RECUERDOS PAYANESES
Miércoles 29 de mayo, 2002 
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Mario Vidal Sarria nos ofrece recuerdos de nuestros años de muchachos en los diversos sitios de la pequeña Popayán en búsqueda de aventuras y saboreando platos patojos. Muchas gracias a Mario Vidal por abrirnos nuestras lejanas memorias.

Cordial saludo,

""" Recuerdos
Por: Mario Vidal Sarria

Escribo desde estas tierras hermosas de "Lo que el viento se llevó".

-Simpáticos los apuntes del amigo Perafán- Los de entonces, los de la generación del 50, quienes vivíamos en el Empedrado, solíamos ir a "Las dos Aguitas" o al Ejido a pescar "guabinos". -Visitábamos de paso "La Cueva del Indio", que decía la tradición que llegaba hasta el Huila y nos bañábamos en "Las Tinajas", después de coger guayabas en La Loma de Fucha o en Las Ferias.

-Es cierto que ya nada de eso existe, ni siquiera el Horno Crematorio donde había unos lavaderos de ropa, ni tampoco un baño para ganado que quedaba atrás de la casa de los Antes, antes de entrar, repito a Las Ferias.

-Veíamos con alborozo la traída de los toros bravos y que el mayoral de entonces, a quienes cariñosamente le decíamos "Machucas" los capoteaba desde El Ejido hasta la plaza de toros que era un coso habilitado en los patios de la antigua policía que quedaba en la carrera tercera, atrás del Palacio Nacional-

Comíamos chancacas, borrachos y unos dulcecitos puntudos que llamabamos "pirulí". -Elevabamos cometas en la Loma de Cartagena y jugabamos al "zumbo" un juego copiado del actual beisbol, pero con la mano. -Los pambazos "rascapechos" de las Castillos y los molletes eran el pan nuestro al desayuno, medias-nueves o entredías de todas las casas. -No sé si alguien recuerde de una fruta que se daba en un árbol grande, llamada "michinche" y que nosotros los muchachos de entonces subíamos a los árboles, que habían muchos en Popayán, a comerlas.

-Las gallinas "chirapas" (aquellas de las plumas paradas como asustadas) o las gallinas quicas eran también una atracción en nuestro pueblo.

-Comíamos (por cierto, yo odiaba eso) un comida que preparaban a base de cogollo de caña brava, llamada "churquín o chulquín" no sé, pero con el solo olor teniamos. -En la galería se encontraban unas frutas que vendían por cajones, que nosotros le llamábamos "mocos" pues así era su apariencia al abrirlas.

-Las panelitas de leche y la colación eran manjares que nunca más volvimos a probar quienes nos fuimos, aparte de los "comprimidos" de que habla el amigo Perafán. -¡Ah tiempos aquellos!, en que ¡Popayán no llegaba sino hasta el Achiral, el Barrio de Bolívar y por el sur hasta Calicanto!- ... """

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