LAMPARA DEL TEATRO GUILLERMO VALENCIA
Jueves 15 de mayo, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Preciosa Lustry a.s., Kamenicky Senov, República Checa, mundialmente reconocida en el diseño y elaboración de lámparas, fue la fábrica que hizo, en cristal de bohemia, la lámpara principal del Teatro Municipal "Guillermo Valencia" de Popayán. Leamos cómo nos lo relata Daniel Arturo Vejarano Varona en su escrito "Teatro Municipal Guillermo Valencia, Su Historia", (enero 2003). Foto tomada del escrito de Daniel Arturo.

Cordial saludo,

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""" ... Como elemento de especial significación ornamental, resplandece en el recinto, la suntuosa lámpara eléctrica en cristal de Baviera, con decorativa sarta de adornos colgantes en cristal murano y prismas, que dan destellos luminosos de variados colores, cuya intensidad se puede variar pausadamente. La referida lámpara es de estilo plafón con estructura básica de acero, guarnecida en bronce. Pesa 400 kilos, mide 4 metros de diámetro y 12,5 de altura y de descuelgue. Su precio comercial en fábrica es el de 37 260 dólares.

Fue donada al teatro de Popayán, debido a la exitosa gestión del entonces embajador de Colombia, Edgar Marino Orozco Agredo, quien tuvo el acierto de contactar en Praga, al Director General de Comercio Exterior y a la Asistente de Relaciones Exteriores de la República Checa, con cuya recomendación logró motivar a los gerentes de 7 empresas comerciales y bancarias de aquel país, ponderándoles la importancia histórica y cultural de Popayán, para ellos desconocida, pero que incitados por aquellos razonamientos, ordenaron por su cuenta la confección de esta joya lumínica, a la factoría de cristal Preciosa Lustry, situada en la ciudad de Kamericky Senov.

El transporte hasta Popayán costó 2 000 dólares, valor que oportunamente prestó el médico payanés Juan Carlos Caicedo C., quien por coincidencia se hallaba en Praga en compañía de sus padres, evitando así se esfumara la altruista donación, pues ya Italia, había ofrecido comprarla a cualquier precio superior.

Tanto esta luminaria como las del hall y del Fóyer, nos hacen evocar "Las siete lámparas de la arquitectura", que encendiera el esteta inglés John Ruskin (1819-1900), en ese, su libro inmnortal: las del sacrificio, de la verdad, de la fuerza, de la belleza, de la vida, del recuerdo y de la obediencia. ... """