VICTOR PAZ OTERO
Domingo 16 de enero, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses: 

Víctor Paz Otero nos ofrece una novela histórica sobre la vida y obra de El Gran General Tomás Cipriano de Mosquera, titulada "El demente exquisito La vida estrafalaria de Tomás Cipriano de Mosquera". Su primera edición, marzo de 2004, de Villegas Editores, en su solapa, dice que "Esta novela explora y articula las motivaciones que permiten comprender la figura de Tomás Cipriano de Mosquera dentro de una óptica que desborda las caracterizaciones simplificantes con las cuales suele interpretarse el hecho histórico." 

Víctor Paz Otero, nació en Popayán, el 17 de agosto de 1945. Se graduó de sociólogo en la Universidad Nacional de Colombia. Escribe poesía, ensayo y novela y otras cosas. La Editorial Plaza & Janés ha publicado tres de sus novelas: La eternidad y el olvido, 1993; Naufragio en mi bemol, 1995; y El tiempo de la culpa, 1996. 

Otros libros suyos: Poemas de piel y tiempo, 1975. Alteraciones, 1976. Poemas de piel y tiempo, edición bilingüe, Gamacolor Editorial, 1991. En la colección Poesía para amantes, un volumen que antologiza sus poemas, Fundación Fica, 1996. 

En la colección Poetas de América y de España, otra antología de sus poemas, Fundación Fica, Grupo Editorial 87, 2001. Elementos para una sociología impresionista, Editorial UPB, 1988. Elementos para una sociología de la disolución cultural, Editorial UPB, 2002. 

En la actualidad es columnista de El Espectador y con anterioridad ha sido columnista de El Tiempo, El Mundo, El Pueblo y otros periódicos colombianos. A veces es profesor universitario. 

Reside en una montaña, en un lugar llamado La Metáfora. 

"El demente exquisito" tiene 640 páginas, 14x21 cms. y 16 fotografias en blanco y negro. Los siguientes párrafos pertenecen a dicha obra. 

"""Su llegada a Europa por Liverpool fue convergente con otro duro y triste momento personal, pues recibió la noticia de que su primo y amado amigo de juventud, José Rafael Arboleda, se encontraba en estado de agonía en una ciudad italiana. José Rafael, meses atrás, había sufrido una grave crisis de disentería. Y su médico, el doctor Flot, el mismo que inicialmente había atendido las heridas de Tomás Cipriano recibidas en el combate de Barbacoas, le prescribió un extraño y violento tratamiento a base de arsénico, que días después acabaría conduciéndolo prematuramente a la muerte. Y por eso, ante el agravamiento de sus dolencias, había decidido viajar a Europa en compañía de uno de los hermanos de Tomás Cipriano, pero ya fue demasiado tarde. Hidrópico, murió una lluviosa tarde en la ciudad de Pisa. Era el mes de noviembre de 1831. Avisado Tomás Cipriano, dispuso todo lo necesario para poder acompañarlo en sus últimos momentos, pero sólo logró llegar a Pisa en las horas de la tarde y su primo amado había fallecido ese mismo día en las horas de la mañana. Sólo pudo asistir a sus funerales y realizó gestiones diversas relacionadas con su voluntad testamentaria. José Rafael le había recomendado por cartas previas que velara por el bienestar de sus hijos, Julio y Sergio Arboleda. Irónico e imposible pues, con el correr de muy pocos años, su sobrino Julio Arboleda se convertiría en uno de sus más terribles y encarnizados enemigos. Enemistad y rencor, odio y aversión que muchas veces llegó a tener una irracional desmesura, similar a la que mantenía con su también primo, José María Obando. ...""" 

Cordial saludo,