PLEGARIA A JESUS Y MARIA
Lunes 6 de mayo, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Hace cuatro dias asistí al Capitolio de los Estados Unidos que celebraba el dia de Oración, y a propósito, es Ley desde hace 10 años, en donde todo el mundo oraba por los gobernantes, por el pais y sin distingos de credos ni denominaciones. Qué lindo fuera que esta práctica la pudieramos hacer y organizar en Colombia, en donde necesitamos tanta ayuda de Dios. Cordial saludo, AMALIA de SALAZAR B.

PLEGARIA A JESUS Y MARIA
En las visitas Peregrinas
Por: Amalia de Grueso Arboleda
Popayán, mayo 2002

Madre amada, tus hijos congregados hoy en este hogar bendito, todos reunidos implorando tu protección, para nuestros hijos, parientes y amigos.

Tu conoces nuestras necesidades espirituales y materiales ayúdanos con tu Divino Hijo a solucionar tantos problemas que tanto nos aquejan, danos consuelo Señor.

Tanto que agradecerte Señor, pero las vicisitudes que conlleva la vida conociendo tu inmenso amor por la salvación de las almas, hacemos nuestras peticiones.

Te pedimos Señor y a tu incomparable Madre por la paz en nuestros corazones, en nuestros hogares, te suplicamos Señora por Colombia, que está en estado terminal, oye nuestros gritos de angustia, Señor igual que consolaste a Martha y a María resucitando a Lázaro su hermano después de cuatro días de muerto, resucitando al hijo de la viuda de Naín, resucitaste a la hija de Jairo, como nos enseña el Evangelio.

Señor hemos pecado, quebrantando tus mandamientos, no obedecemos tu ley, ten compasión de nosotros y danos tu perdón, resucita a Colombia nuestra Patria amada que hoy se encuentra muerta y atacada por el pecado de asesinato y destrucción quitando la vida a nuestras gentes de bien y a nuestros Pastores de la Iglesia Católica, derrama bendiciones y perdón a tantas faltas cometidas.

Te pedimos Señora manifiestes tu misericordioso corazón, ayudando a tantas personas que depositamos en tu intercesión nuestro amor y nuestra confianza. Te pedimos la salud del cuerpo si conviene a la del alma.

Esperamos que sean oídas nuestras suplicas, intercediendo ante tu Divino Hijo, te pedimos con fe y esperanza. Confiamos en tus promesas de Madre amante de tus hijos terrenales, te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.