GUERRA CIVL DE 1860
Domingo 28 de enero, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Payaneses ilustres:

Un día como hoy, 28 de enero de 1860, se reveló Cartago contra el gobierno legítimo del Estado del Cauca, del cual era Presidente el General Tomás Cipriano de Mosquera, iniciándose la más terrible conflagración política que estuvo a punto de llevarse a Colombia a la disolución total y que determinó el cambio más substancial en nuestra historia política. En la mencionada fecha, el coronel Pedro José Carrillo, militar al servicio del gobierno Confederado de Mariano Ospina Rodríguez y a quien se le comisionó para recoger armas de propiedad de la Confederación que estaban en las manos de los particulares, desconoció la autoridad de Vicente Gutiérrez, Gobernador de la provincia del Quindío y recién designado por el General Mosquera. El meritísimo prócer payanés General Pedro A. Murgueitio, quien residía en aquella población, quiso mediar pacíficamente , mas sus generosos propósitos no sirvieron sino para hacerlo inmolar de modo bárbaro. Conocedor de estos hechos, Mosquera nombró al General José María Obando jefe de las fuerzas del ejército del Cauca. Previamente, los generales Mosquera y Obando se habían reconciliado después de décadas de un doloroso y largo enfrentamiento.

El 22 de febrero de 1860, las tropas de Obando y Carrillo se encontraron, cerca de Buga, en la hondonada de "Quebrada Seca", de la que se desprende la escarpada altura de el "Derrumbadero". La lucha fue ardua y finalmente se impuso el ejército de Obando y durante los siguientes días consolidó la tranquilidad y comunicación con Bogotá y responsabilizó al gobierno de Ospina de lo acontecido. El 8 de mayo del año citado, Mosquera expidió el célebre decreto por el cual "Desde hoy el Estado del Cauca asume la plenitud de su soberanía y no continuará en relaciones con los poderes nacionales que han roto el pacto federal, hasta que restablecido el imperio de la Constitución se restituya con la "unión federal" a los estados el goce de los derechos que se les han usurpado". Esta guerra fue larga, cruel, sanguinaria, numerosos e injustos fusilamientos, asesinatos, macabros desfiles; arruinó a la naciente nación, incluyendo las familias Mosquera y Arboleda. Durante la misma, perdieron la vida, entre otros miles de conciudadanos, el General José María Obando (29 de abril de 1861) y Julio Arboleda Pombo (13 de noviembre de 1862). Terminó esta etapa triste, el 4 de febrero de 1863, con la Convención de Rionegro, convocada por el General Mosquera en su carácter de Presidente Provisorio y Supremo Director de la Guerra. Ese día inició su alocución diciendo: "Ciudadanos, diré como Washington, hoy es mi día; he instalado la convención nacional y entregádole el poder supremo que me confiaron los pueblos y a su nombre el congreso de plenipotenciarios".

Cordial saludo,