TOMAS CIPRIANO DE MOSQUERA
Jueves 26 de septiembre, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Un dia como hoy 26 de septiembre de 1798 nace el Gran General Tomás Cipriano de Mosquera y Arboleda, cuatro veces presidente de la República. Tomás Cipriano el sexto de diez hermanos, fue una de las figuras que más influyeron, por décadas, en la historia de nuestro pais. Su temperamento, ambición personal y pasión por la vida pública lo condujeron a las posiciones más altas del gobierno. Fue un lider completo. Fue muy rico y toda su riqueza la comprometió sin economías en las causas, metas e ideales que llevaba dentro de sí.

Sea esta la oportunidad para enumerar la extraordinaria herencia política que dejó durante su primera presidencia, según el relato que hace del Gran General Claudia Vásquez L.

El 1 de abril de 1845 llegó por primera vez a la Presidencia, con el respaldo de los antiguos bolivarianos o ministeriales, que comenzaban a denominarse conservadores. Con Mosquera se inició una transformación de las instituciones económicas políticas en Colombia. La economía viró hacia una apertura del comercio exterior, motivada por estímulos extranjeros muy particularmente por Inglaterra, comprometida en liderar el comercio mundial, y una consecuente percepción por parte del gobierno y, en general, de la clase dominante, de las oportunidades que brindaba el campo de la exportación.

En lo político, Mosquera marcó las pautas e inició el proceso de las reformas liberales que se sintetizaron en los programas administrativos de los posteriores gobiernos liberales. En el manejo de los negocios de Hacienda, el cambio más notable fue la transformación de la industria del tabaco, de un monopolio estatal a una empresa de exportación a mayor escala operada por inversionistas privados.

Mosquera propuso la abolición de muchos de los impuestos coloniales que aún existían, lo mismo que una descentralización fiscal. Elaboró un proyecto de ley sobre exportación de oro y rebaja en el derecho de quintos. Además, propuso un cambio en la moneda e instauró el Sistema Métrico Decimal.

Con el fin de aliviar el presupuesto y poder destinar fondos para las grandes obras que tenía proyectadas, no vaciló, siendo él un militar de profesión, en rebajar gradualmente el pie de fuerza del ejército y en suprimir la marina, cuyas unidades se hallaban en mal estado y causaban enormes erogaciones fiscales al Estado.

Mosquera intensificó la política iniciada desde la década de los años veinte, de parcelar las tierras comunales indígenas. En resumen, las reformas económicas apuntaron básicamente hacia una apertura de la economía nacional al exterior y un énfasis en el individualismo económico, al remover los obstáculos que impedían el mercado libre de la tierra y de la mano de obra en beneficio de los intereses de la empresa privada.

Se puede afirmar que las tendencias económicas más importantes de mediados del siglo XIX, fueron establecidas bajo el primer gobierno de Mosquera.

En materia religiosa, la ley del 25 de abril de 1845 declaraba a los funcionarios, corporaciones y empleados eclesiásticos, responsables ante la ley por funciones eclesiásticas que les fueran atribuidas por el Congreso; esta ley suscitó la protesta del papa Gregorio XVI Mosquera propuso una ley contra la inmovilidad de los censos, y enunció el principio: Tierra para los que la trabajan, y renta para los que no están destinados a producción.

Otro proyecto establecía la conversión en deuda pública de los bienes de la Iglesia y las comunidades religiosas, lo mismo que los bienes de los colegios y los establecimientos de beneficencia.

Todas estas reformas económicas, políticas y religiosas del gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera, lo alejaron del grupo político que lo había apoyado en las elecciones para presidente.

Otras dos obras de importancia llevadas a cabo por Mosquera fueron: contratar al arquitecto Thomas Reed para que proyectara y dirigiera la construcción del edificio para la sede del Congreso Nacional (el Capitolio), y tomar las medidas necesarias para darle forma al proyecto de navegación a vapor por el río Magdalena.

Se crearon dos compañías, la Nacional de Santa Marta para la navegación del Magdalena y la Compañía de Cartagena para la navegación por vapor del Magdalena y Dique, ambas con capital granadino reforzado con capital extranjero.

Mosquera era un hombre culto y estudioso, preocupado por el conocimiento de la ciencia, la historia, la geografía y la cultura, materias a las que dedicó buena parte de su vida. Esto tuvo como resultado dos obras importantes sobre geografía de Colombia y unos cuantos artículos científicos. En enero de 1948 instaló el Instituto Caldas, con la asistencia y participación de las personas más destacadas de la cultura, la industria, la política y la Iglesia; la finalidad de este instituto era fomentar la cultura, la administración pública, los trabajos científicos, las comunicaciones y el desarrollo del país en general.

Se organizó la nomenclatura urbana de Bogotá, se impulsó el estudio cartográfico de la Nueva Granada y se publicó por primera vez el censo o Estadística General de la República.

El 31 de marzo de 1849 Mosquera entregó la presidencia a José Hilario López, y se separó de la vida pública por algunos años.

Cordial saludo,