POESIA AMBIENTAL Y CONGRESO BOTANICO
Jueves 11 de noviembre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Mario Pachajoa wrote: 

Amigos payaneses: 

Lucy Amparo Bastidas Passos ha tenido la cortesía de enviarnos una nota descriptiva de actividades en Popayán en los campos de poesía ambiental y botánica. Muchas gracias Lucy Amparo. 

Cordialmente, 

*** 
Encuentros 
Por: Lucy Amparo Bastidas Passos
 

Dentro de las múltiples actividades que están consolidando a Popayán como ciudad Convención, se destacan dos eventos ha realizarse en la primera quincena de noviembre. El III Congreso Colombiano de Botánica y la premiación del Primer Concurso Regional de poesía ambiental. Sucesos que congregan a personas de distintas regiones y de otros países, que vienen además a disfrutar de la belleza del escenario urbano de la ciudad blanca. 

Popayán se está afianzando como ciudad turística, universitaria y de convenciones. Lo educativo es apetecido por estudiantes de todo el país y el exterior. Las convenciones se realizan constantemente y lo turístico es su potencial natural, por tener “un clima inventado por poetas”, por su arquitectura histórica y por estar en una región con gran diversidad cultural y megadiversa. 

El Congreso de Botánica reunirá múltiples investigadores y científicos en las diferentes áreas de esta disciplina. Su enfoque se relaciona con la diversidad y la cultura, su aplicabilidad y perspectiva tecnológica, socioeconómica y la conservación ecológica. La Universidad del Cauca es el escenario de este importante evento. 

Popayán también es apreciable por su producción poética y de letras, en tal razón es la sede del Concurso Regional de poesía ambiental, cuya premiación se llevará a cabo el jueves 11 de noviembre, en el Auditorio del Sena, a partir de las 5 de la tarde. Los ganadores del concurso resultaron ser oriundos de los departamentos de Cauca, Nariño y Tolima. 

Noventa obras participaron en la convocatoria, se hicieron presentes desde las más recónditas veredas; algunos con una extensa hoja de vida académica, otros co! n un recorrido del común de los habitantes, y otros con una espléndida hoja de vida como trabajadores del campo, que a diario se solazan en estancias rurales, con aromas del viento, en diálogo con los ríos y el silbido de las montañas, a la vez que sus manos se bañan de tierra para sacar de la semilla el fruto de la subsistencia. 

Lo más destacable de este concurso atañe a las historias humanas que hay detrás de cada participante, historias conocidas después de entregarse el fallo sobre los premios por parte del jurado. Se resalta el premio del joven Milton Erazo Mamián que habita en un asentamiento de desplazados en Popayán y que está casi privado de la vista. Igualmente se realza la mención de la niña Jenny Marcela Campo, cuya vivienda antes ubicada en una ladera, fuera destruida por un deslizamiento, y ahora ella y su familia viven en una casa de cartón. 

Esto revela que no solo es importante tener puesta la visión en las insuficiencias materiales del humano, sino además en la espiritualidad, en el alma, que se refleja y es transformada por los vientos del arte. Así lo demostraron también el día del lanzamiento del Concurso poético en el Paraninfo Caldas, las voces de los niños y niñas entre 5 y 6 años de edad, que eran pequeños desplazados quienes a falta de uniformes propios se presentaron con uniformes grandes, prestados por sus compañeros de colegio, infantes que cantaron a la naturaleza, a su entorno, a la vida. 

Los dos eventos a realizarse por estos días en esta ciudad histórica, son una muestra más de su dinámica cultural y dejan entrever que hay herencia para rato; por eso quienes vivimos aquí y quienes nos visitan, tenemos el privilegio de afirmar, “con el permiso de la Naturaleza”, y el arraigo a Ella, que somos hijos del sol, de la tierra, de la Madre naturaleza.