POPAYAN, CON EL ENCANTO COLONIAL
Jueves 18 de julio, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Maria Claudia Alvarez Hurtado, alianzavivienda@yahoo.es , nos envía este notable artículo sobre nuestra Ciudad Blanca. Nuestos agradecimientos para María Claudia, Cordial saludo,

""" ... ARTICULO DE EL TIEMPO DEL 18 DE JULIO DE 2002
Popayán, con el encanto colonial 
Por: Claudia Roa Espinosa 
Corresponsal El Tiempo, Popayán.

Detrás del ambiente sacro que se respira en 'la ciudad sin tiempo' hay un gran espacio para la cultura, el arte y la rumba.

Una mezcla de historia y religiosidad se combina en Popayán, 'la ciudad blanca' que parece como detenida en la época colonial. Sus calles empedradas, iglesias y monumentos ofrecen la oportunidad de encontrarse con otro tiempo, invitan a la calma, al regocijo y a la espiritualidad.

La iglesia de San Francisco, obra monumental y tardía del barroco de Popayán, ubicada en pleno centro de la ciudad, es uno de los sitios más visitados de la ciudad. Recibe constantemente turistas motivados por la exhibición gratuita de dos momias de finales del siglo XVIII, pertenecientes a Simón Schenher, el alemán que la construyó y a Fran Germán Barbeti, arquitecto que diseñó en 1868 el Puente del Humilladero, reliquia de la ciudad.

En esta hermosa obra arquitectónica también es atractivo central una gigante campana de 3,3 toneladas y cuatro arrobas de oro puro, donada a finales del siglo XVIII por el Conde Pedro Agustín de Valencia.

Popayán es ciudad de iglesias. Y una muestra de ello son La Ermita, La Catedral, Santo Domingo, San Agustín y Belén, capilla frente a la cual existe una gran cruz de piedra con inscripciones en las que el pueblo colonial implora el favor divino contra los mortales enemigos de la ciudad: el comején, los rayos y los terremotos.

A propósito del Puente del Humilladero, es el que une la ciudad alta, la histórica, con la baja, la popular y bullanguera. Sus 240 metros de largo y 5,5 de ancho reposan sobre once arcos de ladrillo que algunas veces sirven como escenario para conciertos sinfónicos y otras, como en Semana Santa, para realizar el Festival de Música Religiosa.

Otra obra de arquitectura digna de visitar es la Universidad del Cauca, uno de los principales centros educativos del suroccidente del país, que demuestra por qué en 465 años Popayán goza del privilegio de ser una de las ciudades más cultas del país.

Tesoros sacros y literarios

El sector histórico de la ciudad alberga uno de sus mayores orgullos: el Museo Arquidiocesano de Arte Religioso. En él, una bóveda gigante guarda celosamente custodias antiquísimas de oro, diamantes, esmeraldas y otras piedras preciosas.

Allí, el visitante tiene la oportunidad de apreciar, de lunes a sábado, uno de los tesoros mejor guardados y antiguos en orfebrería sacra, pinturas sobre óleo, madera, lienzo, mármol, metal y talla. Un arte caracterizado por los estilos quiteño, italiano y español del siglo XVIII. La entrada tiene un valor de 2.000 pesos por persona.

Un destino obligado para los amantes de la literatura, el arte y la poesía es el museo Casa Valencia, que funciona en una casona tipo italiano del siglo XIX, declarada patrimonio nacional. Conserva sus enormes jardines, salones, patios y balcones que disfrutó el maestro payanés Guillermo Valencia, pues allí nació y murió.

De lunes a sábado se pueden apreciar obras y objetos del poeta, escritor y orador. También el museo familiar donde se ubica la tumba del ex presidente de Colombia Guillermo León Valencia.

Tres cuadras más adelante se encuentra una joya arquitectónica de 20.320 metros cuadrados de extensión, declarado Monumento Nacional, y que funciona donde antiguamente era el convento franciscano. Se trata del hotel Dann Monasterio, único cinco estrellas de la ciudad, con suite presidencial, piscina, grandes jardines colgantes, balcones, mobiliario clásico y un servicio de gastronomía internacional y colombiana.

Este hotel ha albergado a 25 presidentes de Colombia, escritores de la talla de Arthur Miller, embajadores del mundo y hasta el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón. Ofrece planes para fin de semana que incluyen habitación doble con desayuno continental, almuerzo o cena y derecho a las instalaciones del Club Campestre, a 64.000 pesos por persona.

Dónde alojarse

Si de complacer finos paladares se trata, una alternativa es el hotel Casa del Herrero, que con su innovador restaurante de comida italiana La Trattoria, ofrece al visitante los mejores espaguetis, tallarines, agnoliottis en salsa marinera, de queso, negretti y demás variedades.

Estos platos acompañados de ensalada, vino, cocteles y música bohemia tienen un costo de 6.000 pesos. También hay para degustar todo tipo de carnes.

En la Casa del Herrero se consigue acomodación en habitación sencilla por 50.000 pesos y doble, 70.000 pesos. Incluye desayuno continental y 20 por ciento de descuento en servicio de restaurante.

Pero si busca un ambiente campestre, íntimo y acogedor, en la salida norte de la ciudad está el hotel-restaurante-bar & suites La Posada del Rancho. Además de ofrecer un excelente servicio de gastronomía criolla e internacional acompañado de show musical nocturno todos los viernes y sábados, tiene chimenea, piscina climatizada y sauna en medio de la naturaleza. Los precios de acomodación oscilan entre 70.000 y 90.000 pesos.

Otra opción, también al norte de Popayán, es el restaurante Camino Viejo. Allí preparan las mejores empanadas y tamales de pipián, la carantanta y por supuesto el champús patojo. Cómo olvidar la sopa de tortilla y la costilla ahumada acompañada de los ajíes de piña, tomate de árbol y guacamole.

Y si se trata de probar los frutos del mar en sus diferentes manifestaciones, Popayán cuenta con el restaurante Los Delfines con Amor, que también presta el servicio de salón de banquetes, todos los días hasta la madrugada. Gracias a su estratégica ubicación en pleno centro de la ciudad, calle 6 No. 8-40, permite que el visitante acceda a la mejor comida marinera a precios cómodos, que van desde 8.000 pesos.

Cultura y rumba para todos

Contiguo al Palacio de la Gobernación, se encuentra el teatro Guillermo Valencia, convertido en el lugar preferido de cualquier turista por sus presentaciones de ballet, obras teatrales nacionales e internacionales, show musical de tango, ópera, bolero, jazz y salsa.

La encantadora terraza del teatro permite que además de deleitarse con el mejor café y colaciones típicas, se aprecie en la noche el esplendor de las iluminadas calles que enmarcan el sector histórico de la ciudad.

En contraste con este ambiente, dos cuadras más abajo se encuentra la 'zona rosa' de Popayán. Allí puede visitar La Iguana, más conocido como el templo de la salsa pesada y clásica, o los bares Bartolomé y Galileo, donde la rumba se prolonga hasta las tres de la madrugada.

Otros museos y sitios de interés son la Casa Mosquera, el museo de Historia Natural, la Casa Negret y el museo Efraín Martínez. En cuanto a haciendas coloniales, la lista comienza con Calibío, en la vía a El Rosario, y Yambitará. ... """