GERARDO LÓPEZ NARVÁEZ
Martes 30 de septiembre, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Gerardo López Narváez, falleció el miércoles 22 de septiembre, 2003.

Reciban sus familiares nuestras manifestaciones de condolencia.

Cordial saludo,

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IN MEMORIAN
El Liberal
Septiembre 2003

Falleció en la ciudad de Bogotá D.C. el 22 de septiembre pasado GERARDO LÓPEZ NARVÁEZ, payanés de pura cepa, el último de los hijos de José María López Paz y Belarmina Narváez Mosquera.

Médico egresado de la Universidad Nacional de Colombia, con postgrado en Medicina Higienista en la Universidad Nacional Autónoma de México, dirigió la campaña antipianica de la Costa Pacífica Colombiana hasta erradicar completamente esta epidemia que azotó por siglos el litoral pacífico, habiendo sido declarado en muchos pueblos de esta región como ‘Hijo Adoptivo’ en reconocimiento a la devoción y entrega al compromiso adquirido por Colombia con el gobierno Americano, a través del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública. Fue viceministro de Salud, y declarado ‘Profesor Emérito’ de la Universidad Nacional de Colombia. Hombre de clara inteligencia, carácter decidido, finas maneras, metódico, bohemio, feliz, brillante sentido del humor y conocedor profundo del Quijote, con quien tenía diálogo permanente tanto que lo conocía de memoria.

Se conoce que en su biblioteca reposan cientos de ejemplares dentro de los cuales se encuentran traducciones a diez o más idiomas entre ellos al japonés. Unió su vida con la dama española María de la Peña Molina, de cuya unión nació María Lourdes, quien a su vez le dio dos nietos que fueron el objeto y encanto de su vida en los últimos años de su valiosa existencia.

Se nos fue pues, el último bastión de una familia que le dio a Popayán y a Colombia brillantes políticos, insignes poetas, adorables matronas, constructores y defensores de la vida y grandes humanistas. Vivió una vida plena que le permitió enfrentar con éxito todos los retos que ésta le puso por delante.

Su hija María Lourdes, al igual que sus sobrinos López Casas, López Prieto, López Paredes, Orejuela López, López Ramos y Nates López desde el fondo de su alma desean paz, para la tumba de este gran hombre que detrás de su viaje de retorno deja brillantes esquelas de luz, llenas de amor y grata recordación.