PUENTE DE EL HUMILLADERO: III
Martes 1 de junio, 2004
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Ojalá el área del puente de El Humilladero de Popayán no se torne en 2005 en la que representa este grabado en madera de Rious et Barbant que aparece en el libro "Le tour du monde, voyage a la Nouvelle-Grenade" de M. Édouard Charton, 1879. (Biblioteca de Diego Caldas Varona).

Rious et Barbant, Grabado Nro. 26 View of Popayan.

Cordial saludo,

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Puente del Humilladero y sentido común
Por: Iván Delgado Ramírez

El Liberal, 21 de mayo, 2004

Frente a la recién iniciada discusión sobre la pretendida utilización vehicular del Humilladero, en apoyo y defensa del Puente y de la dignidad humana de las gentes de la ciudad no queda sino de manera sencilla recurrir al sentido común, como aporte para detener tal desafuero.

La calidad de vida en las ciudades se mide por la calidad y cantidad de los espacios públicos, hoy Popayán cuenta con 4 metros cuadrados de espacio público por habitante, indicador muy bajo si una ciudad como Roma hoy cuenta con 35 metros cuadrados y aspira a llegar a 45. En los últimos treinta años la ciudad de Popayán solamente ha recuperado para sus gentes dos espacios públicos: el Puente del Humilladero y los parques anexos en 1974 y recientemente la bella placita que acompaña hoy a la Iglesia de Yanaconas arrebatada a los aterradores buses en beneficio de la comunidad.

Si el Plan de Ordenamiento Territorial en su componente ambiental ha propuesto como meta llevar el anterior indicador a 15 metros cuadrados habitante, se estaría dando un paso atrás sin explicación alguna en el compromiso que el gobierno municipal sé auto impuso ante el ente ambiental. Si a cambio más bien la ciudad y sus dirigentes se propusieran como meta al menos a lograr un nuevo espacio publico por año, ganarían muchos aplausos ellos y así tendríamos muchos más niños, jóvenes y viejos sonrientes.

Dicen que él transito vehicular en el centro esta infartado y que para evacuar se necesita el Puente. Increíble, para la escala de “los patojos” consideran trancón una detención de 5 minutos, seria bueno que experimentaran los de horas en ciudades como Bogota. Si existe dificultad para evacuar vehículos, simplemente con una decisión de gobierno que no implica inversión de recursos se debería limitar el acceso de estos al centro.

Dicen también que unos ingenieros de estructuras, han argumentado que el Puente se estaría deteriorando por falta de cargas, por ello la idea de vehicularizarlo. Este débil argumento se cae con una propuesta muy sencilla; no será necesaria “la plaga moderna” de los automotores si hacemos un acuerdo para agregarle al Puente a cambio una nueva “camita” de piedra y asunto y falta de cargas arreglados.

Dicen que otros ingenieros, pero de ingeniería vial han entregado un estudio que sustenta la idea. Para estos ingenieros su visión de ciudad nunca ha estado cerca de sus gentes, sus costumbres y de cómo se mueve un peatón, pero si ha estado cerca de un software que recibe datos de “cuenta carros” e imprime abstractos informes de secciones de vías, realmente insoportables para el débil tejido urbano de nuestras ciudades. Hoy la calle 3 y todo el sector de la carrera 6 y el Puente, son animados por multitudes de jóvenes y niños que llegan al lugar en busca de cultura en bibliotecas y lugares de estudio, aportándole esa dosis de vida a tal vez el sitio más espectacular de la ciudad, Monumento Nacional admirado por turistas nacionales e internacionales. El sentido común no le habrá indicado a estos ingenieros la opción muy “bogotana” de invertir la carrera 7 en horas pico con solo el costo de unos cuatro o cinco policías, o de invertir desde el sur el sentido de la carrera 5 hacia el norte creando un nuevo intercambiador vial en el parque Mosquera que permita conectarse con la subutilizada Avenida de los Estudiantes. ?

El sentido común debe golpear la puerta de los gobernantes, para que entre otros temas, se rompa el típico paradigma de aplicación de los dineros públicos en vías
vehiculares, pues las vías solo sirven secundariamente para los vehículos, hoy a cambio los recursos deben ser invertidos favoreciendo a la población que no usa vehículo particular y no tiene acceso a centros de recreación quienes son la gran mayoría. Pues, hacer ciudad es construir lugares para la gente, para andar y encontrarse, es hacer comercios, plazas, parques, andenes amplios, restaurantes y cines. Tener claro esto permitirá la construcción de una sociedad igualitaria en lo social y sostenible en lo ambiental, creando un cariño nuevo, una nueva identidad que vigorice el sentido de pertenencia por la ciudad.

NOTA: Las personas que deseen enviar sus comentarios directamente al Señor Alcalde de Popayán pueden utilizar la siguiente dirección electrónica:
Dr. Víctor Libardo Ramírez Fajardo:

<http://www.popayan.gov.co/sitio.shtml?apc=r21-&s=k>