LA PASION
Sábado 13 de marzo, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses: 

Mientras los productores de la cinta siguen cosechando el éxito de la pelicula "La Pasión", transcribimos fragmentos, entre el sinnúmero de comentarios, que publica el diario La Razón de España. 

Cordial saludo, 

*** 
"La Pasión" 
Sección Religión 
4 de marzo, 2004 
La Razón, España 


(...) " El sacerdote español Gonzalo Mazarrasa vio la película en Australia. «Me ha impresionado muchísimo la figura del demonio. Me parece que ahí Gibson ha estado sencillamente genial», subraya. «En el camino del Calvario, Satán y María se cruzan las miradas y se te ponen los pelos de punta», asegura. «Después de la flagelación, que es espantosa a la vez que absolutamente genial, María recoge la sangre de su Hijo con unos paños que le ha dado la esposa de Pilatos. En la cruz, María le pregunta, desgarrada de dolor, a su Hijo: ¿Por qué no puedo morir contigo? Y Jesús le contesta: Mujer, ahí tienes a tu hijo ». 

"Para mí, verla fue una experiencia muy intensa, como mirar a Cristo y a María de una forma nueva. La película es muy dura, y nos ayuda a entender la verdadera dimensión del sacrificio de Cristo. Sin embargo, los momentos en los que se me saltaron las lágrimas no tenían tanto que ver con la crueldad de las imágenes, como con la relación entre Jesús y su Madre, columna vertebral de la película. De entre los personajes secundarios yo destacaría a Poncio Pilatos, presentado de forma inteligente y novedosa, sobre todo en su reflexión sobre la verdad. Las licencias que se permite Gibson son en general acertadas y teológicamente sugerentes. En otro orden, no hay huella de antisemitismo en toda la película, sino que más bien son los romanos los que salen peor parados." 

"He tenido la suerte de verla en Nueva York el Miércoles de Ceniza. No hay mejor manera de empezar la Cuaresma. Se acusa al largometraje de violento; lo es. ¿Pero acaso no fue cruento lo que narra? ¿No prima hoy la violencia en cualquier contenido audiovisual? Se debe ser consciente de lo que se va a visionar durante dos horas y cuarto y aún así no es posible evitar cerrar lo ojos innumerables veces. No obstante, creo que ayuda la crudeza de las imágenes. Así fue; ¿cómo representarlo si no? La realización, la fotografía, el maquillaje, etc. son magistrales. Todo es fruto de la experiencia de fe de Mel Gibson, un hombre coherente con sus principios. Recomiendo a todos que la vean: se sorprenderán, y de paso juzguen ustedes si se sienten o no interpelados." 

"Vi en Roma la película. Me impactó. Después de verla, no pude decir ni palabra. Tenía que asimilar lo que había visto: la pasión de Cristo. Mel Gibson ha producido una verdadera obra de arte. Desde el inicio te mete en la película. En Getsemaní, su lucha con el demonio que le tienta, su decisión por hacer la voluntad del Padre. Su silencio y dignidad en el juicio frente a la soberbia de los judíos. Su deseo de inmolación durante la flagelación. Después de recibir los golpes con una vara, se levanta. «¿Quieres más?», le dicen los romanos, y continúan golpeándole con los flagelos terminados en pinchos. La presencia de la Virgen me conmovió. Es una excelente película. Pero si tienes problemas de corazón o una sensibilidad muy fuerte, no vayas. No es apta para cardíacos." ( ... ).