TOMAS DORIA MOSQUERA
(1882 - 1960)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera
De: Mario Pachajoa Burbano

"Este hijo muy ilustre de Popayán, es uno de los hombres de más sólido saber de que se ufana la ciudad", dijo del Doctor Doria el Maestro Guillermo Valencia. No exageraba en el concepto. Su vocación científica, su devoción por las letras, sus estudios sobre temas históricos, su dominio de los idiomas clásicos, su propia personalidad, hicieron que se le reconociera como un hombre de singular valía en el panorama regional. Era descendiente directo por línea materna del Gran General Tomás Cipriano de Mosquera y por su padre era de origen italiano. Había estudiado con los Hermanos Maristas y luego en el Real Colegio Seminario, en donde se familiarizó con los idiomas clásicos como el latín y el griego, que cultivaría con especial celo durante toda su vida.

Obtuvo su título de Médico Cirujano en 1909 en la Universidad Nacional en Bogotá y de allí en adelante se radicó en Popayán para realizar un dilatado ejercicio profesional que combinó con su devoción humanística. Llama la atención que según su diploma profesional, estuviera autorizado para ejercer la Medicina en Francia, Inglaterra e Italia, algo que aún en nuestra época globalizada no es usual ni fácil de alcanzar.

El Doctor Doria puede considerarse un predecesor de temas actuales como el del tabaquismo, materia de intensos debates científicos y comerciales en el mundo. Sobre esta materia publicó un interesante estudio, donde presagia que el tabaco llegaría a ser prohibido por los daños que causa al organismo humano y porque produce adicción. Ya entonces, lo compara con la drogadicción por los efectos nocivos que causa al organismo humano y por los problemas sociales que pueden devenir de su consumo.

En reconocimiento a sus méritos científicos, la Federación Médica Colombiana le concedió en 1957, la Cruz de Esculapio, máxima distinción que se otorga sólo a personas que se hayan distinguido por sus notables contribuciones en la investigación y el ejercicio de la profesión médica, como sucedió en efecto con el Doctor Doria.

Incursionó en el campo literario y dejó una corta producción poética, en la que sobresale una verdadera joya, el poema denominado "El Ajedrez", que fue galardonado en su hora. Se preocupó por la investigación histórica y en forma seria y documentada trabajó sobre hechos y figuras del siglo XIX. Sobresale su ensayo sobre el Arzobispo Manuel José Mosquera, quien fuera el primer Rector de la Universidad del Cauca y Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia. Cuando se lee su magistral exposición, se concluye que el Prelado payanés fue una personalidad descollante, quizá con mayor grado de formación política que sus ilustres hermanos, de papel más reconocido y resaltado en la historia nacional.

El Doctor Doria murió en Popayán a los 78 años de edad. Su nieto Mario Angulo Doria, seguidor de la profesión de su ilustre abuelo, sería con el tiempo destacado médico de reconocida fama en el campo de la Oncología.