ALVARO FERNANDEZ PEREZ
Domingo 27 de octubre, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Alvaro Fernández Pérez, pertenece a los payaneses que han descollado en el mundo científico internacional, especifícamente en el campo de la botánica. Gullermo Alberto nos describe así sus múltiples éxitos:.

ALVARO FERNANDEZ PEREZ
1920 - 1994
Por: Guillermo Alberto González Mosquera.

Existen muchas razones para situar a este distinguido botánico, como la figura más destacada del Cauca en el campo científico en el Siglo XX y como uno de los nombres más notables del país en este ámbito, al lado de personalidades de la talla del jesuita antioqueño Enrique Pérez Arbeláez. Siguiendo el análisis del Profesor Santiago Díaz-Piedrahita sobre el desarrollo de las Ciencias Naturales en el país, que señala tres grandes hitos en relación con personalidades que marcaron épocas de la historia colombiana, puede afirmarse que Fernández Pérez fue el legítimo continuador de lo que legaron el Sabio José Celestino Mutis en primer lugar, luego la Comisión Coreográfica con José Triana y posteriormente Pérez Arbeláez que viene a dar institucionalidad y orden a múltiples estudios y esfuerzos sobre el tema.

Fernández Pérez se graduó como Químico- Farmacéutico en el año de 1944 en La Universidad Nacional de Colombia. Su formación media la realizó en el Liceo de La Universidad del Cauca en donde obtuvo su título de Bachiller. En la misma Universidad Nacional realizó su especialización en Botánica Sistemática y luego continuó su postgrado en la Smithsonian Institution de Washington, una de las escuelas más reputadas del mundo en el campo de las Ciencias Físicas y Naturales.

Pasaría luego a Harvard University becado por la John Simon Guggenheim Memorial Foundation, para investigaciones en plantas neotropicales, en especial plantas carnívoras y Orquídeas de la Expedición Botánica de Mutis. En 1960 recibió una beca del Consejo Británico con radicación en el Kew Garden, Museo Británico y Sociedad Linneana de Londres, para desarrollar y ampliar los estudios que venía haciendo sobre plantas neotropicales, lo cual lo convertiría en el mayor experto latinoamericano en el tema. A su regreso a Harvard en 1976, continuaría y daría mayor ampliación a éste que constituyó su tema de mayor dedicación.

Con semejante bagaje académico, Fernández Pérez se convirtió en uno de los colombianos con mayor número de publicaciones en revistas científicas tanto nacionales como extranjeras. Merecen mencionarse sus textos en la edición de Cultura Hispánica sobre la Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, en el Tomo sobre Orquídeas; sus estudios sobre Plantas Insectívoras en Colombia y Perú; sus Consideraciones Generales sobre la Flora en los Territorios Nacionales de Colombia; sobre las Orquídeas de la Sierra de la Macarena; el Primer Catálogo de las Plantas de las Islas Gorgona y Gorgonilla en el Pacífico; su ensayo para la Academia Colombiana de Ciencias sobre Botánica Económica, como disciplina necesaria para el desarrollo; sus estudios en relación con el Cauca sobre Orquídeas Nuevas y Críticas del Departamento, su contribución al Estudio Florístico de la Hoya Hidrográfica del Río Patía; las Orquídeas del Parque Nacional de Munchique y el Catálogo de las Plantas del mismo parque. Fue también coeditor de las Obras Completas de Francisco José de Caldas que incluye sus cartas y dejó inédito, un Diccionario de nombres vulgares y científicos de plantas colombianas, que constituye uno de los más valiosos aportes para el conocimiento sistemático de la flora colombiana. Puede juzgarse, entonces, el valiosísimo trabajo de este científico, que fue reconocido por Academias y Sociedades Científicas tanto colombianas como del exterior de las cuales fue miembro, como la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Real Academia de Ciencias de España, la Sociedad Linneana de Londres, la Sociedad Argentina de Botánica, la International Orchid Commission on Classification, Nomenclature and Registration, la Asociation for Economic Botany y el Specialist Group on Sustainable Use of Wild Species. Además fue fundador de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, de la Association for Tropical Biology de New York, de la Sociedad Colombiana de Ecología y de la Sociedad Colombiana de Orquideología.

Pocos colombianos en el campo académico llegaron tan alto. Desde su primer cargo como profesor de Química General y Orgánica en un instituto de Bachillerato de Bogotá, pasó a profesor de tiempo Completo en Investigación Botánica en la Universidad Nacional, Jefe del Departamento de Botánica y Director del Instituto de Ciencias Naturales, hasta su culminación como Profesor Asociado en Dedicación Exclusiva en l983, cuando se retiró voluntariamente para asumir la Dirección del Departamento de Investigación y profesor en la Fundación Universitaria de Popayán, su ciudad natal en donde se radicó hasta su muerte en 1994 a los 74 años de edad.

Le debe, pues, el país a este brillante caucano un sinnúmero de valiosos aportes científicos que han ayudado a consolidar la posición colombiana como uno de los países más ricos del globo en variedades botánicas. Lo hízo con la sencillez y dedicación de un verdadero sabio, sin alardes ni soberbia. Contribuyó a la defensa del medio ambiente, enseñó con generosidad y sus ejecutorias le dieron a su tierra un motivo más de orgullo para reclamar nuevos títulos en su inalterable tarea de servir con dignidad a Colombia.

Cordial saludo,