A UNAS PIERNAS
Sábado 27 de julio, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Una misteriosa payanesa nos envía el siguiente artículo escrito por ella, que nos hace recordar tiempos juveniles. Nuestros agradecimientos por su gracioso contenido.

""" ... A unas Piernas Escrito por una payanesa anónima.

Hace muchísimos años, tantos que no quisiera saber exactamente cuantos, éramos casi adolescentes y llevábamos una relación bellísima que se llamaba noviazgo (ahora salimos), en esa época poco se usaban las pantalonetas, menos los shorts, no había llegado la minifalda, ni los escotes de ninguna índole; éramos casi como monjas, los vestidos a media pierna, media velada imprescindible, manga corta o larga pero manga, jamás straples y nuestros mancebos parecían más o menos seminaristas de chaleco cuando no de corbata; en fin la vida era muy distinta, pero muy buena, pienso yo ahora (aunque hubiera sido mejor si hubiéramos tenido unas pequeñas libertades que nos harían pasar mucho mejor), pero dejémoslo así, era una vida, buena, sana, limpia, sin miedo, ni temores.

Podíamos salir a cualquier parte de la ciudad solos sin pensar en que algo malo nos pudiera pasar, o tener que estarnos reportando a cada rato al celular para informar que estamos bien y donde fulanita, o en el cine, etc. (generalmente son mentirillas, pero lo importante es oírles la voz).

Volviendo al principio de mi cuento; se celebraban unas competencias deportivas en las cuales participaría mi amado, el me invitó al estadio para que lo viera triunfar y yo inmediatamente acepté, (pensé para mis adentros es la única forma de verle las piernas), yo me las imaginaba divinas, fuertes, musculosas y que con ellas correría como una gacela y seria el triunfador de la competencia. Soñé muchas noches en compañía de Eros en que pronto llegara ese día

Empecé los preparativos para la gran fecha, lo primero que tendría que hacer era conseguir el dinero para comprar un ramo de flores, que las madrinas debían entregar al ganador sin besito (no estaba permitido).

Como mi hermanita era muy ahorrativa ella siempre disponía de dinero del que nos daban para el recreo, porque yo siempre me lo gastaba rapidito, entonces ella me prestó el dinero, no sin antes decirme muy seria, pero me lo devolvés oís (hasta hoy no he podido cancelar la deuda) a lo mejor le llegará con intereses en estos días..

Ya conseguido el dinero había que empezar un recorrido por las casas de la ciudad donde tenían jardines y de rosa en rosa ir completando el ramo, eso sí lleno de amor y de ilusión.

Llegó el día. Muy temprano me levanté, me puse mi mejor vestido de organdí blanco, con muchas enaguas, cintas en la cintura y ramo de flores en la cabeza, en fin me sentía como una reina, el corazón no me cabía en el pecho CATAPLUMMMM CATAPLUMMMM.... Y salí con mi ramo de flores al estadio.

Sola y a pie, (en esos tiempos los papás no nos trasteaban en carro) por supuesto las flores llegaron un poco marchitas, pero yo las soplaba y les ponía todo mi amor para que estuvieran hermosas para la entrega.

Me senté en las graderías del estadio muy juiciosa, piernas juntas, espalda recta, manos al frente con mi ramo de rosas rojas (símbolo de amor) y a esperar el momento tan deseado.

JUMMMMM.... salieron los participantes, &%$%·$·)/($%$$!!!!!! desilusión!!! todos de pantalón largo, nada de piernas. Pero al momento se sentaron en la pista y se fueron quitando la ropa (casi me desmayo) de la vergüenza y la emoción al tiempo, se llegaba el instante supremo y OHHHHH sorpresa las piernas de mi amado no eran ni fuerte ni musculosas, eran delgadas y muy blancas, (parecían de percal como decían las abuelas) quedé bastante desilusionada pero me dije ganará la competencia, no importa que sus piernas no sean las mejores.

Corrió, corrió mucho pero no llegó, ¡Que frustración! Ni ganó la carrera, ni las piernas me descrestaron, entonces no hay ramo de flores me dije para mis adentros y se las obsequié al ganador de la competencia.

Pero a pesar de todo yo lo quiero, las piernas realmente no tenían importancia, hoy creo que por eso no le pagué la deuda a mi hermanita. ... """

Cordial saludo,