¿VIDA EN MARTE?
Miércoles 11 de junio, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Sully Orozco de Obando nos informa sobre los trabajos que se están adelantando en el campo de las posibilidades de existencia de bacterias en Marte. Mucho agradecemos a Sully el participarnos de este enigmático asunto.

Cordial saludo,

***

Bacterias terrestres y Bacterias Marcianas y su factor común 
Por: Sully Orozco de Obando

Es difícil tratar este tema sin que la ciencia ficción entre en la mente del lector. Este ensayo va orientado a mostrar los hechos científicos que demuestran la existencia de estas bacterias como una realidad. Primero que todo necesitamos mirar a una bacteria terrestre propia de los pantanos llamada Aquasrilla magnetactum

El doctor Richard Blakemore descubrió la bacteria magnética Aquasprilla magnetotactum; el comportamiento magnetico en las bacterias ha sido descubierto en 1975 por R. P. Blakemore, [Science 190, (1975) 377].

Esta bacteria ha sido aislada en un pantano de Massachussetts . La bacteria emplea una cadena de partículas de ferrita que se alinean con el campo magnético. En el hemisferio norte, ellas se alinean hacia el polo norte. La bacteria magnetostactica es microaerofilica, que quiere decir, que desean sólo una cantidad limitada de oxígeno, que óptimamente se encuentra en una zona intermedia con y sin oxigeno.

Su característica más interesante es que estas forman cristales de un solo dominio del mineral magnetita (Fe3O4). Los cristales se forman en largas cadenas llamadas magnetosomas y son orientadas de manera que los momentos magnéticos sean aditivos y los magnetosomas funcionan como un imán.

Ejemplo de bacteria magnética
(productora de magnetita).
Note la línea de cristales de magnetita ligeramente alargados bajo el centro de la bacteria. Estos cristales actúan como un compás, alineando la bacteria con el campo magnético terrestre. Imagen del Dr. Dennis Bazylinski de la Universidad Estatal de Iowa, EEUU.

Es una evidencia del efecto magnetismo terrestre sobre los seres vivos. Se descubrió, en cierta medida en forma accidental, que existen bacterias que utilizan el geomagnetismo para orientarse.

La velocidad de migración bacterial a lo largo de las líneas magnéticas del campo depende de la fuerza del campo y puede llegar hasta 150 micrones por segundo. Si la dirección del campo local magnético es invertida, la bacteria magnetotactica ejecuta "Vueltas en u" y sigue emigrando en la misma dirección en relación con el campo local magnético. La dirección de migración de la bacteria en el campo magnético puede ser invertida sometiendo a las células a un fuerte campo magnetico, de varios cientos de gauss, el pulso magnético del campo debe ser orientado en forma opuesta al campo en el que ellos emigran .Las bacterias magnéticas que espontáneamente emigran hacia el sur a lo largo de líneas del campo geomagnetico son encontrados en sedimentos acuáticos y aguas del hemisferio sur.

En los hemisferios norte y sur, donde el campo magnético terrestre tiene una componente vertical mayor que la horizontal, su componente magnética les sirve para dirigirse al fondo, hacia el sedimento y áreas anaeróbicas que favorecen su crecimiento. Para comprobar esto se compararon bacterias crecidas en el hemisferio norte, con crecidas en el hemisferio sur, y aún más, con bacterias del ecuador. Al llevar bacterias del sur al norte, éstas se dirigían a la superficie en lugar de al fondo (no hay que olvidar que la dirección del campo magnético es opuesta en el norte y el sur). En el ecuador se encuentran bacterias de ambos tipos, que podríamos llamar tipo norte y tipo sur. Ahí el campo, por su dirección, no ayuda a distinguir el fondo de la superficie, pues tiene una dirección prácticamente paralela a la superficie. Pequeños cristales de magnetita idénticos a los empleados por cierto tipo de bacterias terrestres, empleados para orientarse en la búsqueda de alimento, se han encontrado en el meteorito marciano ALH84001. El informe completo se encuentra publicado en el número de Diciembre de la revista Geochimica et Cosmochimia Acta. El informe insiste en la posibilidad de existencia de vida primitiva en Marte, posibilidad ya anunciada en 1996 por David McKay y otros científicos.

Meteorito ALH840001
Los autores del nuevo informe, después de una investigación de cuatro años, son Dennis Bazylinski de la Universidad de Iowa, Joseph Kirschvink de Instituto Tecnológico de California, Simon Clemett y Susan Wentwoth de Lockheed Martin del Johnson Space Center, H. Vali de la Universidad de Montreal, y Christopher Romaneck del Savannah River Ecology Laboratory.

La magnetita (Fe3O4) se produce de manera inorgánica en la Tierra, pero los cristales de magnetita de bacterias "magnéticas" son diferentes, químicamente puros y libres de defectos. Su tamaño y forma son distintos. Las bacterias magnéticas mantienen en su interior esos cristales de magnetita encadenados.

Por sus características hacen de los cristales de magnetita unos compases muy eficaces, esenciales en la supervivencia de la bacteria. Nadie ha encontrado magnetitas inorgánicas terrestres, naturales o de laboratorio, que posean las mismas características que sus equivalentes de origen biológico.

"El proceso de evolución ha llevado a la bacteria magnética a perfeccionar sus pequeñas agujas-imán, que difieren a las encontradas de origen no biológico," comentó Kirschvink, geólogo. "En realidad, existe toda una industria dedicada a la fabricación de esas pequeñas partículas magnéticas, para cintas de audio/video y disquetes. Han intentado y fallado durante 50 años fabricar partículas similares. Un buen fósil es algo muy difícil de conseguir inorgánicamente, y estas magnetosomas son muy buenos fósiles".

Fósiles marcianos 
Los científicos generalmente coinciden en que el meteorito ALH84001 pertenece a un grupo de 16 meteoritos encontrados en la Tierra y cuyo origen es Marte. Es una roca ígnea, tiene el tamaño de una patata, y es la más antigua de ellas 4,5 millones de años. Descansó en el hielo antártico durante más de 13.000 años. El hecho es que los cristales de magnetita encontrados se encuentran en el interior de carbonatos, y han sido extraídos alrededor de 600 cristales para su estudio.

Los autores han encontrado que alrededor de la cuarta parte de las magnetitas del ALH84001, son idénticas a las producidas en la Tierra por la bacteria MV-1, estudiada ampliamente por Bazlinski, geobiólogo y microbiólogo que ha desarrollado varios métodos de cultivo específicos para estos microorganismos, muy difíciles de reproducir en cautividad. "Actualmente no conocemos ningún método químico que produzca este tipo de magnetitas con esa morfología", añadió.

Clemett hace la siguiente observación, "Marte es más pequeño que la Tierra y se desarrolló más rápidamente. A consecuencia de esto, las bacterias factibles de producir estos pequeños imanes se podrían haber desarrollado mucho antes en Marte".

Cuando el equipo científico anunció en 1996 que el meteorito marciano ALH84001 mostraba signos de vida marciana, se desconocía que Marte poseía un campo magnético potente, descubrimiento realizado años después por la Mars Global Surveyor.

"El ALH84001 posee un gran valor heurístico en el campo de la astrobiología", dijo Barch Blumberg, director del NASA Astrobiology Institute. "Independientemente de estar a favor o en contra, han aumentado las hipótesis que ayudan a definir como la vida, o sus variantes, puede ser reconocida."

Durante mucho tiempo se ha dudado que en Marte hubiera la suficiente energía para albergar vida. El Marte primitivo, según los autores, pudo tener mucha más energía provinente del vulcanismo y actividad hidrotermal.

Fuente: Johnson Space Center y Clypper