ELVIRA GOMEZ DE INCHIMA
Viernes 5 de abril, 2002
From: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Emilce Rodríguez Erazo de El Liberal nos ofrece un interesante artículo sobre el arte que está realizando Elvira Gómez de Inchima.

Nuestras felicitaciones a Elvira por la excelente y ejemplar labor que está empeñada en ofrecer.

Cordial saludo,

Foto de El Liberal

20 años dedicada a trabajar con la seda Elvira Gómez, una sericultora ejemplar
Por: Emilce Rodríguez Erazo, El Liberal
Primero de abril, 2002

Yo trabajo mucho y me ha ido bien gracias a Dios, soy muy devota, primero le pido al Espíritu Santo para que me ilumine cuando tengo que dar un discurso y encomiendo a Dios y a la Virgen a mis hijos y a todo el pueblo caucano y colombiano: Elvira Muñoz.

“Aunque terminen las exposiciones de Semana Santa, no hay descanso, nosotros seguimos produciendo diariamente prendas en seda para sacar adelante la Cooperativa de Sericultores del Cauca”, esa es la afirmación de doña Elvira Gómez de Inchima, una campesina de 74 años que a pesar de haber participado en las pasadas ferias y exposiciones, es consciente que su trabajo no se puede frenar para tomar unas merecidas vacaciones.

Doña Elvira, una trabajadora timbiana consagrada hace 20 años, no sólo a fabricar varios productos en seda, sino a sembrar la morera para alimentar a sus gusanos, recientemente reconocida con una mención especial en el Premio Mujer Cafam, le contó a El Liberal cómo inició su vida en la sericultura. Ella recuerda que en esta actividad empezaron 3 mujeres y después, con mucho esfuerzo lograron agrupar más personas. “En ese tiempo, hace 20 años, se organizó una cooperativa en Timbío, y gracias al apoyo de japoneses, coreanos y chinos, aprendimos a sacar los hilos”.

Aunque hubo una época de crisis en la actividad sericultora, Doña Elvira y su grupo no desistieron de ejercerla, consiguieron recursos del Pademer y actualmente en el Cauca trabajan 5 municipios: Timbío, El Tambo, Santander, Morales, Piendamó y el último que se integró, Rosas.

Después de sembrar la morera y recoger el hilo de los capullos, empezaron a tejer varias prendas pero se hizo necesario tinturar la seda. Para ello acudieron a las hojas, semillas, cortezas de los árboles y flores y fabricaron tintes naturales, colores exóticos y vivos para darle una mejor imagen a las prendas. “Para prepararlos hay que coger las hojas o las semillas, se ponen a remojar se machacan, se muelen, se ponen a hervir, ya hervida el agua se cuela y ya está la seda lista para agregarle el color que uno quiera sacar” explica Doña Elvira.

Para el color, los sericultores preparan mordientes, con la lejía que sale de la misma ceniza que se quema con la leña, también utilizan aguacate molido, cáscara de guayabo, limón y cáscara de cebolleta blanca. “Nosotros tenemos 200 colores en tintes naturales, cero químicos, eso sale más barato y colores más vivos”.

Doña Elvira trabaja desde las seis de la mañana en los quehaceres del hogar, se reúne con los socios de Corseda, trabaja con indigentes, con una ONG y vuelve a su casa, donde hasta las 11 de la noche sigue trabajando en la elaboración de sus tejidos.

Mujer Cafam

“En el Cauca quedé en primer puesto y a nivel nacional en el segundo, me dieron una platica y unas menciones de honor, eso fue una locura”. Según doña Elvira eso la compromete aún más a seguir trabajando en la sericultura e invertir su dinero en comprar materia prima. “Yo ni siquiera había soñado participar, yo no sabía nada pero gracias a la ayuda de Dios, mis 20 años de trabajo han sido reconocidos, todo salió bien, estoy feliz porque yo nunca he ganado nada, ni un sueldo” agregó

Finalmente, doña Elvira envió un mensaje a los caucanos para que valoren los grandes talentos que hay en su región.

Corseda

Hace un año aproximadamente, los sericultores de los cinco municipios se agruparon en Corseda. La semana pasada hicieron un balance y llegaron a la conclusión que les fue muy bien el año pasado y que gracias a su unión, abrieron nuevos mercados a nivel nacional e internacional.

“Gracias a nuestra organización, las personas que antes vivían en unos ranchitos, ahora han mejorado la vivienda, el estudio para sus hijos, la comida, por lo menos los campesinos tenemos dónde trabajar, en el Cauca no hay muchas empresas, ahora esa es la mejor herencia para nuestros hijos y nietos” dice Doña Elvira.

La participación en Bogotá en Corferias en el mes de diciembre fue gratificante para ellos porque las prendas en seda tuvieron gran acogida. “Lastimosamente, aquí hay caucanos que no conocen la seda, se conoce más a nivel internacional que aquí” señala doña Elvira.