EL ESCAPULARIO
Jueves 2 de agosto, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Con toda pompa, como es tradicional en Popayán, se celebró del 7 al 16 de julio pasado en forma muy especial, los 750 años de la entrega del Escapulario de la Virgen del Carmen a San Simón Stock, General de la Orden Carmelita, orden mendicante.

Esta celebración nos da pie para recordar los principales e interesantes hechos de la Comunidad Camelita y del Escapulario de la Virgen del Carmen.

La tradición profesada por los carmelitanos afirma que la orden fue fundada por los profetas Elías (murió en 895 antes de la Era Cristiana) y Eliceo, siendo ampliada por los hijos de los profetas. Este orígen suscitó polémicas durante varios siglos.

Hasta 1185 unos diez hermitaños, entre ellos San Bertoldo (murió en 1195) vivian en el Monte Carmelo, junto a la gruta del profeta Elías. A partir de 1160 se fundaron más ermitorios, hasta 1263 que construyeron el primer monasterio. Los primeros carmelitas aparecieron en París en 1258.

La Orden se difundió ampliamente por Europa a partir de 1365, cuando en Viena el duque Rodolfo IV (murió en 1365) estableció un convento de carmelitas. A finales de 1390 existían 135 conventos y en el siglo XV 20.000 carmelitas aproximadamente.

Las monjas carmelitas se iniciaron en 1452, al solicitar estas al Beato Juan Soreth, General (1451-1471) de la orden del Carmelo, su afiliación. Una de sus fundadoras fue la Beata Francisca d'Amboise, hija de Luis d'Amboise y esposa del Duque Pedro II de la Bretaña. La gran reformadora de entre ellas, fue Santa Teresa de Jesús (murió en 1582). Las carmelitas llegaron al Nuevo Mundo en 1606 y en 1907 habia 10.000 carmelitas.

Como nos lo cuenta el padre Hernán Arboleda Valencia, (Red payanesa, 27 de mayo, 2000), el Monasterio del Carmen de Popayán fue fundado por doña Dionisia Pérez Manrique y Cambreros, el 14 de octubre de 1729, con los bienes que para ese efecto, dejó su segundo esposo Carlos Pérez de Vivero, Marqués de San Miguel de la Vega.

http://www.geocites.com/pachajoa2000/carmen.htm

Muy probablemente en el siglo XVI se constituyó la Cofradía del Escapulario. Según el relato de la orden carmelitana, San Simón Stock el 16 de julio de 1251, después de haber suplicado reiteradamente en ferviente oración a la Virgen María su protección a favor de su orden, que por aquel tiempo pasaba por dura persecución, la Madre de Dios se le apareció, le habló y dejó en sus manos el escapulario.

San Simón Stock fue elegido General de la Orden en el Capítulo General de Ayesford, Inglaterra y murió en 1265.

Una intensa devoción a la Virgen María es el único vínculo que liga entre sí a los cofrades. La imposición del escapulario debe ser hecha por un padre Carmelita o un sacerdote autorizado.

Por el solo hecho de haberle sido impuesta, un fiel pertenece a la cofradía del lugar o vecindad, sin que sea preciso hacerse inscribir en el registro de la misma. Un señalado principal privilegio va asignado a los cofrades que lleven el escapulario, sobre todo en la hora de la muerte: la liberación de las penas del purgatorio en términos próximo a la muerte (Bula de San Sebastián). Para ganarla es necesario el rezo del oficio canónico eclesiástico en los clérigos o bien la recitación de determinadas oraciones.

El escapulario y la cofradía ha sido aprobada o confirmada y enriquecida con millares de indulgencias, entre las cuales figuran en gran número las plenarias por al menos siete papas.

La cofradía del escapulario tiene al presente una vida de gran esplendor y es tal vez la más popular.

Cordial saludo,