POETAS Y BELLEZA DE POPAYAN
Miércoles 26 de marzo, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Poetas payaneses:

Guido Enríquez Ruiz, nos transcribe trozos de poesías que ensalzan la belleza de Popayán y no hemos resistido en circularlos entre ustedes.

Cordial saludo,

***

Palabras y gentes
El paisaje de Popayán
Por GUIDO ENRÍQUEZ RUIZ

ESPECIAL PARA EL LIBERAL
Enero 2, 2003

... ... ...

"Atardecer
De: Gerardo Ibarra Castro
.

Un crepúsculo rosa que desflora
su luz sobre la música del río
vierte su ensoñación fascinadora
entre el geórgico ritmo del plantío.

Rubia idílica urdimbre bullidora
finge el rojo arrebol por el vacío
y una palmera lírica decora
la agrupación del pardo caserío.

Tardo vuelo de garzas migratorias
describiendo angulosas trayectorias
vibra sobre el reposo vespertino

y en la hora gris, romántica y tranquila,
desgrana su dolor lánguida esquila
sobre la pesadumbre del camino."

“Levedad del recuerdo
De: Jaime Valencia V
.

A veces te recuerdo, ciudad blanca y altiva
circundada en las tardes por pálidas colinas,
mientras distante el río discurre lentamente
entre piedras y robles fecundando la vida...

En la suave distancia borrosa la silueta
de tus torres percibo
y siento que en la noche olorosa a jazmines
el corazón golpea con fuerza en el olvido.”

De: Helcías Martán Góngora.

“Tu vuelo de campanas va con el ángel mío.
El río de mí sangre desemboca en tu río.
Mi cuerpo, como un árbol, vive de la llanura.

Ciudad por la que olvido mi sed de lejanía
y en ánfora colmada bebo la poesía
que me ofrece la mano fugaz de la hermosura.”

De: Guillermo Valencia.

“Hay un instante del crepúsculo
en que las cosas brillan más,
fugaz momento palpitante
de una morosa intensidad.

Se aterciopelan los ramajes,
pulen las torres su perfil,
burila un ave su silueta
sobre el plafondo de zafir.

Muda la tarde, se concentra
para el olvido de la luz,
y la penetra un don suave
de melancólica quietud,

como si el orbe recogiera
todo su bien y su beldad,
toda su fe, toda su gracia
contra la sombra que vendrá.”

" ... Por desgracia la tala de los bosques, la contaminación y la desidia de los nuevos habitantes van minando la hermosura del paisaje payanés. Ojalá la ruina no sea total, como se expresa en la Cruz de Belén, pues

aún logra tu memoria recordar el hechizo
que fundió con tu cielo la locura del día,
como ave soñadora robada al paraíso,
con sus mitos, sus dones y su melancolía."