LA TRAGEDIA DEL CAUCA 
Domingo 25 de febrero, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses sufridos:

Rodrigo Miranda Cabana nos envía este "recorte" sobre el Cauca, publicado por el Tiempo en su edición del 25 de febrero, escrito por el payanés José Navia Lame, Editor de Reportajes de dicho diario. Nuestros agradecimientos a Rodrigo por facilitarnos el texto. Después de leer este trágico y desolador pero notable artículo, preguntémonos: ¿Qué podemos hacer? Cordial saludo,

""" ... Popayán es aparentemente una ciudad apacible, adormilada alrededor de un centro histórico de fachadas blancas y de una veintena de apellidos notables. Sin embargo, en las últimas décadas la urbe se extendió en un mosaico de barrios de autoconstrucción, hasta convertirse, salvo en el norte, en una inquietante periferia de guadua, techos de zinc y calles en tierra.

La llamada 'cuna de los presidentes' vive momentos críticos como capital de un departamento endeudado en unos 90 mil millones de pesos, con sus finanzas pignoradas, desempleo por encima del 35 por ciento y, para completar, atemorizado por masacres, asesinatos selectivos y supuestas listas de condenados a muerte.

A la matanza de los nueve excursionistas en la zona montañosa de Puracé, hace dos semanas, siguió una cadena de 17 muertes. En total, este año la Policía ha registrado 134 muertes violentas en el Cauca, especialmente en los municipios que limitan con el Valle.

El indígena Floro Tunubalá, Gobernador del Cauca, resume en una frase los motivos de la reciente violencia: "los paramilitares y la guerrilla se están disputando este territorio".

El 'Taita' también está amenazado, al igual que algunos miembros de su gabinete, varios dirigentes del Bloque Social Alternativo (coalición de sindicatos y organizaciones campesinas, indígenas y cívicas que lo llevó a la gobernación) y siete periodistas.

La más famosa de las supuestas listas es la denominada 'de los 200'. Los campesinos dicen que los paramilitares de los bloques Calima y Farallones, que actúan en el norte del departamento, despliegan el macabro registro en los retenes que montan en las carreteras de Buenos Aires, Suárez, Timba, Miranda y Santander de Quilichao, especialmente.

Mutuos señalamientos

En Santander de Quilichao, una bulliciosa población a orillas de la vía Panamericana, a una hora de Cali, los paramilitares controlan algunos barrios, patrullan a pleno día y prohiben la circulación de personas después de las 10 de la noche.

En este municipio de vocación agrícola tuvieron lugar 225 de los 566 homicidios ocurridos en ese departamento el año pasado. Otras 33 personas murieron allí violentamente en los primeros dos meses del 2001.

"El Cauca es un departamento pobre, con mucha injusticia social donde se dan fácilmente las condiciones para que explote cualquier tipo de violencia", dice Rodrigo Sánchez, vocero del Comité Intergremial.

Casi con las mismas palabras, el Gobernador, el Defensor del Pueblo, Víctor Meléndez, y el Secretario de Gobierno, Henry Caballero, señalan que el Cauca es un polvorín. Y para ilustrarlo hacen un balance de los grupos armados que actúan en ese departamento.

Las Farc tienen los frentes 6, 8, 13 y 60 y las columnas móviles Jacobo Arenas y Arturo Medina; el ELN, las compañías 'Lucho' Quintero, Manuel Vásquez Castaño, Camilo Cienfuegos y parte de la José María Becerra; también existe una disidencia del Quintín Lame y unos cien hombres del Jaime Bateman.

Además, están los bloques Calima y Farallones de las autodefensas de Carlos Castaño, las cuales anunciaron en un comunicado que iniciarán una ofensiva hacia el centro y sur de ese departamento.

Esto hace que bajo las aguas mansas de Popayán, se muevan fuerzas turbulentas. A los militantes de izquierda los señalan como colaboradores de la guerrilla y estos, a su vez, atribuyen, en parte, la llegada de los 'paracos' a los mismos sectores de ultraderecha que hace cuatro décadas pintaban esvásticas y letreros de La falange en los muros de la ciudad.

El 'Taita' Floro Tunubalá se declara impotente para controlar la violencia que se cierne sobre su departamento (no dispone de dinero ni para la gasolina de su escolta) y dice que sólo la ayuda del gobierno nacional, para reforzar el pie de fuerza, y los auxilios internacionales para reactivar la economía, pueden mantener a flote al Cauca. ... """