GUSTAVO ARBOLEDA
1881 - 1938
Por: Guillermo Alberto González Mosquera
De Mario Pachajoa Burbano

La suya fue una vida de estudio, de tenaz consagración a un tipo de investigación que como la biografía, requiere de criterio para discernir, imparcialidad y objetividad para describir la trayectoria de un personaje y destacar los hechos en que participó. Arboleda tuvo esas cualidades y por eso tiene un lugar destacado entre los historiadores colombianos. Su obra "Diccionario Biográfico y Genealógico del Antiguo Departamento del Cauca" es de los trabajos más serios y documentados que se hayan escrito en Colombia sobre el tema. Revela la disciplina y consagración de este payanés, que decidió dedicar buena parte de su vida a la investigación de las raíces ancestrales de los pobladores de una de las regiones del interés, para quienes deseen conocer el desenvolvimiento político, social y económico del país.

Francisco José Urrutia, quien examinó detenidamente la obra de Arboleda, enmarcó el trabajo con una apología del territorio caucano como tierra excepcional en la producción de ejemplares humanos sobresalientes en los diferentes campos de la vida nacional. "Pero el Cauca - afirmó con certeza - que en la patria colombiana tiene lugar tan predilecto, sobresale muy especialmente, y sobresalió antaño, por las cualidades intelectuales, morales y físicas de sus habitantes. Los españoles que penetraron los primeros en las tierras del Cauca, tuvieron que luchar con razas de valor tan aguerrido, que no se sometieron a los conquistadores sino después de vencidas en luchas tenaces y sangrientas. Solo a fuer de audaces, inteligentes y constantes pudieron Belalcázar y sus tenientes vencer a las tribus de Pubén y a las aliadas de ellas".

Los descendientes de vencedores y vencidos son precisamente los que se van enlazando en los cientos de nombres que Arboleda biografía. Muchos fueron notables y se distinguieron por hechos hazañosos o por virtudes cívicas, pero en el libro también tienen su lugar muchos hombres y mujeres modestos que fueron componiendo el paisaje humano de esta tierra. Arboleda publicó la primera edición de su Diccionario con motivo de la primera celebración del centenario de la Independencia y la fue completando en posteriores ediciones. Realizó en esta forma un aporte significativo a la historia colombiana y con metodología ordenada y sistemática, se reveló como historiador competente alejado de prejuicios sectarios y odios partidistas. Es un material extraordinariamente rico para quienes deseen reflexionar sobre más de cuatro siglos de yuxtaposición de etapas decisivas para la formación de la nacionalidad y se convirtió en obra de referencia obligatoria para los investigadores de varias disciplinas entre las cuales deben contarse la antropología y la sociología.

No fue, sin embargo su única obra. También escribió en seis tomos una "Historia Contemporánea de Colombia", que si bien no tiene las características que se exigen dentro de los cánones de la moderna historiografía, es de todas maneras contribución de señalada importancia para el conocimiento de nuestro devenir en el tiempo. Arboleda dejó así mismo un "Diccionario Biográfico del Ecuador", una obra sobre "El Brasil a través de su Historia" y diversos ensayos y estudios documentales sobre la América Hispana y sus personajes sobresalientes. Ocupó durante algunos años posiciones diplomáticas en Quito y Belén do Pará en el Brasil. Fue notable su actividad en la fundación y dirección de revistas y periódicos como "Cromos", "El Correo del Cauca", "La Posta en Popayán" y en esta misma ciudad "La Paz" y "El Trabajo"

Fue miembro de número de la Academia Colombiana de Historia y de otras instituciones en diferentes países de América Latina en donde se reconocieron sus aportes a la historia. Es interesante conocer, valiéndose de sus propias palabras, el sentido que le quiso imponer a su trabajo: "Debe considerarse que el hombre vale por sus propias acciones, que no tiene la culpa de su nacimiento ni pueden enrostrársele las condiciones de él. De otro lado, que pocos seres habrá en el mundo que ostenten numerosas generaciones de abuelos todos virtuosos y de limpio origen. En el Cauca son muchas las familias de pergaminos que descienden de Belalcázar, quien no dejó constancia de haberse casado; no pocas tienen en su ascendencia, verdad que legítima, a Andrés Cortés de Mesa. De ambos reluce la posteridad en el Diccionario, sin que a nadie temamos ofender"

Arboleda murió en Cali, ciudad en donde residió por mucho tiempo, a los 57 años de edad.