SEVILLA
Miércoles 24 de febrero 1999
De: Mario Pachajoa Burbano

Distinguidos payaneses:

Todos los popayanejos hemos oído, desde temprana edad, lo maravillosa y famosa que es la Semana Santa de Sevilla. La realidad es que siempre se quedaron cortos nuestros padres al describir su grandeza. Para evocar estos recuerdos, pondremos en la Lista de payaneses tres escenas: Sevilla, Hermandades y Cofradías y Pasos.

Primera escena: Sevilla

Sevilla es una de las ciudades más antiguas del mundo. Está a las orillas del río Guadalquivir. Un gran muro con 64 torres circundó la ciudad. Los romanos la conquistaron en el año 205 antes de Cristo. Los moros la ocuparon durante 500 años. El Rey de Castilla y León, San Fernando III (canonizado en 1671), conquistó a Sevilla de los moros. En 1503 se estableció en ella la Casa de la Contratación, para todo lo que se refería al comercio con el Nuevo Mundo. El siglo 17 marca el declive de la ciudad, al pasar a Cádiz el monopolio del comercio con el Nuevo Mundo.

Personajes mundialmente conocidos nacieron en ésta ciudad: Los emperadores romanos Marco Ulpio Trajano y Publio Elio Adriano; los pintores Diego Rodríguez de Silva Velázquez y Bartolomé Esteban Murillo; Gustavo Adolfo Bécker. Miguel de Cervantes Saavedra empezó aquí a escribir el Quijote; la leyenda dice que en Sevilla vivió Don Juan.

Pero el corazón de la Semana Santa sevillana se encuentra en su enorme Catedral a donde fluyen todos los pasos en forma cronometrada y ordenada.

La Catedral de Sevilla se describe únicamente con superlativos: por su tamaño, la tercera en el mundo (las otras dos: la Basílica de San Pedro en el Vaticano y la Catedral de San Pablo en Londres), es la construcción gótica más grande del mundo. Se levantó en el lugar de una mesquita mora. Su construcción se inició en 1402 y concluyó en 1519. Tiene 116 metros de largo por 76 de ancho. La Catedral contiene un sinnúmero de joyas admirablemente incrustadas en oro y plata (metales en gran parte traídos del Nuevo Mundo).

Entre las obras inolvidables se encuentran: la Imaculada Concepción de Murillo, la Virgen y el Niño del pintor gadetano (de Cádiz) Francisco Zurbarán, el Cristo de la Clemencia la obra máxima de Juan Martínez Montañéz (escultor de las imágenes más famosas de la Semana Santa sevillana), Santa Justa y Santa Rufina de Goya.

En la Catedran se encuetran las tumbas de Beatriz de Swabia, esposa de Fernando III y su hijo Alfonso X (el Sabio). En una urna de plata están los restos de Fernando III y también las tumbas del monarca de Castilla, Pedro I el Cruel y su amante María de Padilla, (se casaron más tarde en secreto). También hay un impresionante monumento a Cristobal Colón, sostenido por cuatro personajes que representan los reinos medievales de Castilla, León, Aragón y Navarra.

La primera procesión documentada sevillana se realizó el 14 de abril de 1356; ¡hace 643 años!

La segunda escena, en la próxima semana.

Cordial saludo,