ENFRENTAMIENTO INADMISIBLE: III
Domingo 23 de septiembre, 2001 
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Tenemos hoy la contribución de Sully Orozco de Obando y un artículo publicado por El Espectador el 22 de septiembre. Nuestros agradecimientos a Sully.

Caracol anunció el 23 de septiembre, que el Defensor del Pueblo del Cauca, Víctor Javier Meléndez informó sobre un pre-acuerdo logrado entre los indígenas de Ambaló y Guambía, gracias a la mediación de la Defensoría y de la Procuraduría, entidades estas que seguirán trabajando para lograr un acuerdo definitivo.

*SULLY OROZCO DE OBANDO: El enfrentamiento de Silvia y Ambaló es un viejo conflicto entre las dos comunidades, que tuvo un período crítico en los años 80 cuando las recuperaciones de tierra. La falta de instancias para dirimir los conflictos entre los dos cabildos, y el apoyo de instituciones indígenas rivales, como el CRIC a Ambaló, y la AICO a Guambia, ha dejado sin resolver el problema que muchas personas como el Dr Carlos César Perafán y otras personas lo plantearon en su momento. Creo que la crisis actual hará que estas dos comunidades y sus repectivos cabildos creen los medios necesarios para solucionar este viejo conflicto. Saludos.

""" La guerra entre los indios
Día a Día.
El Espectador

Como tantos conflictos en Colombia, el que ahora se presenta entre los Ambaló y los Guaníos obedece también el ancestral problema de la posesión de tierras.

Este fenómeno, entre particulares, históricamente, ha dado lugar no sólo a pleitos sin fin, sino también a innumerables muertos.

Entre municipios también se han presentado los mismos fenómenos, menos entre departamentos y, por supuesto, innumerables entre países.

La Constitución de 1991 estableció un coherente conjunto de normas sobre ordenamiento territorial y creó, en uno de sus artículos transitorios, una comisión, la cual, presidida por Orlando Fals Borda, adelantó una importante labor; cuando terminó su vigencia, se archivó el resultado de tan dedicada labor, y ahí seguimos, sin que el Congreso haya sido capaz de desarrollar las disposiciones de una Constitución que los ignorantes acusan de ser la causa de este tipo de males, como si no lo fuese la inacción de las ramas Ejecutiva y Legislativa del Poder Público.

El artículo 288 de la Constitución Nacional especifica que los territorios indígenas son entidades territoriales y el 287, que gozan de autonomía para la gestión de sus intereses.

El artículo 290, esencial para el caso en cuestión, dispone que periódicamente y de acuerdo con la ley (¿cuál?) se realizará el examen de los límites de las entidades territoriales. Parecería, pues, que de haber funcionado esta mecánica, ambos grupos "pertenecientes a la misma etnia" no tendrían disputas de tierras.

Por otra parte, el artículo transitorio 38, que ordenó crear la Comisión de Ordenamiento Territorial, estableció claramente que la ley podrá darle carácter permanente, como lo dice el profesor Augusto Trujillo Muñoz en su excelente obra Descentralización, regionalización y autonomía local, la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial deberá tener entre sus funciones ocuparse del desempeño espacial del territorio, con lo cual seguramente el triste episodio de esta "guerra civil" entre las comunidades indias hubiese ya tenido solución pacífica mediante la demarcación adecuada del territorio de la una y la otra.

Lo triste, recuerda el profesor Trujillo, es que el proyecto de ley se presentó en 1995 y el Congreso no quiso ocuparse de él, de manera que hasta el día de hoy carecemos de legislación adecuada sobre tema tan trascendental como es el ordenamiento territorial.

¿De quién será, entonces, la responsabilidad por los muertos, los heridos y la destrucción que se están presentando dentro de los grupos de la etnia guambiana en el Cauca? Fácil es responder: el Estado, que debería contar ya con una clara conformación de las entidades territoriales indígenas. """

Cordial saludo,