PREMIO ECUATORIAL AL PROYECTO NASA: III
Martes 25 de mayo de 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payanes: 

Reinaldo Agredo Tobar y William Efraín Abella Herrera nos han enviado sus comentarios sobre los reconocimientos que recibieron en Nueva York el pueblo Páez. Agradecemos a Reinaldo y a William la oportunidad que nos ofrecen de tomar conocimiento de ellos. 

Cordial saludo, 

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COMENTARIOS 
Por: Reinaldo Agredo Tobar
 

Los premios últimamente recibidos por ese importante sector de caucanos que constituyen el pueblo Nasa (o Páez), no son más que el reconocimiento internacional a su centenaria y tesonera lucha en pro del respeto a sus tierras, tradiciones, organizaciones, lengua y cultura. Es el apoyo solidario a unos ideales de permanencia en la historia, en el tiempo y en el espacio; ideales de desarrollo, organización y movilización comunitaria, plasmados en proyectos a partir de los sueños de un cura bueno: el Padre Ulcué, comprometido con los verdaderos intereses de su pueblo. Hoy me has hecho recordar la profética denuncia del poeta chileno Pablo Neruda: " Contra los indios todas las armas se usaron con generosidad; el disparo de carabina, el incendio de sus chozas, y luego en forma más paternal, se empleó la ley y el alcohol. El abogado se hizo también especialista en el despojo de sus campos, el juez los condenó cuando protestaron, el sacerdote los amenazó con el fuego eterno ". 

Reinaldo Ágredo Tobar. 

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WHALAÇA* 
A PROPÓSITO DEL PREMIO ECUATORIAL 2004 
Por William Efraín Abella Herrera 

wabella@latinmail.com 

Al acercarnos a estudiar el Plan de Vida de los tres cabildos indígenas que conforman el Municipio de Toribío (Tacueyó, San Francisco y Toribío), conocido como Proyecto Nasa, y esta semana laureado con el Premio Ecuatorial 2004 por las Naciones Unidas, uno se encuentra que el desarrollo de Toribío está estrechamente ligado a la historia y cosmovisión de la nación Nasa. 

Fue aquí donde se logró la síntesis de las etnias amazónicas, chibchas, caribes e incaicas, formando un pueblo con una identidad particular…LOS PAECES. Uno de esos grupos se asentó en el Valle del Quinayó, en las confluencias de los ríos Isabelilla y San Francisco. Ellos se llamaron los Tunibíos por la riqueza en licor y oro de estas tierras. En esta primera etapa, los Nasa fueron cazadores, pescadores y recolectores, gozando de su autonomía que se vería truncada con la llegada a estas tierras de Belálcazar, alrededor del año 1534 -1535. Una etapa de resistencia que se puede dividir en tres períodos: El primero se identifica con la Gaitana, una resistencia armada que llevó a los Paeces a hacer alianzas con otros pueblos. Al crecer el poderío militar español y mermarse la población indígena por enfermedades foráneas y la guerra, las tácticas de defensa de sus derechos cambia hacia la diplomacia con la Corona Española. Comienza la época de los acuerdos, liderada por el padre de la Nación Nasa, Don Juan Tama y el cacique Manuel Quilo y Sicos. El fruto, fue la creación de varios resguardos hacia el año 1.700. Uno de ellos, “El Resguardo de los Tres Pueblos” conformado por Toribío, Tacueyó y San Francisco. 

A pesar de todo, el territorio les es quitado por los colonos españoles, criollos y republicanos, lo que lleva a comienzos del siglo XX a Manuel Quintín Lame a sentar las bases de una lucha por la recuperación de la tierra con proyección cultural. Así se llega a 1.971, cuando en la plaza de Toribío, una asamblea de cerca de 2.000 indígenas paeces y guambianos crea el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, iniciándose una etapa, no sólo de resistencia y defensa, sino también de proyección hacia el futuro. A los toribianos, y en general a los Nasa, la reflexión de su historia llena de hechos gloriosos y trágicos - vista en este artículo muy someramente - les ha permitido ir tejiendo su desarrollo aunado a su cosmovisión, en la cual el Páez se siente parte, contenido y continuidad de la naturaleza, y es por ello que su desarrollo está íntimamente ligado a ella. 

En Nasa Yuwe la palabra WhalaÇa (pronúnciese walatsa), que está asociada con desarrollo, tiene que ver con maduración. Así como una semilla, se siembra y tiene un proceso natural de crecimiento, de igual manera la vida debe tener un crecimiento, una maduración natural sin ser intervenida por fuerzas que el mismo hombre las implante. Luego para madurar hay que atender lo que dejaron trazado los mayores, acudir al pasado que está adelante, donde está la senda de los mayores sobre la cual el Nasa debe caminar. Un camino donde se avanza y retrocede, pero cada punto de retroceso no es para quedarse ahí sino para avanzar. En síntesis, el Páez madura haciendo experiencia y desde ella, va definiendo pautas para seguir adelante, es por ello que su desarrollo es fruto de su reflexión histórica, su pensamiento, su cosmovisión, la naturaleza que lo rodea y su peculiar sentido de trabajo en comunidad. 

Pero no hay que olvidar, en el camino de esta comunidad, a Álvaro Ulcué Chocué Nasa Pal. Sacerdote indígena, que en 1980 cuando en un clima de grande violencia, visualizó que el camino era la unidad de los indígenas en un movimiento de recuperación de su identidad, por lo tanto, de superación de las fronteras del resguardo, marcadas en ese entonces por el color político; unos eran conservadores, otros liberales y otros comunistas de tal manera que si un habitante de un resguardo iba al otro “le voliaban machete”. El otro problema a superar era el terraje; “el blanco” no sólo le quitaba al indígena la tierra con engaños, sino también le obligaba a trabajar gratis dos días a la semana en su tierra. Por esto Álvaro comenzó a ser perseguido, amenazado y finalmente asesinado el diez de noviembre 1984 en Santander de Quilichao. Pero el Proyecto Nasa que él había concebido junto con las comunidades, al animarlas a reflexionar sobre su futuro, se impulso llegándose a consolidar en estos veinticuatro años como una organización social, económica, político étnico cultural grande que ha inspirado los proyectos de vida de las otras comunidades paeces del norte del Cauca. El Proyecto Nasa, demuestra que la comunidad si es capaz, que la comunidad unida, organizada puede salir adelante, que el desarrollo debe contar con la participación de todos, donde la comunidad con sus actividades construye su futuro en el ejercicio racional de ponerse de acuerdo. 

*Nota editorial: El autor de este artículo desarrolló un documental sobre el Desarrollo de Toribío titulado WhalaÇa. Desarrollo para Todos, del cual ha extractado la mayoría de conceptos expresados en este texto.