LA BELLEZA DE LOS NIÑOS 
Lunes 31 de julio, 2000 
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Amalita Grueso de Salazar nos ha enviado esta hermosa página, que recibió por correo electrónico:

""" ... LA BELLEZA DE LOS NIÑOS 
Nunca sabes qué es lo que va a decir o hacer un niño...

*** Al autor y orador Leo Buscaglia se le solicitó una vez que fuera parte del jurado en un concurso. El propósito del concurso era encontrar al niño más cariñoso. El ganador fue un niño de 4 años cuyo vecino era un anciano a quien recientemente le había fallecido su esposa. El niño al ver al hombre llorar, fue al patio de la casa del hombre, se subió a su regazo y se sentó. Cuando su mamá le preguntó qué le habia dicho al vecino, el pequeño niño le contestó: Nada sólo le ayudé a llorar.

*** La maestra de primer grado estaba discutiendo con su grupo el retrato de una familia. Habia un niño en el retrato que tenia el cabello de color diferente al del resto de los miembros de la familia. Uno de los niños del grupo sugirió que el niño era adoptado y una niña compañera del grupo le dijo: Yo sé todo de adopciones por que yo soy adoptada. ¿Qué significa ser adoptado?, preguntó otro niño, significa, dijo la niña, que tu creces en el corazón de tu mamá en lugar de crecer en su vientre..

*** Una niña de 4 años estaba con su pediatra y mientras el doctor revisaba sus oidos con el otoscopio, le preguntaba ¿Crees que me encontraré al pájaro Abelardo ahí dentro? La niña permaneció en silencio. Enseguida el doctor tomó el bajalenguas y revisó su garganta. El doctor le preguntó: ¿Crees que me encontraré al monstruo galletero ahí dentro? De nuevo la niña no contestó nada. El doctor puso el stetoscopio en el pecho de la niña. Mientras escuchaba su corazón le preguntó ¿Crees que escucharé a Condorito ahí dentro? ¡Oh no! contestó la niña, Jesús está en mi corazón. Condorito está pintado en mis calzones.

*** Siempre que estoy decepcionada de mi vida, me detengo a pensar en el pequeño Jaimito quien estaba intentando conseguir una parte en una obra en la escuela. Su mamá me dijo que el niño habia puesto su corazón en ello, aún así ella temía que no sería elegido. El día que las partes de la obra fueron repartidas, yo estuve en la escuela. Jaimito salió corriendo con los ojos brillantes con orgullo y emoción. Adivina qué, mamá, gritó y dijo las palabras que permanecerán como una lección para mí, he sido elegido para ¡aplaudir y animar!.

*** Una lección para el corazón es mi hija de 10 años, Sara, quien nació sin un músculo de uno de sus pies, para lo cual usa un aparato todo el tiempo. Un hermoso dia llegó de la escuela y me dijo que habia competido en las carreras en los eventos de la escuela. Debido al soporte de su pierna empecé a pensar rápidamente en algo qué decirle para darle valor y animar a mi Sara, cosas que podría decir acerca de no dejar que esto la desanimara; pero antes de que yo pudiera decir algo, ella dijo: Papi. gané dos de las carreras, ¡¡No podia creerlo!! Y después dijo: Tuve ventaja. Ah, lo sabía. Pensé que debieron de haberla dejado correr a la cabeza primero que los demás. Pero una vez més, antes de que pudiera decir una palabra, ella dijo: Papá no me dejaron correr primero que los demás. Mi ventaja fue tener que trotar más fuerte que los demás.

*** En un frío día de diciembre, un niño de 10 años estaba parado frente a una tienda de zapatos en el camino, descalzo apuntando a través de la ventana y temblando de frío. Una señora se acercó al niño y le dijo: Mi pequeño amigo, ¿Qué estás mirando con tanto interés en esa ventana? Le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos; fué la respuesta del niño. La señora lo tomó de la mano y lo llevó adentro de la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de calcetines para el niño. Preguntó si podría darle un recipiente con agua y una toalla. El empleado rápidamente le trajo lo que pidió. Ella se llevó al niño a la parte trasera de la tienda se quitó los guantes, le lavó los pies y se los secó con la toalla. Para entonces el empleado llegó con los calcetines. La señora le puso un par de los calcetines al niño y le compró un par de zapatos. Juntó el resto de pares de calcetines y se los dio al niño. Ella acarició al niño en la cabeza y le dijo: No hay duda pequeño amigo que ¿Te sientes más cómodo ahora? Mientras ella daba la vuelta para irse, el niño le alcanzó la mano, mirándola con lágrimas en los ojos, contestó con estas palabras: ¿Es usted la esposa de Dios? ... """

Cordial saludo,