PLEGARIA
Martes 25 de septiembre, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

MENSAJE DE AMALIA VEJARANO DE GRUESO:

Payaneses y Caucanos dispersos por el Mundo:

Con la devoción más sentida de mi espíritu, desde Popayán, tierra querida, les envío este mensaje de oración para que ante el Patrono de nuestra amada ciudad unamos nuestros sentimientos de alabanza al Todopoderoso y de petición por nuestra ciudad atormentada y por la paz del mundo.

Transcribo la plegaria a Nuestro Amo de la Colina de Belén para que recuerden que en su niñez y juventud al lado de sus padres en hogar sagrado pronunciaron reverentes:

PLEGARIA AL SANTO "ECCE-HOMO"

Detén ¡Oh Dios benigno!
tu azote poderoso
y calma bondadoso
tu justa indignación.
Perdónanos y olvida
que te hemos ofendido
y que hemos afligido
tu amante corazón.

Acuérdate que siempre
que te hemos invocado,
benigna se ha mostrado
tu soberana faz.
No nos niegues ahora 
tu gracia y tus favores
suspende tus rigores
concédenos la paz.

Acuérdate que un tiempo
¡Señor Omnipotente!
nuestra Plegaria ardiente
tu compasión movió.
Acuérdate que entonces
tu diestra poderosa
tendiste, y la espantosa
borrasca se calmó.

Mas luego te enojaron
tus míseras ovejas
y sus dolientes quejas
no quieres ya escuchar?
Y clama el sacerdote,
la virgen y el anciano,
mas la irritada mano
no quieres levantar?

Tan enojado te hallas
contra la grey amada
que al verla esclavizada,
llorando su orfandad.
Dejas que el lobo hambriento
empiece a devorarla,
pudiendo consolarla
y darle libertad?

Nada esperar podremos
Señor de tu indulgencia?
Tu amor y tu clemencia
se han agotado ya?
Si tu nos abandonas,
en quién esperaremos
a quién acudiremos
y quién nos salvará?

!Oh Padre! Si no bastan
los males que sufrimos
ó el llanto que vertimos
para alcanzar perdón,
al menos, Dios eterno,
nuestra plegaria escucha
y haz que venza en la lucha
tu santa religión.

Protege a tu ministro
nuestro Pastor amado,
que hoy gime atribulado
del santo altar al pié,
y haz que nosotros
antes perdamos la existencia
que nuestra santa creeencia,
nuestra divina fe.

Mas tus decretos, Señor,
en todo cumplidos sean; 
Es todo lo que desean
mi fe, esperanza y amor. Credo, etc.

Cordial saludo,