OTRO ESPANTO PAYANES: IV
Domingo 20 de julio, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Ruth Cepeda Vargas nos cuenta la historia de los guayacanes, a través de las diferentes comunicaciones oficiales que se han cursado las autoridades respectivas. Muchas gracias a Ruth por hacernos conocer las razones gubernamentales.

Cordial saludo,

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Ellos no pueden morir
Por Ruth Cepeda Vargas

20 de julio, 2003
El Liberal

He leído la Resolución 0502 del 26 de mayo de 2003, emitida por la CRC en la cual: “Resuelve: autorizar al Instituto Nacional de Vías “INVIAS” y/o al Ingeniero Luis Orlando Muñoz Muñoz en su calidad de contratista, para que realice la TALA DE TRES (3) árboles de Guayacán ubicados al frente de la Hacienda Belálcazar. CUATRO (4) árboles de Guayacán, UNO (1) Tulipán Africano, UNO (1) Ficus y UNA (1) Acacia ubicada al frente del acceso al Barrio Palacé de la ciudad de Popayán”.

Este arboricidio” parece que es la “solución” que se le da a la Acción Popular presentada ante el Consejo de Estado por varias personas el 14 de junio de 2002 contra INVIAS, por la alta accidentalidad que se viene presentando en la Panamericana, en el sector comprendido entre el Colegio Los Andes y la Piedra Sur salida a Timbío. INVIAS le mandó la pelota al Municipio. El Municipio se la devolvió, diciendo: que “la vía panamericana que atraviesa la ciudad, no está bajo la administración del Municipio sino que está a cargo del Instituto Nacional de Vías y que en consecuencia a esta entidad le corresponde la colocación y demarcación de señales de tránsito”. OJ0: hasta aquí los ARBOLES no tienen nada que ver con la pelea estatal.

Cuando INVIAS trata de sacarle el bulto a esta Acción Popular, dice: “No puede atribuirse a la falta de señalización sino a la actitud negligente y culposa del peatón que no toma las precauciones del caso al hacer uso de la vía, teniendo en cuenta que se trata de una vía de mucho tráfico y de altas velocidades...” OJO: la palabra ARBOL NO APARECE POR NINGUNA PARTE. El procurador judicial para asuntos administrativos dijo que “de las pruebas que se aportan no se establece la responsabilidad ni del Municipio ni de INVIAS, más bien se demuestra que los accidentes se deben a la IMPERICIA DE LOS CONDUCTORES”. OJO: los ARBOLES siguen ausentes en esta camorra.

Mediante sentencia del Honorable Consejo de Estado, se ordenó el 14 de junio de 2002 a INVIAS que debe tomar las medidas necesarias para lograr la señalización, construcción de reductores de velocidad y andenes, instalación de semáforos, reparación y mantenimiento de puentes, zonas verdes, vías alternas, sardineles”. OJO: LOS ARBOLES SIGUEN SIENDO INOCENTES.

Pero el 23 de octubre de 2002 el Contratista de INVIAS, ingeniero Luis Orlando Muñoz Muñoz, informa que “es necesario quitar seis (6) árboles para hacer dos cruces en “U” y pide permiso a la CRC para este corte. Se viene entonces la CRC con su RESOLUCION 0502 en la que se habla sobre: “los aspectos culturales, paisajistícos, ambientales de dichos árboles”. Y se lee, entonces, esta “perla” idiómatica: “su edad, la altura, su diámetro y follaje se convierten en un OBSTACULO y muchas veces en un PELIGRO INMINENTE para el flujo vehicular y para posibles accidentes toda vez que estas ESTRUCTURAS VIVAS Y RIGIDAS han sido una de las TANTAS CAUSAS de accidentalidad y muerte de conductores y pasajeros”. OJO: APARECIERON LOS CULPABLES!!! Entonces, ya en vez de ser seis (6) son diez (10) los árboles, verdaderas amenazas, que serán taladas... Y luego añaden en su Artículo Tercero: “El autorizado en este acto se hace responsable de la actividad, por tal motivo deberá contar con la asesoría y apoyo de personal especializado en este tipo de obras, pues la CRC NO SE RESPONSABILIZA DE LOS DAÑOS Y PERJUICIOS QUE SE PUEDAN CAUSAR CON LA TALA”. Es decir: “Tiran la piedra y esconden la mano”, como siempre. En fin, este cuento, que debe conocer toda la ciudadanía, nos debe llevar a PROTESTAR E IMPEDIR EL CORTE DE ESTOS ARBOLES. No hay derecho que el descuido estatal se excuse señalando a estas maravillosas criaturas como los culpables directos de los accidentes que muchas veces son el producto del exceso de alcohol y de las velocidades extremas.