FRANCISCO LEMOS ARBOLEDA
Domingo 2 de noviembre, 2003
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Francisco Lemos Arboleda, 1914-1988, fue el Ministro de Comunicaciones que en su momento, dejó para la posteridad y los colombianos la actual facultad de electrónica y telecomunicaciones de Popayán.

Reproducimos el artículo de Eduardo Gómez Cerón sobre este ilustre payanés. En el 2000 distribuimos el escrito de Guillermo Alberto González Mosquera que se puede leer en la dirección:

<http://www.geocities.com/pachajoa2000/flemosa.htm>

Cordial saludo,

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En el centenario de Don Francisco Lemos Arboleda
Por Eduardo Gómez Cerón

Especial para El Liberal
Noviembre 1, 2003

Un auditorio de la Universidad del Cauca, el de Ingeniería electrónica, lleva su nombre. Francisco Lemos Arboleda. Dicho recinto fue bautizado así en homenaje a quien siendo ministro de comunicaciones, se empeñó en que una Facultad universitaria tan futurista para la época, como electrónica y telecomunicaciones, fuera instalada en Popayán. Seguramente otras ciudades más grandes y próximas al centro del país, y la propia capital de la República, quisieron ser las sedes de este proyecto impulsado a nivel internacional por Naciones Unidas.

No debió ser fácil conseguirla para Popayán, pero Dn. Pacho en la misma medida en que era discreto, silencioso en sus empeños, era muy perseverante, tenaz.

También un Premio de periodismo llevaba su nombre. Nada más apropiado. Dn. Francisco llegó ya mayor al oficio de la comunicación social pero lo hizo con profesionalismo y valor.

Fundó un programa de radio, 'Tertulia pubentina', de los pocos libreteados y pregrabados de la radio caucana para entonces. Luego fue excelente director de 'El Liberal', a la vez que atendía la gerencia de la empresa. Don Francisco Lemos Arboleda estimuló el periodismo investigativo y el buen decir periodístico. Dio paso a investigaciones que arrojaban luz sobre dudosas actuaciones de gobernantes, así fueran de su propio partido, pero es que el partido de Dn. Pacho era el de la verdad y de la honradez.

En una ocasión, un grupo de personas en actitud hirsuta pretendieron materializar unas amenazas que le hicieron a Don Francisco, por los artículos clarísimos y certeros que él escribía y firmaba, contrarios a la actitud reclacitrante de dichos señores. Se hicieron presentes en el patio de 'El Liberal'. Casi todos tenían 50 años de edad menos que él.

El viejo salió a enfrentarlos únicamente armado de su imponente valor y del aura de autoridad que proyectaba la probidad de toda su vida. Quedaron atónitos ante su decisión y fueron desfilando hacia la calle, mascullando cobardemente una que otra imprecación.

Dada su prestancia y las importantes posiciones que ocupó, a Don Francisco Lemos Arboleda le llegaban muchas invitaciones; creo que atendía a muy pocas porque el sitio más exclusivo y deseable para él, era su casa. Adoraba a su esposa, estuvo siempre consagrado a su familia y tuvo con ella el éxito que todos desearían y pocos consiguen: a su descendencia la distinguen las virtudes de Don Pacho.

Es la hora de recordar a Francisco júnior, el inolvidable ciclón, muerto prematuramente: difícil conseguir a alguien tan generoso, tan noble, tan positivo. En Cali, donde se estableció por razones profesionales, visitaba frecuentemente en la cárcel a uno de sus antiguos contradictores políticos de la Universidad del Cauca, alguien que había sido hasta violento con él. Combinaba además. Francisco José, su condición de abogado exitoso con la puntual comparecencia a unos talleres literarios. Allí departía y compartía con jóvenes anónimos que aspiraban a mejorar en el oficio de la expresión. Francisco José era ya un maestro pero nunca se apartó de ese camino.