ESCOLIOS DEL FESTIVAL DE MUSICA
Martes 26 de marzo, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Jorge Flórez Calvo ha tenido la gentileza de enviarnos sus escolios sobre el XXXIX Festival de Música Religiosa que está realizándose en Popayán. Nuestros agradecimientos a Jorge. Cordial saludo,

ESCOLIOS DEL FESTIVAL
Por: Jorge Flórez Calvo
Popayán, 26 de marzo, 2002

Domingo de Ramos.

Se ha iniciado el Domingo de Ramos el XXXIX Festival de Música Religiosa con una innovación muy importante, a saber, todos los conciertos inclusive los llamados populares se realizarán en el Teatro Municipal Guillermo Valencia, estos a partir de las 12.30 del medio día y los de abono a las 7 de la noche el Domingo de Ramos y Lunes Santo, a partir del Martes a las 5:30 de la tarde.

Ojalá en los demás conciertos llamados populares podamos repletar el teatro.

Un programa importantísimo para el Domingo de Ramos. En el concierto popular la presentación de la agrupación KALENDA MAYA DE MUSICA ANTIGUA. Esta agrupación que ya conocemos realiza sus interpretaciones de acuerdo con los tratados de enseñanza de la época, empleando réplicas de instrumentos originales conservados en múltiples museos europeos, monasterios, conventos y colecciones privadas y con reproducciones basadas en diversas fuentes literarias e iconográficas. Sé de las ejecutorias del Director de esta agrupación Juan Carlos Torres porque su actividad musical la he seguido por varios años. Inquieto, serio, gran sentido musical y amor por la música antigua y los instrumentos de la época. La agrupación ha respondido al tesón e inteligencia de este médico payanés.

En la época histórica de la Antigüedad propiamente dicha, la música se nos presenta ya con carácter de elevada perfección. La que revelan los instrumentos que encontramos en esta época hace suponer un largo proceso de evolución.. En una bonita descripción de un concierto íntimo en una casa del siglo XIII- quizá muy mundana-, y especialmente interesante por venir de boca de un fraile minorita, Adam Salimbene de Parma, se habla de violas, cítaras y otros instrumentos en manos de damas y caballeros que con dichos instrumentos acompañaban sus propios cantos; tan agradables eran las palabras y el sonido de dichos cantos, que los presentes escuchaban embelesados y aquel mismo monje apenas podía separarse de aquella música. Figuras tan importantes como las de Michael Praetorius, Turlough O’ Carolan, Diego Pisador, Francisco Guerrero, Juan Pérez de Bocanegra, Josquin Desprez y otros anónimos y de tradiciones sefardi, se escucharon en una interpretación impecable. Los instrumentos como la Viola de gamba en sus diferentes alturas, la guitarrilla renacentista, la fidula medieval, el laúd, la vihuela, la cítara, las flautas dulces y traversas, la chirimía sopranino, el orlo, la cornamusa, la gaita renacentista y darbouka árabe, realmente hacen el concierto gratísimo para el oído.

Concierto inolvidable, el público asistente con nutridos aplausos premió la magnífica actuación de KALENDA MAYA

En el Primero de abono a las 7 de la noche el Grupo Ballestrinque, dirigido por María Cristina Sánchez, conocido también por su calidad interpretativa abre el Festival con un programa realmente innovador, en especial en su segunda parte. Esta agrupación se presentó en Popayán en el año de 1971 por primera vez. La Directora dedicó el concierto en homenaje al amigo Edmundo Mosquera Trroya. En la primera parte de este concierto la polifonía sacra de los siglos XVII-XVIII y XIX. Compositores como el inglés William Byrd, el italiano Giovanni Francsco Anerio, el inglés Thomas Morley, el veneciano Antonio Lotti y los maestros de capilla de la Catedral de Santa Fe de Bogotá : José D. Cascante y Antonio Torices elevan el espíritu del asistente. La cuidada interpretación de las obras bajo una dirección estricta y clara realmente emocionan.

Después del Intermedio una interesante segunda parte iniciada con la Misa Ferial de O. Lacerda del siglo XIX seguida de obras importantes de compositores afro-americana y del argentino Ariel Ramírez el autor de la Misa Criolla y de Alfonsina y el Mar. El tradicional de los Montes Apalaches , es sin lugar a duda música que no se había escuchado en ninguno de los Festivales de Música Religiosa. Para mí es una música gaélica sentida y diciente, que pertenece a un arreglo del compositor norteamericano Juan Jacob Niles. Las obras del compositor negro Harry T. Burleigh y las del célebre William Levi Dawson son espirituales como toda la música afro-americana, comprensibles de acentos fuertes largos y profundos, de los que emanan el ruego y la queja de los negros que desbordan sus almas hacia la angustia de almas con profunda amargura. Por último del compositor argentino, Ariel Ramírez una sentida composición dulce y añorada, el Nacimiento.

En fin, un concierto agradable y pulcro en todo sentido en voces disciplinadas y bien dirigidas. Los aplausos del público motivaron que se concediera un bis de una canción japonesa muy interesante.

En fin, exitoso comienzo del Festival, bien por la organización..

Lunes Santo

Hoy Lunes Santo se gozaron dos conciertos, el segundo llamado popular y el segundo de abono. El de las doce del medio día estuvo a cargo del Grupo Ballestrinque que en varias oportunidades ha actuado en esta ciudad, su primer concierto lo realizó en el Festival del año de 1971, invitado especialmente por Edmundo Mosquera Troya para el Festival de ese año. Se escuchó este gran grupo, dirigido por la maestra María Cristina Sánchez, interpretando un programa de canciones populares de diferentes regiones de Sur América, muchas de ellas muy conocidas por nosotros. Obras de Violeta Parra, Gustavo Leguizamón, J. Reyna, Peteco Carabala, Pablo Milanés, Carlos Gustavino, Gustavo Adolfo Rengifo, Astor Piazzola y algunas tradicionales de la Costa Pacífica Colombiana y de Venezuela. Sus interpretaciones de gran gusto, justas y gratas. La disciplina del coro admirable. Como el primero de abono, también a cargo de este mismo grupo, arrancó repetidos aplausos. Concierto agradable y hermoso. De admirar la soprano y el tenor que en muchas ocasiones destacaron su voz. En fin algo para recordar. El de las siete de la noche, segundo de abono, a cargo de la Orquesta de Cámara "Belle Epoque", agrupación integrada por miembros de la Orquesta Filarmónica de Bogotá ejecutó un programa de gran calidad, a saber: Sinfonía Concertante de W. A. Mozart ( 1756-1791 ) y después del intermedio la Serenata para Cuerdas en Do, Op. 48 de P.I. Tchaikovsky, ( 1840-1893 ). La Sinfonía Concertante es jubilosa y serena a la vez. El énfasis de la obra está puesto en la parte melódica y se escribió en París en el año de 1778 a instancias que le hiceran al compositor algunos instrumentistas de Mannheim, que actuaban en la Ciudad Luz. La interpretación realmente buena y cautivante a más de satisfacer y absorber al escucha que la acoge con inusitado interés. El dúo de violín y viola admirable, la cadenza de los dos instrumentos en el primero y segundo movimiento realmente estimable. Los vientos muy justos, chelos sobrios y ecuánimes, notable el contrabajista en las dos partes del concierto.

Sinfonía Concertante para recordar.

La Serenata de Tchaikovsky, posee contrastes notorios, temperamentales muy del estilo del compositor en especial en la época del año de 1880. Movimiento inicial lento seguido por fragmentos con indicación de Andante non troppo y Allegro moderato. La sección del Valse es gracil y brillante, acogedor , iterativo en el tema pero no fatigoso, a este le sigue una Elegía, nocturno delicado y estático, sereno y afable, y le sigue sin interrupción el último, que cierra la Serenata, es un motivo folclórico ruso, reiterativo y constante hasta el final. Primeros violines, segundos y violas impresionan por su severidad. Matices expresivos y sentidos, en fin una interpretación excelente. Un gran grupo de Cámara seguro y minucioso; se nota en él disciplina y estudio que se traduce en una juiciosa exégesis. Aplausos repetidos y sonoros por mucho tiempo premió este concierto inmemorial.