POPAYAN: 2020 
Domingo 16 de junio 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Eladio De Valdenebro nos obsequia con una crónica sobre el Popayán del año 2020 "dirigida con especial interés al grupo Cauca Visión 2020". "Alguien salió de Popayán a principios del siglo 21 y regresa veinte años después". Todos los payaneses compartimos con felicidad la visión de Eladio para nuestra Ciudad Blanca del 2020. Muchas gracias Eladio: ¡Que así sea! Tomamos partes del texto de El Liberal del pasado 9 y 16 de junio.

Cordial saludo,

Crónica futurista (I) y (II) Popayán, año 2.020
Por: Eladio De Valdenebro Especial para El Liberal

Llegamos del aeropuerto en el autobus de turismo, hasta el comienzo del Humilladero. Jóvenes uniformados, muy cordiales, nos reciben el equipaje. Mi hotel queda a cuatro cuadras de allí, pero no hay acceso en carro. Todo el centro antiguo está peatonalizado.

Las calles están llenas de estudiantes. El joven maletero (fue mi guía unas buenas horas) me va contando: Popayán es, ante todo, una ciudad universitaria. Hace varios lustros logró la categoría de Distrito Estudiantil.. El 28% de la población de la ciudad es universitaria: estudiantes, docentes, administrativos, personal de apoyo. Y buena parte de ese gran total, son estudiantes foráneos.

Así, el rubro mas alto de la economía local está dado por la vida universitaria: matrículas, sueldos de profesores y administrativos, servicios de alojamiento, comercio, recreación, suministros, transportes, etc.

No hay "ciudad universitaria" según aquel anticuado concepto de un gheto dorado, aislado de la gente. No. Toda la ciudad es "La Ciudad Universitaria" Y se concentra grandemente en el sector antiguo. Un alto porcentaje de sus construcciones -viejas o nuevas- es usado como facultades, aulas, salones de estudio, bibliotecas, sedes administrativas, laboratorios diversos, vivienda, servicios a la gente universitaria. Muchos estudiantes - en horas libres - hace trabajos diversos para el sector turístico. (Como mi maletero-guía...). Así, pues, de muchas maneras, la vida universitaria permea toda la ciudad.

Hay - a lo largo de todo el año - diversos eventos de dimensión continental, que traen universitarios extranjeros en torno a temas o actividades específicas. Festivales universitarios de música, de teatro, campamentos ecológicos, bienales de arte, congresos de acción política, justas deportivas. Festivales Universitarios NuestrAmérica es el acertado nombre que identifica toda esa serie de acontecimientos. La ciudad se ha caracterizado ya, en el mundo iberoamericano, como un centro universitario de avanzada, de innovación, de intercambio.

La ciudad con tan grato aire juvenil, ha dejado atrás aquella imagen conventual, triste, que le imponían sus celebraciones de Semana Santa. (Era su única identidad visible...) Y este aire alegre de su gente universitaria - a mas de la belleza total de su centro histórico - le ha dado otro carácter, de gran dimensión económica: ciudad de convenciones. Al año hay no menos de veinte grandes congresos. La ciudad tiene capacidad instalada para eventos hasta de 5.500 personas.

Lo que fue hasta principios del siglo el vergonzoso Centro Comercial - a una cuadra de la plaza de Caldas - fue demolido para el Centro de Convenciones. Pero integrado funcionalmente en toda programación de congresos, a los muchos pequeños auditorios, salones, teatros, ubicados en la ciudad antigua. Coordinados y debidamente dotados de ayudas audiovisuales, son sitio de comisiones parciales, de grupos específicos, de reuniones y foros en cada evento.

Así, los convencionistas se recorren las amenas calles de la ciudad antigua pasando de una salón a una tienda de artesanías, a un auditorio, de una pequeña heladería a un teatro, a un puesto de comunicaciones, tomando fotos en tantos sitios bellos.... La ciudad antigua es, en realidad, el verdadero Centro de Convenciones.

La última noche de cada congreso, sus asistentes son sorprendidos con algo único, a las 11 p.m.: un concierto de campanas. Despedida bellísima a los visitantes, en que los ocho campanarios antiguos de la ciudad suenan armónicamente según partitura preparada por músicos payaneses, expertos en tan singular instrumental. Si, definitivamente: la despedida de la hospitalaria ciudad a sus visitantes, con el concierto nocturno de campanas... si, es algo único, algo inolvidable.

Talvez no hay en Colombia una ciudad con mas hermosas y singulares áreas de recreación pública. El gran eje del sistema es el enorme parque lineal - 18 kilómetros de largo - del río Cauca. Sus orillas son un bosque continuo de robles, guaduas y guabos, guayacanes, mayos y cucharos, mortiños, uvos, guayabos y minchinches. Y a todo su largo, por ambas orillas, rutas para ciclistas y patinadores, para caminantes y trotadores, senderos para cabalgatas. Bajo manejo perfecto de una entidad privada que presta vigilancia, aseo, mantenimiento. Tan espectacular parque urbano - una selva en medio de la ciudad, exactamente - da albergue a gran cantidad de ardillas, armadillos, venados, micos, aves canoras, pájaros de muchas especies, que hallan aquí ambiente natural perfectamente restaurado, y el respeto de los cientos y cientos de usuarios que se gozan tan maravilloso escenario natural. Por el centro del larguísimo parque, las aguas turbulentas del Cauca - en medio de piedrones enormes - son emocionante ruta de canotaje, en muy diversos modelos. Popayán se ha convertido, gracias a su sonoro río, en foco nacional de estos deportes de alto riesgo.

Y es tal la calidad y belleza del inmenso parque, que su visita es parte indispensable de la programación de todos los muchos y diversos eventos que suceden en la ciudad.

Pero otro deporte, este sí autóctono, ha tenido también enorme difusión: los columpios de vuelo. En todos los parques, en colegios y escuelas, en sitios privados de recreación, hay grupos de altos mástiles para tan típico y divertido juego. Se celebran con frecuencia campeonatos nacionales, pues se ha difundido ya por todo el país. Las justas - obvio - son ganadas siempre por los equipos locales, que han desarrollado increíbles piruetas, complicadas coreografías de grupo, hasta formas riesgosas con deportistas que giran en sentidos contrarios sobre el mismo mástil...

Los otros ríos urbanos - Molino y Ejido - tienen sus márgenes restauradas ambientalmente, también como franja forestal, con caminos ecológicos.

En el gran anfiteatro natural de la Chorrera del Campestre hay un Parque de Aguas, con toboganes, piscinas, chorros, surtidores. A mas de quioscos, asadores, juegos infantiles. En domingos de pleno sol, hay hasta cincomil personas gozando de sus atractivos. Se está proyectando una gran ampliación, aguas arriba, para duplicar su capacidad.

Y la Loma de las Cometas. Durante la temporada de vientos del verano, el mas concurrido escenario de recreo, empatado por corredores verdes al vecino gran parque del río Cauca.

Hace buenos años ya, la autoridad y el orden se impusieron - al fin! - en todo el País. Con ocasión de un nuevo aniversario de la paz, se inauguró recientemente la ciclovía turística Popayán - San Agustín. Para el próximo año estarán ya concluídos varios ramales que llevarán a los ciclistas-turistas, hasta los mas bellos pueblos indígenas de la cordillera y al parque del Puracé. Se dice que con semejante escenario de práctica dura del ciclismo, prontamente la Vuelta a Colombia será ganada por deportistas locales...