JOSE RAFAEL MOSQUERA
Domingo 13 de julio, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses constitucionalistas:

José Rafael Mosquera fue el primer constitucionalista de nuestro pais que escribió un texto sobre dicho tema. Un hallazgo muy importante que marca un hito en la librería constitucionalista. Transcribimos de Alfonso López Michelsen su artículo.

Cordial saludo,

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UN HALLAZGO MEMORABLE
'El derecho constitucional' de don José Rafael Mosquera
Por Alfonso López Michelsen.
El Tiempo 13 de julio.

La proverbial discreción de Carlos Restrepo Piedrahíta, que yo llamaría modestia, le ha permitido guardar silencio sobre un hallazgo jurídico importante.

Se trata, nada menos, que de los apuntes del primer curso de Derecho Constitucional que, a comienzos del siglo XIX, se dictó en Colombia. Se daba por cierto que sólo a raíz de la Constitución de Cúcuta, es decir de 1832, se había iniciado el estudio del Derecho Público Republicano en nuestro suelo y, ahora, nos encontramos con que el más ilustre constitucionalista de nuestro tiempo, Vicerrector del Externado de Colombia, ha descubierto enteramente, por casualidad, el texto de unas Nociones de Derecho Constitucional acerca de las cuales sólo existían vagas alusiones entre los historiadores, con el inexplicable reconocimiento de que se trataba de un texto inédito, que siguió sirviendo de guía hasta bien entrado el propio siglo XIX, en la cátedra y en la pluma de Don Sergio Arboleda, pariente muy próximo del Señor Mosquera.

El autor, casi desconocido, pero consanguíneo con lo más granado de las dinastías payanesas, era Don José Rafael Mosquera (1793-1843). Obviamente, formaba parte del clan Mosquera y del clan Arboleda, como quien dice, que estaba en la línea de sucesión de quienes, en su momento, fueron dueños de la Nueva Granada y de los Estados Unidos de Colombia, amén de mandar sobre la Iglesia colombiana, en cabeza del Arzobispo Mosquera. Si a lo anterior se agrega que pasaba por ser el hombre más rico de Colombia y a quien, desde los bancos de la escuela, le pusieron por tal razón el mote 'Burro de Oro', es aún más extraño que hubiera caído su obra en el anonimato.

¿De qué manera fue a parar a manos de Carlos Restrepo Piedrahíta? En su carácter de investigador de oficio por casi medio siglo, el profesor, que estaba al tanto, por alusiones de autores colombianos y aun extranjeros, de la existencia del Curso de Derecho del Señor Mosquera, se propuso indagar en las universidades más antiguas de la República, empezando por Popayán, y en archivos de ciudades como Tunja, Cartagena y Bucaramanga, sin dar con el paradero de las llamadas Nociones de Derecho Constitucional. Sabía, sí, pormenores de la vida de Don José Rafael, quien pasó gran parte de su existencia fuera de Colombia, primero en el Ecuador y luego en Europa. Curiosamente se le atribuía al Señor Mosquera la autoría de la Constitución de 1843, precursora de la de 1886, y la más reaccionaria en los anales de nuestra patria, pero ¿en dónde estaban las tales Nociones de Derecho Constitucional y de qué fecha databan? Era algo de lo cual nadie daba razón.

Sin embargo, un buen día, Doña Alma Byington Vda. de Arboleda, con quien el Doctor Carlos Restrepo Piedrahíta había trabado una estrecha amistad en los jardines del Externado de Colombia, que ambos planeaban y cuidaban con gran esmero, le pidió consejo acerca de los manuscritos que había heredado de su marido, Rafael Arboleda, bisnieto de Don Julio, quien, por estar casado con Doña Sofía Mosquera, había heredado el archivo de Don José Rafael. Ella se proponía venderle a la Luis Ángel Arango la mayor parte de ese archivo y entre todas esas piezas se encontraba un manuscrito en letra de la época, cuando aún no existían máquinas de escribir, que contenía, en su parte descifrable, párrafos alusivos al Derecho Público, en el vocabulario propio de un constitucionalista. Fue así como, con la ayuda de sus auxiliares, Doña Mónica Ibagón y doña María Catalina Mercado, se fue despejando la incógnita y apareció en su plenitud la obra con que se había iniciado en la cátedra universitaria Don José Rafael Mosquera, y no en 1843 como se creía originalmente.

Profundizando en su hallazgo, no sólo descubrió el Curso de Derecho Constitucional sino que, también, de casualidad, dio con el único retrato del autor: una pintura de origen europeo, que va a servir para la carátula del libro en el cual se divulguen las llamadas Nociones de Derecho Constitucional, y que en la actualidad adorna la biblioteca del Externado que lleva el nombre del Doctor Carlos Restrepo Piedrahíta.

Lo paradójico en la trayectoria política del Señor Mosquera fue el haber sido amigo y partidario de Santander, y en tal calidad haber asistido a la Convención de Ocaña; haber importado, por así decirlo, el Derecho Constitucional a la Colombia poscolonial, para acabar, lustros más tarde, como coautor de la Constitución de 1843, que parece inspirada en el más reaccionario pensamiento español. De compañero de Azuero y de Vargas Tejada, pasó a formar parte del grupo de los llamados Ministeriales, que encabezaba el contrahombre y antiguo ministro de Santander, Don José Ignacio de Márquez.

El tránsito súbito de un partido a otro no fue excepcional en el seno de la familia Mosquera. El General Tomás Cipriano de Mosquera acabó siendo liberal y anticlerical, cuando, en sus orígenes, era en todo sentido un hombre de derecha y como tal llegó a la Primera Magistratura de la Nación. En este caso es a la inversa. Pero lo que tiene de particular es el que, por los propios avatares de la política, tuvo que vivir en Francia y en Inglaterra por dos largos períodos en momentos en que se abría camino la ideología liberal, propia de la literatura del siglo XVIII, que aparece frecuentemente citada en sus obras: Montesquieu, Rousseau, Diderot, y las distintas versiones del constitucionalismo inglés, de las que se apoderaron filósofos franceses como Voltaire, popularizando las teorías de Locke.

Sospecho que fueron sus estancias en el Ecuador y su frecuentación de la monárquica ciudad de Pasto lo que, en aquellas épocas, provocó ese giro de 180 grados en un hombre culto que se mantenía al tanto de la evolución del pensamiento europeo. También, es de tener en cuenta que, para 1843, ya aparecían los primeros brotes de lo que vino a ser la revolución de 1848, en el Viejo Continente y, por reacción, la respuesta tradicionalista ante la amenaza de subvertir el orden existente.

Gracias a este rescate de la figura de Don José Rafael Mosquera, emprendido por el Doctor Carlos Restrepo Piedrahíta, ya no encabezan el constitucionalismo colombiano Don Antonio Del Real, Don Cerbeleón Pinzón y Don Florentino González, sino el precursor de nuestro Derecho Público, el mismísimo Don José Rafael Mosquera, padre de la mujer de Don Julio Arboleda.