GRAN GENERAL TOMAS CIPRIANO DE MOSQUERA
21 de abril, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Ilustres payaneses:

Carlos Muñoz R escribió para El Liberal -21 de abril de 2002- una interesante biografía del Gran General Tomás Cipriano de Mosquera.  Para conservar -en forma permanente- tan importante escrito a la consulta general, lo hemos incluido en esta página.

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DE NUESTRA BIBLIOTECA
Tomás Cipriano de Mosquera (1798-1878)
Por Carlos Muñoz R. especial para El liberal

Hijo de José María Mosquera y María Manuela Arboleda, nació en Popayán, contrajo matrimonio (1822) con su prima Mariana Arboleda y Arroyo, unión de la cual nacieron Aníbal y Amalia. Más adelante, al morir María Manuela, casó con María Ignacia Arboleda, unión de la cual nació José Bolívar. Cuando tenía 48 años se enamoró perdidamente de Susana Llamas con quien llevó vida libre, hasta el momento en que la oposición política preparaba un expediente contra él, acusándolo de amancebamiento.

Tuvo que separarse definitivamente de su amada, a quien le dió vivienda propia en Bogotá, confesando que jamás olvidaría su coquetería e inefable atractivo.

En las memorias, publicadas por Mario H. Perico Ramírez, sostiene que fue criollo de buena raza, descendiente directo de gente noble, amando por ello a España, pero más a la tierra americana. Sin precisar íntegros los aspectos de su casona, refiere que lo conmovieron tres sitios de ella en su infancia: un crucifijo quiteño, desgonzado y caótico, con la desesperada naturalidad de un ser en agonía ; una vieja espada de conquistador abandonada en el zarzo, que perteneció a su bisabuelo Cristóbal de Mosquera, y el horno de la cocina, parecido a un sapo gigante, a cuyo interior se asomaba cuando estaba vacío, con la prevención de quien atisba una caverna.

Deseó luchar desde temprana edad, pero la familia se lo impidió, valiéndose más tarde de su hermano Joaquín para que lo distrajera en la costa atlántica, aprendiera inglés en Jamaica y gozara con zagalonas. Pero en 1813 ingresó, sin la autorización de los suyos, al ejército comandado por Antonio Nariño, recordando que en la batalla de Palacé el miedo le puso la piel de gallina. En 1824 derrotó al indio Agustín Agualongo, caudillo de los pastusos partidario de Fernando VII. “Yo, Tomás Cipriano, lo destruí, herido como me encontraba desde el primer momento de la batalla. Con la mandíbula atravesada por una bala, horreando sangre, dirigiendo la lucha desde mi camilla de junco”, explicando que le quedaron huella de tal herida, con media mandíbula de plata y cierta defectuosa pronunciación, razón por la cual sus malquerientes lo apodaron “mascachochas”.

Actuó como secretario privado de Simón Bolívar durante algún tiempo, cuando el ibertador se proponía realizar la unidad americana y defendía el centralismo. Tomás Cipriano de Mosquera apareció entre los candidatos a la presidencia de la República, pero su esposa lanzó una frase amarga que le sacudió al político payanés las entretelas de sus afectos: “Tomás en la presidencia – afirmó ella – va a ser como un mico en un pesebre.” Y su hermano, el Arzobispo Mosquera, en carta enviada a un amigo sostuvo que Tomás Cipriano no solo estaba maniático sino loco de remate por la candidatura presidencial.

Pese a los vaticinios, fue elegido Tomás Cipriano de Mosquera para el período presidencial 1845-1849, a nombre del conservatismo, adoptando una política exportadora que convertía el monopolio estatal del tabaco en empresa privada de exportación, oficializó la navegación a vapor por el río Magdalena, eliminando a un grupo dedicado la piratería, creó los correos, fundó el Colegio Militar, contrató la construcción del ferrocarril de Panamá, pagó buena parte de la deuda externa, redujo el pié de fuerza, reabrió el Canal del Dique, reorganizó el sistema monetario, implantó el sistema decimal para las monedas y las pesas, derrumbó los viejos caserones de la Real Audiencia en Bogotá, repletos, según él, de nidos de ratas y arañas, para iniciar la construcción del Capitolio Nacional, creó la Comisión Corográfica, dirigida por el ingeniero italiano Agustín Codazzi, para levantar un mapa general de la Nueva Granada, y en la plaza Mayor de Bogotá cambió la fuente de agua por una estatua de Bolívar realizada por el escultor Pietro Tenerani, en 1846.

En 1850 ejerció el cargo de diputado en la Cámara de Panamá y en 1858 lo designaron presidente del Estado del Cauca. Mientras ocupaba esta posición atacó a las fuerzas del presidente de la República Mariano Ospina Rodríguez, de filiación conservadora, y lo venció, para ocupar por segunda vez – entre 1861 y 1863 – la presidencia de Colombia. Inmediatamente rechazó a la Iglesia, obligando a los sacerdotes a presentar autorización del poder civil para el ejercicio eclesiástico, decretó la desamortización de los bienes de manos muertas a que tenían derecho las comunidades religiosas, argumentando que así como existían manos vivas – las de los labradores y trabajadores en general – también había, para vergüenza nuestra, las manos muertas de rentistas, usureros, terratenientes y clérigos ricos. Igualmente, expulsó a los jesuitas y a los principales jerarcas de la Iglesia, con la ayuda de su pariente José María Obando, quien fué asesinado el 29 de abril de 1861 por tres sujetos de filiación conservadora.

Durante la convención de Rionegro, celebrada en 1863, salió elegido presidente de los Estados Unidos de Colombia hasta 1864, con período abreviado a dos años, supresión del ejército permanente, pensamiento notorio de los liberales radicales, separación de la Iglesia y el Estado y el derecho a la insurrección, todo ello aprobado, según el mandatario, con el ánimo de dejarlo “brazicaído y emparedado”, ante lo cual no podía rematar su obra transformadora de las manos muertas.

En nuevo debate electoral, obtuvo la presidencia para el período 1866-1868, con una entrada triunfal a Bogotá, pero sin la ayuda del Congreso que se opuso a él debido a su postura anticlerical, aparte de que resultó acusado de la compra secreta de un buque de guerra en Estados Unidos para cederlo al Perú, en vista de que una escuadra española bloqueaba el Pacífico y el Caribe.

Próximo como estaba el debate contra él, resolvó clausurar el Parlamento (abril de 1867), se declaró dictador poco después para continuar gobernando, pero fué aprehendido por el general Santos Acosta y encerrado en el Observatorio, a donde no permitían la entrada de su esposa, hasta que el Senado lo destituyó y condenó a dos años de cárcel, permutados después por destierro en Lima, donde fue acogido con honores.

Retornó a Colombia el 3 de febrero de 1871 dispuesto a ocupar otra vez la presidencia, pero sin alcanzarla. En cambio, fue presidente del Estado Soberano del Cauca y luego Senador, apoyado por liberales y conservadores. Su vida pública comenzó en la Alcaldía de Popayán, poco después de la batalla de Pitayó y finalizó en la Alcaldía de Coconuco, pese a haber sido cuatro veces presidente de Colombia y haber ido al Parlamento también. Murió el 7 de octubre de 1878, a la edad de 80 años, en su hacienda de Coconuco.  ... """