IVAN VALENCIA QUIJANO
Domingo 17 de febrero, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Edgardo Cayón (mecayon@aol.com) nos ha enviado esta semblanza sobre el pintor e ingeniero Iván Valencia Quijano, que deseamos compartir con los payaneses. En diciembre de 1999 distribuimos por esta Red un artículo sobre el maestro Valencia Quijano, que se puede leer en Internet. Nuestros agradecimientos a Edgardo y nuestro cordial abrazo de amistad y admiración para Iván.

Saludos,

""" ... Pienso que hay miles de colombianos en el pais y en el exterior, que silenciosa y honradamente están forjando una patria mejor. Esos colombianos, me merecen gran respeto y no encuentro otra forma diferente, de agradecerles, que la de hacer conocer mejor sus méritos y trabajos. Eso es lo que he querido expresar en este pequeño homenaje a Iván Valencia Quijano, el cual he titulado "Un trabajo arduo y silencioso de pura cepa payanesa" Creo que el peso de la mala propaganda y diarias noticias sobre la violencia en nuestro país, dan mucha sombra a esas cosas buenas, producidas por hombres buenos, a los que sólo tendemos a reconocer póstumamente. Edgardo Cayon (costeño por nacimiento, bogotano por educación y payanés por adicción).

Un trabajo arduo y silencioso de pura cepa payanesa

Como los grandes maestros, en un rincón de un condado "de cuyo nombre no quiero acordarme", este payanés, ingeniero civil por profesión y artista por vocación, digno representante de la estirpe patoja, hace más de 25 años, trabaja silenciosa, y detalladamente una obra pictórica que por su calidad y belleza sorprende a todos los que hemos tenido el privilegio de apreciarla.

Conozco a Iván Valencia Quijano desde los inicios de los años 70s, cuando era Profesor de dibujo artístico en el Colegio Mayor del Cauca y Director de la Escuela de Bellas Artes del Cauca (después denominado Departamento de Bellas Artes). También, como los clásicos, Iván es enciclopedista y universal. Siempre me sorprendió la facilidad con la que se movía, entre sus clases de matemáticas para los alumnos de las otras carreras de la Facultad de Humanidades, a las de dibujo artístico o a sus responsabilidades administrativas.

Iván, por lo Quijano, según las mitologías locales, es además descendiente del personaje de Cervantes. Y los que lo conocen, no lo pondrán en duda dado su carácter quijotesco, lejano a las preocupaciones económicas o cualquier otra diferente a su constante producción artística, la cocina y uno que otro devaneo espiritual.

Ivan Valencia Quijano nació el 20 de Abril de 1944 en Popayán. Está casado con Alina Fernández Paz. Tiene dos hijos: Pablo y Adriana. Iván es ingeniero de la Universidad del Cauca pero desde su temprana infancia estudió dibujo y pintura con el Maestro Luis Carlos Valencia-Guevara, en Popayán, y posteriormente en The Art Students' League of New York entre 1969-1970.

Su excelencia académica y artística le han hecho merecedor de varios premios y homenajes, entre ellos la mención honorífica del IV Salón de Arte Joven en Medellín, en 1973 y más recientemente, en 1996, fue el ganador del "Schoharie County Arts Council National Small Works Exhibition" Cobleskill, New York.

Iván empezó sus exhibiciones públicas, desde muy joven. En 1964 expuso sus primeras obras en el Museo Guillermo Valencia, en una muestra denominada "Pinturas y Dibujos" (Exposición Individual). Y en las cuatro décadas siguientes ha expuesto en Colombia, Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y en varias ciudades de los Estados Unidos. Su última exposición, a la que tuve oportunidad de asistir, fue en Abril del 2000 en Princenton, New Jersey, en la Galería del Summit Bancorp durante "The Latino Artists' Exhibition".

La obra de Iván Valencia es imaginativa, innovadora, detallada, de deslumbrante belleza. Ya sea en sus acuarelas iniciales de antiguas ladrilleras del Alto cauca, en su nativo Popayan, o sus dibujos y oleos del paisaje urbano en New York, destaca el detalle, la minuciosidad del artista que no tiene afanes comerciales (algunos de sus cuadros han sido terminados en cinco o más años después de iniciados).

Después de una opípara comida, preparada por las manos de Iván y su esposa Alina, es un placer recorrer con la vista las paredes de su casa en Carlstadt, New Jersey. Desde donde, día a día, por más de venticinco años, este insigne ejemplar de raza payanesa, bajo la guía espiritual de los pintores clásicos, sigue produciendo una herencia de obras espectaculares que debe orgullecernos a todos los colombianos.

Para los que no han tenido la suerte, como la mía, de poder admirar el trabajo de este pintor y amigo, podrán encontrar próximamente algunas de sus obras en www.octoginta.com. Edgardo Cayón. ... """