LOS PAECES RESCATAN SUIZO
Viernes 4 de julio, 2003 
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Margarita Rodríguez nos dice que "El departamento del Cauca y, sobre todo, las comunidades indígenas de esta región del país, se han caracterizado en los últimos años por su rechazo a los grupos armados", en su artículo que publica El Pais y que lo transcribimos junto con la foto.

Cordial saludo,

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“Nos van a tener que matar a todos” 
Por Margarita Rodriguez y Silvio Sierra 
E
l Pais, 4 de julio, 2003

Tan sólo unas horas después de producirse el plagio deFlorian Beneditk Arnold, cientos de habitantes de Caldono partieron en su búsqueda. "Si no hubiera sido por los paeces, hoy estaría en otra parte, incluso muerto", dice el suizo que se salvó del cautiverio.

Caldono, Cauca. Florian Beneditk Arnold recogió los frutos de los años de trabajo al frente de la Fundación 'Manos por Colombia' de la forma que menos se esperaba, y gracias a una frase que aún retumba en su cabeza: "Si no lo dejan libre, nos van a tener que matar a todos".

Con esta sentencia y armados sólo de sus bastones de mando, 400 indígenas del nororiente caucano lograron que un puñado de guerrilleros del frente Jacobo Arenas de las Farc cesara en sus intenciones de llevarse consigo a uno de los más destacados líderes del trabajo comunal en la región.

La noticia de su secuestro, ocurrido el martes pasado en Monterilla, una remota vereda del municipio de Caldono, se regó como una bola de nieve por todos los resguardos indígenas de la zona, que de inmediato pusieron en marchaun nuevo capítulo de su Resistencia Pacífica.

"Los guerrilleros llegaron a mi casa y dijeron que tenían órdenes de llevarme, porque necesitaban hablar conmigo. Nos fuimos con Ramiro Pito (asistente de Arnold en la fundación) en mi carro, pero éste se varó. Por eso dejaron libre a Ramiro y siguieron conmigo a pie", narró el cooperante, quien ayer en la tarde aún usaba las sandalias gastadas por el recorrido de más de cuatro horas.

Mientras esto sucedía, centenares de indígenas de los resguardos de Granadillo, Pueblo Nuevo, La Laguna, Las Mercedes y Betania, entre otros, se organizaban para ir en su búsqueda.

Hacia las 6:00 p.m. del martes salieron hacia el resguardo de Pioyá tres buses escalera transportando a decenas de nativos. La consigna era lograr la libertad del suizo que, de tanto vivir entre ellos, ya ni tiene acento extranjero. Si era menester, ellos se quedarían con el secuestrado todo el tiempo que fuera necesario.

En las montañas caucanas, guerrilleros, indígenas y representantes de la Defensoría del Pueblo empezaron a madurar la posibilidad de una liberación, que cogió vuelo definitivo un día después, hacia las 8:45 p.m. del miércoles, cuando se logró una comunicación entre el comandante del grupo insurgente y el alto mando de las Farc.

"Fuimos mal informados y hubo una equivocación. Y porque sabemos de su trabajo con las comunidades del Cauca, desistimos de la retención". Esas fueron las palabras del jefe del reducto guerrillero, según narró uno de los gobernadores indígenas.

Arnold, sin embargo, aseguró desconocer los pormenores de la negociación. De lo que sí está completamente seguro es de que "si no hubiera sido por las comunidades indígenas y lo que ellos llaman Resistencia Civil, yo estaría ahora en otra parte o muerto, como lo temí todo el tiempo, porque en un secuestro nadie puede estar bien".

Cauca, ejemplo de resistencia El departamento del Cauca y, sobre todo, las comunidades indígenas de esta región del país, se han caracterizado en los últimos años por su rechazo a los grupos armados. Caldono fue el primer municipio en realizar actividades de resistencia civil, cuando en agosto de 1999 los indígenas rechazaron pacíficamente una toma guerrillera, y mediante la quema de llantas y el repique de campanas lograron que la subversión saliera de la localidad.

En Bolívar, al sur del Cauca, en diciembre de 2000, la población también se levantó contra la guerrilla que asolaba el municipio. El 31 de diciembre de 2001, la comunidad de Coconuco, al oriente del departamento, resistió un ataque guerrillero usando chirimías. Las Farc, sin embargo, asesinaron a un estudiante que participaba en el acto depaz.

"No me iré de Colombia"

Para Florian Beneditk Arnold, el secuestro del que fue víctima por parte de las Farc no es razón para irse del país.

Por el contrario, el gesto de solidaridad que las comunidades indígenas del Cauca tuvieron con él y su asistente Ramiro Pito son un motivo suficiente para continuar el trabajo social con los campesinos de la región.

¿Debido al secuestro, piensa marcharse?

Voy a continuar en Colombia. Quiero a este país, quiero a su gente, y por eso me quedo. Irme sería renunciar a los más de 20 años de trabajo que llevo acá, a mi vida de los últimos años.

strong>¿En qué áreas trabaja su Fundación?

En este momento tenemos un restaurante y una guardería, además de que capacitamos adultos en programas sobre cultivo de plantas aromáticas, avicultura, cunicultura, culinaria, modistería y peluquería.

¿Durante el tiempo que estuvo retenido temió por su vida?

Sí, lo pensé muchas veces. Hasta que vi el apoyo de la gente, que estaba dispuesta a todo por mí.

¿Su familia en Suiza se enteró de su secuestro?

Sí. Un sacerdote suizo que vive en Popayán se lo comunicó a mi madre, quien ya tiene 81 años de edad. Ella me llamó ayer y me tocó tranquilizarla y explicarle mis razones para seguir aquí.

¿Qué piensa hoy de la Resistencia Pacífica que lideran las comunidades indígenas del Cauca?

Los índígenas son muy unidos y por eso logran muchas cosas. Una actitud que no se ve en los demás campesinos y que éstos deberían tomar como ejemplo, para tratar de lograr una mejor situación para ellos y para sus familias. También para sus regiones.