REINALDO DELGADO LOPEZ
Jueves 8 de febrero, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Amalita Vejarano de Grueso nos ha enviado el interesante artículo escrito por Reinaldo Delgado López. Muy agradecidos con Amalita por accedernos a su lectura.

Cordial saludo,

""" ... Popayán 6 de Febrero de 2001
Por: REINALDO DELGADO LOPEZ
HORIZONTE PROCESIONES, MARMOLES Y POLILLAS

Para escribir sobre un tema, lo prudente es conocerlo o por lo menos informarse, así sea ligeramente, para no cometer desaciertos, como le ocurrió a la periodista Yolanda Reyes de Cromos quien por pretender burlarse, de las tradiciones payanesas en columna LA PIEDRA EN ZAPATO, se le introdujo en este una astilla de mármoles épicos, para irse de bruces contra las piedras pensativas: . Popayán, señora periodista, es cuidad con señalado puesto en la historia y los payaneses por ello tenemos tradiciones y clase, lo que implica poseer calores y estilo. Un nodo de ser distinguido y sencillo, caracterizado por algo que quizás solo lo dan los genes, el aire, el agua, el paisaje los atardeceres, los volcanes o las fuerzas telúricas. Un talante que permitió a nuestros grandes montar en centellas para conquistar tempestades. Por eso nuestras mujeres. Nacidas en un entorno epopéyico , con señora con señorio, cristianas sufridas y aristócratas morales de "valor sereno". Una señora payanesa no mira ni trata a nadie con desprecio porque aprendió en su hogar que la urbanidad es nobleza que eleva.

A los payaneses no identifica celebrar la Semana Santa con procesiones desde 1558, de allí que por siglos "los cargueros con túnicas de percal, paños bordados, cíngulos de cáñamos, alpargatas de cabuya y alcayatas de chonte, hombres fuertes igualados por el peso de las andas, apoyados en su honor y en una pulgada de aguardiente, carguen sobre sus hombros maderos ennegrecidos por el tiempo, cruces de leños atravesados y cristos atléticos y agónicos o Cristos flagelados, enjutos y moribundos, mas rostros perfectos de la madres Virgen y de las Santas mujeres, mientras va saliendo la luna llena en todo su esplendor para invadir las estrechas calles y plazuelas de luz y de sombra, en noches perfumadas de flores. De incienso y laureles. Si viniera a Popayán, señora periodista, vería que en medio de, millares de luces amarillas que las cámaras plasman en rojo, de llamas portadas por mujeres y hombres de gentes blancas, indias, mestizas y negras, de ciudadanos consevadores, liberales y alternativos, desfila no solo el drama mas patético de la humanidad sino la historia de la fecunda ciudad cansada de hechos egregios". Y que junto a los cargueros, van las "ñapangas sahumadoras", símbolo de las hijas de los que fueron humildes en el pasado y jóvenes mujeres de mantillas españolas negras y blancas que evocan ancestros, caminando todas con donaire junto a señores vestidos de frac, unos capas blancas y otros sin ellas mas arzobispos y prebendados y militares y cantores, como también los síndicos y los miembros de la junta, quienes adquieren el emblema de la alcayata por haber "metido el hombro" por no menos de treinta años .

Y también verá como ocurrió siempre a indígenas con "anaco" y el nuevo gobernador del Cauca luciendo tal traje emblemático de la cultura guambiana y lo apreciará integrados a Popayán, no porque esté ahora posesionado repartiendo favores sino porque lo invitamos antes de ser elegido, pues los payaneses somos así. Se lo digo yo que ayudé a elegido. Alguien a quien como político conservador que soy usted me diría impregnado de naftalina. Bancénico que debe usarse para que las polillas no traten de roer nuestros pergaminos ... """1