MIGUEL MEDINA Y DELGADO
Sábado 22 de febrero, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses poetas (¿Un pleonasmo?):

Hemos encontrado en El Liberal un artículo interesante sobre la obra del payanés Miguel Medina y Delgado que compartimos con ustedes en esta fecha.

Cordial saludo,

***

Palabras y gentes
Un poemario de Miguel Medina y Delgado
Por Guido Enríquez Ruiz
Especial para El Liberal
El Liberal, 16 de febrero, 2003

En la biblioteca de mi padre, en donde junto a los clásicos griegos y latinos he hallado también tesoros de nuestra historia y de nuestra literatura, encontré un folleto de sencilla impresión en Baskerville, de 20 páginas en formato 16, con una docena de poemas, extensos algunos y cortos los más, todos incluídos en tendencias comunes acá en los tiempos del autor, como eran el neoclacisismo y el romanticismo que campeaban hasta los tiempos en que José Asunción Silva y Guillermo Valencia abrieron los ojos de los colombianos a nuevas formas del arte literario.

El poemario es de Miguel Medina y Delgado quien naciera en Popayán en 1852 y fue abogado, periodista, poeta, empleado público, profesor universitario de la del Cauca, juez, político y general de brigada, en tiempos bélicos en que “era general el serlo”. Murió en Popayán en 1905. Uno de sus hijos Miguel Medina Castro, fue admirado como poeta ya notable a pesar de su temprana muerte. El poemario que tenemos entre manos trae producciones en general en tono romántico, con gran emoción y mucha nostalgia. Está allí, cuidadosamente compuesto y clásicamente concebido el “Homenaje a Bolívar”, con influencias de Píndaro, José Joaquín Olmedo y Miguel Antonio Caro. Fue compuesto para el centenario del nacimiento del Libertador, en 1883, y lo estructuran formalmente veintisiete octavas reales. Bajo su título dice: “Canto dedicado al señor doctor Rafael Núñez”, quien fue precisamente uno de los que echaron abajo la tarea de Bolívar y sus seguidores retrasando cien años el país en su estructura política, en su economía y en su cultura.

El escritor y académico Juan Valera y Alcalá Galiano dijo del “Homenaje”: “En aquel infolio de setecientas páginas, ofrenda oficial de Colombia en el centenario del nacimiento del gran Simón, sólo saltarán el muro la Oda de Caro y el Homenaje que Miguel Medina y Delgado rindió al Libertador”. Este poema lo podemos encontrar en “La poesía en Popayán”, de José Ignacio Bustamante, y en “Poetas caucanos”, de Guido Enríquez Ruiz. Hallamos también “La juventud y la muerte”, que, entre paréntesis, trae un subtítulo que dice : “(Para la corona fúnebre de Lucio Arboleda)”. Este Lucio Arboleda Bonilla, nacido en 1863, murió en 1886 y dejó la impresión de algo promisorio que se perdió, entonces el poeta así apostrofó a la Muerte:

“Robaste a un árbol su preciado fruto,
y en la senda que hallaste transitoria
el horizonte sucumbió de luto.

¡Que victoria la tuya! ¡Que victoria
contra gallarda Juventud florida,
contra la fe de prometida gloria!”

Otro poema se llama “A la memoria del general Juan E.Ulloa”, con subtítulo que reza: “el 5 de diciembre de 1885”, día en que falleció en Bogotá Juan Eleuterio Ulloa, ingeniero civil, político, periodista fundador en Palmira de “El Demócrata”, general de la República, famoso por sus hechos en el Cauca grande, nacido en Quibdó en 1851. Es un soneto que así comienza:

“Alta la sien por superior instinto
de quien mira lo oscuro y lo distante
puesto en la patria el corazón amante
y el acero libérrimo en el cinto,...”

A la manera del francés Lamartine compuso “A la memoria del Ilmo y Reverendísimo Señor Obispo Doctor Carlos Bermúdez”, prelado boyacense que restauró el Seminario de Popayán y se hizo querer de los caucanos.

En “Recuerdos de la infancia” podemos mirar el paisaje payanés de tiempos idos, luminoso, armónico, pintoresco, apacible, variado y halagüeño:

“De julio en las mañanas peregrinas,
yo en tu edad, hijo mío,
iba tras las alegres golondrinas
en el llano empapado de rocío;

gozaba de las frutas campesinas
en la orilla encantada de este río,
y luego me lanzaba entre su espuma
tras una flor, tal vez tras una pluma”.

Medina y Delgado fue uno de los últimos románticos de pensamiento, de forma y de tendencia con que contó nuestra literatura caucana. En Colombia el Romanticismo se asomó tardíamente y con figuras esporádicas. Cuando hubo verdaderos movimientos, así fuese con fuerte influencia extranjera, había razones para sustentarlos y emociones para vivirlos. Entonces la poesía empezó a tornarse mas original y más nuestra. Sin embargo, el poeta que hoy nos ocupa aún puede inspirar en nosotros sentimientos hondos.

Fue un creador con talento estético.