PANTEÓN DE LOS PRÓCERES
Julio 27 de 1999
De: Mario Pachajoa Burbano

Leamos una sinopsis relativa al Panteón de los Próceres en donde descansan los restos de los ilustres e inolvidables próceres payaneses. Para ello seguiremos muy de cerca los textos que aparecen en los libros "Muros de Papel" y "Popayán Recuerdos y Costumbres" de los historiadores Diego Castrillón Arboleda y Edgar Penagos Casas, respectivamente.

La idea de un panteón que albergara los restos de los próceres payaneses nació de Antonio José Lemos Guzmán, a la sazón Rector de la U del C. Lemos Guzmán adelantó con éxito las negociaciones con la Asamblea para canjear el edificio asignado al funcionamiento de la Asamblea del Departamento, por acciones que tenía la U del C en la granja agrícola de la Florida, aprovechando la coyuntura de que se estaba preparando la ciudad para celebrar su Cuarto Centenario de fundación.

Para la realización del Centenario el gobierno local creó una Junta Organizadora presidida por el Maestro Guillermo Valencia, asesorado por un grupo selecto de historiadores y artistas de la ciudad: José María Arboleda Llorente, Arcesio Aragón, Efrain Martínez Zambrano e Hipólito Castrillón.

Los miembros de la Junta contribuyeron a la adaptación, distribución de espacios y decoración del edificio mediante placas de mármol inscritas con los nombres de los próceres.

En su bellísimo pórtico de orden corintio con hermoso frontónse lee la inscripción en alto relieve "Popayán a sus Hijos Gloriosos".

El 27 de diciembre de 1940, con la presencia del presidente Eduardo Santos, fue inaugurado solemnemente el Panteón de los Próceres, en el cual el maestro Guillermo Valencia pronunció una de sus más bellas oraciones consagratorias. Doce urnas de mármol que contenían las cenizas de los próceres fueron conducidas desde el Paraninfo de la U del C por sus jóvenes descendientes, a sus respectivos lugares en el Panteón. (Seria muy emotivo que si hay alguno de estos descendientes o sus hijos, dentro de la Lista de payaneses, se identificara para felicidad y regocijo de todos nosotros).

Al entrar al Panteón, en los muros laterales hay cuatro placas de mármol con los nombres de las magnas batallas: "Bajo Palacé", "La Ladera", "Alto Palacé" y "Calibío".

Dos lápidas dicen lo siguiente: "A la memoria de don José María Mosquera Figueroa y Arboleda Vergara, Gobernador de la provincia de Popayán en 1814; generoso amigo del pueblo y padre de don Joaquín, de don Tomás Cipriano, de don Manuel María y de don Manuel Mosquera y Arboleda. "Amigo dilectísimo del Libertador, quien dijo lo habría elegido como padre si le hubiera sido dado hacerlo una vez muerto el suyo".

A la memoria de don Joaquín Mosquera y Arboleda Vergara, Teniente General de la Gobernación de Popayán, oidor de las Reales Audiencias de Santa Fe, México y Caracas; Ministro del Consejo de Indias, miembro de la Tercera Junta de la Regencia, y a quien correspondió como Presidente de ella sancionar la Constitución expedida por las Cortes de Cádiz en 1812.

Se encuentra un bellísimo Cristo español atribuido a Montañez y que era de la iglesia del Carmen. Hay un imponente busto de Bolívar en mármol blanco hecho por Tenerani y traído a Popayán por el General Mosquera quien lo mandó tallar.

Hay Doce urnas de: Camilo Torres, Francisco José de Caldas (con los de Miguel Montalvo, Francisco Antonio Ulloa y Miguel Buch), Joaquín Mosquera Arboleda, José María Obando, Tomas Cipriano de Mosquera, José Hilario López, Pedro Antonio Torres, Julio Arboleda, Froilán Largacha, Julián Trujillo, Ezequiel Hurtado y Euclides Angulo.

La de Camilo Torres se encuentra vacía pues sus restos fueron dispersados por sus verdugos. La urna de José Hilario López está vacía pues sus restos nunca fueron hallados.

La urna de Caldas sus restos están confundidos con tres compañeros del patíbulo que fueron inhumados juntos y en la Veracruz de Bogotá el 29 de octubre de 1816 y traídos a Popayán en febrero de 1905.

Al lado izquierdo de la entrada hay una lápida de José Rafael Arboleda, ilustre profesor y literato y erudito orador.

Sobre la puerta de entrada se conserva la campana del vapor "Lautaro" hundido en Panamá el 20 de enero de 1902, en donde murió heroicamente Carlos Albán.

En el centro del recinto, en el suelo, hay otra placa de mármol blanco que dice: "El pueblo del Cauca a Guillermo Valencia, máximo cantor de las glorias nacionales"

Cordial saludo,