ARTURO PAZOS
Lunes 31 de julio, 2006
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos:

Leonor Velasco de Fals, nos envía el articulo que transcribimos, agregando que Arturo Pazos abogado de la Universidad del Cauca con tesis laureada y docente de El Liceo Nacional de Varones en Popayán, vivió en esta ciudad por espacio de 40 años, educando en la misma a sus hijos.

Nuestros agradecimientos para Leonor por facilitarnos la información.

Cordialmente,

***

Un pastuso preside la Academia Quechua en Colombia
El Tiempo
Julio 26 de 2006


Cuando Arturo Pazos recorría con su mamá los caminos de herradura en Nariño, ella le enseñaba los nombres de flores y animales en esa lengua. Lluspir, una palabra quechua que significa resbalar y que llegó a ser muy usada en Nariño y Cauca, hace parte de la lista de vocablos que Arturo Pazos está empeñado en rescatar del olvido.

Él acaba de ser nombrado presidente de la Academia Quechua en Colombia, que se encargará de preservar la lengua originaria de los incas.

Pazos tiene 80 años y en 1961 publicó la primera edición de Glosario de quechuismo colombiano, que contenía 400 palabras en esa lengua. Cuatro años después salió una segunda edición con 400 palabras más, y piensa en una tercera que incluya 1.500.

"En Colombia no existía la Academia y hasta en Japón hay una, supongo que impulsada por los japoneses que vivieron en el Perú", dice Pazos, un abogado nacido en el pueblo nariñense de Guachavés.

Fue su mamá, discípula en Túquerres de las madres franciscanas, quien le transmitió el saber ecuatoriano.

"Cuando íbamos por los caminos de herradura el nombre de las flores y los animales me los decía en quechua. A mis cuatro hijos no les interesó mucho aprenderlas", cuenta Pazos. En el mundo hay 20 millones de parlantes.

Hizo méritos

"Soy el primer presidente de la Academia Colombiana y lo de miembro fundador no me lo quitará nadie. El continente necesita retomar sus raíces aborígenes", dice Pazos, quien por resolución del 4 de abril del 2006 fue designado por la asamblea de la Academia Mayor de la Lengua Quechua del Qosqo para dar vida a esta filial.

A oídos del licenciado Corfino Gutiérrez, quien preside la Academia Mayor, llegaron las noticias sobre la tercera edición del libro que prepara Pazos. Lo contactó y se enteró de sus investigaciones y de su insistencia desde que estudiaba en la Universidad del Cauca, por divulgar esta lengua. "No solo en Nariño y en el Cauca escuchamos palabras en quechua, también en Cali las utilizan", dice Pazos, quien planea, ahora que está al frente de la Academia, crear un centro quechua en la capital del Valle.

Por lo pronto, la nueva Academia ya tiene 20 miembros dispuestos a rescatar las palabras que nos dejaron los indígenas incas.

Los Incas nos dejaron el cholado

Cholado: Raspado de hielo con frutas frescas que se disfruta en Cali y Jamundí.
Chunchullo: Tripas de la res que se comen fritas.
Chanchullo: Actividad ilícita para conseguir un fin. Se usa en todo el país.
Achichay: Qué frío. Es una expresión de los nariñenses.
Achichuy: Qué calor.
Mute: Maíz pelado en Nariño.
Cayana: plato de barro que utilizaban las abuelas para asar arepas.
Cahuinga: Palo de madera usado para revolver el manjarblanco.
Quingo: Camino en zig-zag.
Yaco: Río. La mayoría de los afluentes en el Putumayo terminan en yaco, como Ponchayaco, que quiere decir agua clara.
Tupananchikkama: Hasta pronto.

El quechua es la lengua nativa más extendida del continente americano. Se habla en Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Colombia. En Bolivia y Perú, junto con el español, es el idioma oficial en las provincias indígenas. En el caso de Argentina, donde más se habla es en la provincia de Santiago del Estero. Pero también se escucha entre los inmigrantes andinos en Brasil, Estados Unidos, Francia, Italia y España.

La Academia Mayor de la Lengua Quechua está en el Perú donde cuenta con dos filiales. En Argentina hay otras dos academias, en Bolivia una, en Ecuador otra, en Japón una más y ahora entra a funcionar la de Colombia. La Academia Mayor de la Lengua Quechua del Qosco fue creada por la Ley 25260 en junio de 1990, su misión, al igual que la de sus filiales, es la de difundir, defender, investigar y enseñar la lengua quechua.