DOCUMENTOS HISTORICOS
Jueves 6 de diciembre, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

La biblioteca Luis Angel Arango está incluyendo en su Biblioteca Virtual una serie de documentos históricos del tiempo de la independencia y parte de ellos están suscritos por autoridades realistas de Popayán.

Uno de ellos, el No. 97, es una carta del Obispo de Popayán al Gobernador y Comandante General Sebastián de la Calzada.

Después de la retirada de las tropas españolas de Popayán en 1820, Calzada fue destituído y apresado en Pasto, por orden del Presidente de Quito Melchor de Aymerich y desterrado a Cuenca.

""" ... Popayán y agosto 27 de 1819. Señor Comandante General don Sebastián de la Calzada. -Muy señor mío y dueño de mi corazón: éste se ha dilatado e inundado en el mayor regocijo al recibir y leer la apreciable carta de usted de 24 de éste, a la que contesto diciéndole que nunca me ha acobardado ni podido creer que no estuviésemos en el estado lisonjero que usted me participa. Esta confianza la he inspirado en este pueblo fiel de que tengo el honor de ser prelado y que dócil a la voz de su pastor se ha mantenido, a Dios gracias, en la mayor tranquilidad, sin embargo de que los malvados han procurado difundir por medio de inicuos agentes el terror y la desconfianza, propagando especies las más funestas para las armas del Rey, nuestro señor.

-Inmediatamente que recibí la carta de usted se propagó por todo el pueblo la noticia y mi palacio se llenó de toda clase de gente que con una uniformidad sustancieros (?) y llenos sus semblanzas de una alegría que no engaña, todos a una voz gritaron: "Viva el general Calzada. Viva nuestro libertador". - Esta agradable noticia que se difundió por todo el Valle con la velocidad del rayo por los buenos y por los malos, apagará el fuego subterráneo que ya se iba inflamando con el soplo de cuatro malvados, pues que no creo que la masa general esté corrompida, y he procurado sostener la buena opinión por medio de mis curas a quienes he dirigido el oficio circular que en copia acompaño a usted -Cuantos auxilios usted apetece para que el ejército pase el páramo, están ya adelantados hace tres días, a esfuerzos de mi amigo el señor don Miguel Rodríguez, militar honrado de actividad y de valor con quien en todo he procedido en la mayor armonía.

- Espero me conceda usted la gracia de avisarnos el día de su entrada para tener el indecible gusto de ir con mis amigos y con mi pueblo, dócil y fiel, a recibirlo siquiera a una corta distancia. Creo que esto importa para inflamar más los ánimos al amor de nuestro amado Soberano y de sus beneméritas tropas. -No se aflija usted por dinero. El obisppo de Popayán es el más pobre y el más rico de todos los dichosos vasallos de nuestro idolatrado Fernando. No le doy a usted tratamiento, porque tampoco lo quiero de usted ni de ninguno de los dignos oficiales con quienes deseo conservar la mayor confianza, y con la misma puede usted mandar cuanto sea de su agrado a este su más afecto apasionado amigo, servidor, paisano y capellán que sus manos besa.

Salvador, Obispo de Popayán. ... """

Cordial saludo,