RECUERDOS DE UN CARGUERO
 Lunes 25 de marzo, 2002
 De: Mario Pachajoa Burbano

 Amigos semanasanteros:

Víctor Hernando Perafán Otero, Alcayata de Oro-Decano, ha tenido la gentileza de enviarnos sus recuerdos de carguero. Con nuestros profundos agradecimientos a Víctor Hernando, por participarnos de este vívido artículo.

Cordial saludo,

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Recuerdos de un carguero
Por: Víctor Hernando Perafán Otero
Alcayata de Oro-Decano, 2001

Hago un recuento de mis recuerdos Semanasanteros. En 1.945 a los cuatro años de edad la primera imagen que tengo es de una procesión de Miércoles Santo en que un policía se llevaba a Rosa la empleada de la casa porque la culpaban de hacer bulla, siendo los responsables unos vecinos de andén. Mis padres nos mostraron desde ese tiempo los lindos desfiles.

 Mi niñez la vivimos en la calle 7 # 8-64 diagonal a la casa de Mario Córdoba Castillo, con él y otros vecinos, en cajas de madera para empacar jabón, con ladrillos para que pesara, armábamos pasos y sacábamos procesiones, con un Cristo que le regalaron a mi hermano Jesús Antonio en la primera Comunión y otras imágenes, paseándolas por la casa de Mario y por la calle.

 Pedrito Paz vivía muy cerca y en el año 48 sacó por primera véz dos pasos chiquitos El Amo Ecce Homo y el Cristo en el cual cargué iniciando mi andadura en estas lides; como mi cumpleaños es antes de la Semana Santa yo guardaba la plata que me regalaban para pagar las cargadas, lo hice hasta el año 53, en las cuatro noches ese año, en La Virgen, El Amo, La Crucificción y El Sepulcro. Con mi hermano alumbrábamos varias noches, o si no veíamos las procesiones y las repetíamos.

En el Liceo de la U alumbrábamos los Viernes Santos. En el 54 Mario Perafán, mi tio, me ayudó con Juan Martín Segura QEPD, a conseguir barrote en las GRANDES en el San Juan de San Agustín cuyo Síndico era el Sr Arias, con mucho susto por mis 13 años y mi poco desarrollado cuerpo lo hice y repetí al año siguiente, luego pasé a La Magdalena del Miércoles del Síndico Reynaldo Valverde, barrote que me cedió mi tio Mario, allí estuve hasta el 64, en algunos años cargué dos noches, el Jueves, en pasos diferentes como San Juan, La Magdalena y La Verónica. Era y es muy dificil entrar a los pasos de Sitial, para lo cual hay que tener un familiar de Síndico o influencias con los Síndicos.

En el 65 conseguí en la Oración del Miércoles que se estrenaba y al otro año repetí, pero salí porque el Síndico cargó los años siguientes. En el 67 otra vez Mario, mi tío, me llamó contándome que Julio César otro tío mío, había hablado con el Párroco de Santo Domingo y que sacarían El Cristo, que era la imagen que salía anteriormente en el Sepulcro, se armó el paso con todo lo del Cristo del Martes y la preciosa imagen de brazos desgonzables nombrada; cuando fuimos a la Iglesia a la hora de acotejar, había 8 juegos completos de cargueros aspirantes o sea 64 personas, por suerte y con la influencia del tío Julio que estaba por compartir Sindicatura con José Vicente Velasco "CHECO" me incluyeron en la nómina y cargué de segundo adelante, como esquinero izquierdo Rubén Rojas. Ese año me casé.

 Finalmente la Sindicatura quedó en Checo, quien se distinguió siempre por ser una buena persona y muy buen Síndico; todas las veces hemos cargado dos Perafanes y algunas veces tres en el Cristo, me acompañaron mi tio Julio, sus hijos Carlos César, Andrés, Marcel, mi hermano Jesús y últimamente el hijo de Susana . En el 68 cambiaron algunos cargueros y yo quedé de esquinero atrás a la izquierda, nuevamente alzaron más el paso el año 69 y quedé de segundo atrás a la izquierda con la esquina de Marco Aurelio Paz V."Pucho", con quien compartí muchas cargadas, o sea de los más bajitos del grupo; en dos oportunidades cargamos los bajos adelante, el año 71 y otro.

Por lluvia no salió la procesión en dos o tres noches y en el 83 por el terremoto. En el 84 y 85 cargué con la cara tapada por el capirote, recordando cómo era Popayán anteriormente. Siempre estuve presente en la Semana Santa, ayudé a armar el paso cuando mis ocupaciones de Ingeniero Civil no me lo impidieron, avisándole a Checo si no podía, ayudé todas las veces a desarmar, colaborando con mi familia en varias oportunidades en el arreglo, no cometí faltas de conducta o infringí las normas de los cargueros, ni la "pedí", por todo esto, el año pasado la Junta me otorgó LA ALCAYATA DE ORO- DECANO pues llené el requisito de la edad, 60 años y cargué durante 47 consecutivos, sin faltar, lo que sobrepasa el límite de los 35 estipulados.

Desafortunadamente no hay ninguna cláusula en la reglamentación de la Junta que defienda a los cargueros rasos que llegan a obtener La Alcayata de Oro, solamente los Síndicos pueden disponer de los barrotes, y por este motivo no puedo darme el gusto de dejarle a alguien de mi familia un barrote que mantuve 35 años desde que salió por véz primera el Cristo, (1.967 a 2.001), algo muy triste, pero creo que valió el esfuerzo pues hice lo que me gustaba. Muchos de mis compañeros se fueron del paso y dejaron reeplazo, algunos regresaron y no varió nada.

Ninguno de ellos se acerca a mi historial en las veces que cargué. En la familia de Checo hay varios Síndicos, por tanto sus hijos no tienen problemas para conseguir barrotes en otros pasos, yo no tengo entre mis familiares ningún Síndico. La recurente pesadilla a lo largo del año en mi vida, era que no podía cargar por que había cometido alguna falta, por eso siempre fuí cuidadoso y correcto, pero cuando llegué a lo máximo que obtienen los cargueros ... pierdo mi barrote ... Qué mal sabor. Esta será la primera Semana Santa que no estaré presente en Popayán, porque es muy incómoda la respuesta que tendría que darle a mis amigos o conocidos cuando me pregunten.......¿ A quien le dejaste el barrote?

VICTOR HERNANDO PERAFAN OTERO Alcayata de Oro - Decano / 2.001