:

Extrañas mutaciones
De Marco Antonio Valencia Calle

Tengo el corazón de piedra seca y las lágrimas ausentes de dolor
Nadie me ha matado, ni me han robado el cariño de los amados
No fui guerrero, ni asistí a marchas por la paz, ni disparé

ni odie a nadie por pensar distinto
por disentir
solo que ahora, me ha entrado la nostalgia:

Crecí entre los rumores de una guerra,
y he vivido entre las entrañas de la batalla misma
y la zozobra

temo a las incertidumbres surgidas por las conciliaciones
y a la carreta de la paz y al espontáneo amor entre los sobrevivientes,
dicen que habrá armisticio,
es un eco, un grito por allá en el fondo de mis pesadillas.