JULIO CESAR PAYAN DE LA ROCHE
Viernes 10 de diciembre, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses: 

Foto: El Liberal 
Durante la reunión de gobernadores el pasado 7 de diciembre el Gobernador del Cauca Juan José Chaux Mosquera, otorgó sendas "Medallas José Hilario López" a los distinguidos Julio César Payán de la Roche y Alberto Vejarano Laverde. El primero por sus aportes como médico y ciudadadano en el Cauca, Colombia y otros países y al segundo, Presidente de la Cruz Roja Colombiana, por los servicios prestados a la comunidad en acciones humanitarias, manejado con dedicación y liderazgo la dirección de esta notable institución. 

El Dr. Vejarano hijo del payanés Gustavo Vejarano Segura, está casado con Elena Rodríguez de Vejarano y son padres de tres hijos. El 16 de mayo de 1998 asumió su cargo como Presidente de la Cruz Roja Colombiana desde donde ha liderado importantes programas en las áreas de Socorro Nacional, Salud, Voluntariado y difusión del Derecho Internacional Humanitario. 

Con relación al Dr. Payán, quien en el manejo que le ha dado a la medicina en la parte alternativa le permitió un posicionamiento a nivel nacional, que lo llevó también a recorrer otras partes del mundo. Ha escrito numeros artículos y libros sobre medicina biológica, regulaciones de la medicina, etc. Fue Presidente de la Asociación de Víctimas del Terremoto del 83; Presidente del Consejo Municipal; decano de medicina y profesor de la Universidad del Cauca durante 7 años; tenía un programa de radio diario sobre medicina alternativa. 

Reproducimos la nota de El Liberal, escrita por Camilo González Posso. 

Cordial saludo, 

*** 
El vacío del doctor Payán 
Por: Camilo González Posso 
Editorial 
El Liberal 
Domingo 5 de Diciembre de 2004 



El sábado 27 de noviembre el Doctor Julio César Payán de la Roche batió todos los “record” cuando en la cita de amistad para celebrar su vida, le impusieron cuatro condecoraciones, entre las de más alto honor que confieren la ciudad de Popayán, el Departamento del Cauca y el Congreso de la República. 

No sé como se siente el ilustre homenajeado con tanto reconocimiento y desde tan diversas procedencias; talvez para completar le deberíamos otorgar un Honoris Causa como “médico filósofo” y eso significa “médico que invita a pensar y actuar de otra manera”. 

Una lectura de sus libros, desde los que dedicó a presentar los fundamentos de la medicina alternativa y la terapia neural, hasta el que tituló con mucho sentido ‘Atrévete al Vacío”, nos muestra esa búsqueda de pensar cada pensamiento con una lógica distinta a la que se hizo sentido común en la denominada “cultura universal”. Algunas palabras se convirtieron en conceptos privilegiados de esa propuesta que empata con los científicos y filósofos del pensamiento complejo: la realidad y el conocimiento como procesos, el conocimiento como realidad, la totalidad como gran matriz en la cual se interrelacionan, condicionan e identifican sus componentes, la referencia a lo holístico cada vez que se trata de ver las denominadas partes de las cosas. La alergia a la escolástica y a la causalidad lineal del pensamiento “oficial” occidental, a la manía de confundir el fraccionamiento y la hiper especialización con el gran conocimiento. O la incorporación de la incertidumbre, la intuición, las emociones, la estética, la ética y el amor como componentes esenciales de la vida, de los procesos sociales, la política y la ciencia. 

En los escritos del Doctor Payán encontramos permanentes evocaciones de esa pléyade de científicos que durante buena parte del siglo XX estuvieron tendiendo puentes entre el método de las ciencias sociales y el de las llamadas naturales y exactas e incluso cuestionando esa división. Allí aparecen con frecuencia referencias o puntos convergentes con David Bohn, el físico quántico y profesor de Princenton o con el premio Nóbel I. Pregoginni, con Morin y otros que han aportado a esas hipótesis sobre el CAOS, la primacía del desequilibrio o el análisis de la totalidad con su orden incluido. 

Pero no se trata solo de pensamientos alternativos, sino manera especial de prácticas con sentido social que los transforman en obras y existencias. El Doctor Payan es coherente al llevar su filosofía a la práctica de la medicina para profundizar en un nuevo enfoque de la salud y de la enfermedad. Pocos médicos como él se han atrevido a darle valores positivos a la enfermedad y a desdibujar las fronteras que son tan caras a la medicina alópata tradicional tan proclive a tratar patologías y no a interactuar con personas que están unidas a su entorno y al universo, o como diría Bohm, que son una muestra o síntesis de la totalidad. 

Agreguemos entonces el titulo de “médico filósofo” a este amigo que se ha dedicado no solo a escarbar en las redes energéticas de las personas sino también al tratamiento de comunidades con la terapéutica de la palabra, del dáalogo, la tolerancia, la solidaridad y la “otredad”. 

camilo@colnodo.apc.org

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