UN DRAMA EN LA COLONIA
Miércoles 12 de diciembre, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Oscar Tobar Gómez nos presenta una interesante versión tomada de la obra "Popayán a través del arte y de la historia" de "D. Chepe", José María Arboleda Llorente, sobre el drama en la vida de Catalina de Belalcázar, nieta del fundador de Popayán.

El texto completo escrito por Oscar se encuentra en internet, en la dirección siguiente, que corresponde a las admirables páginas de Rafael Tobar. Nuestros agradecimientos a Oscar por participarnos tan extraordinaria historia.

http://www.rtspecialties.com/tobar/conex1/ostogo/index.htm

Oscar inicia su narración en la siguiente forma:

ENTRE NIETOS DE CONQUISTADORES

Corría el mes de octubre del año 1.591, era a la sazón Gobernador de Popayán el Licenciado Cipriano de La Cueva de Montesdoca, nombrado interinamente por el presidente del Nuevo Reino de Granada Don Antonio Gonzáles para reemplazar a Diego Ordóñez de Lara. El adelantado Sebastián de Belalcázar había muerto en Cartagena de Indias hacia ya cuarenta años (30 de abril de 1.551) y habían pasado cincuenta de la muerte del valeroso capitán Francisco García de Tobar, luchando contra los agresivos indios Paeces (1.541 ).

Cuando ocurrió en Popayán un gravísimo hecho en los precisos días en que el gobernador se encontraba despachando un asunto urgente en San Luis de Almaguer al sur de su Gobernación, así pues solo vino a enterarse al mes siguiente de lo que aquí era motivo de conmoción, avocando en su calidad de Justicia Mayor, el conocimiento de la causa criminal contra el capitán Lorenzo de Paz Maldonado, quien dio muerte en su casa de habitación a su mujer Doña Catalina de Belalcazar, nieta del adelantado e hija de Don Francisco de Belalcazar y a Francisco García de Tobar, nieto del afamado Capitán García de Tobar, quien había muerto combatiendo al lado de Belalcazar en el Peñón de Talaga, en lucha contra los indios rebeldes.

Este proceso que produjo en la ciudad una honda exaltación, por ser el protagonista persona de altas ejecutorias, y los muertos miembros distinguidos de la sociedad, alteró radicalmente la tradicional vida de los payaneses durante varios meses y fue motivo de chismes, intrigas y consejas. ... """

Cordial saludo,