DOS VIDAS EJEMPLARES
Domingo 30 de enero, 2005
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Fotos: Claudia Rubio/El Tiempo
El Subeditor de Nación, Luis Alberto Miño Rueda, nos relata en su articulo de El Tiempo, 30 de enero, 2005, dos vidas ejemplares llenas de valor, sacrificios y constancia, un par de indígenas caucanos: Sandra y Ornaldo. Ambos estudian en Bogotá, ella una licenciatura de Biología, él odontología en la Javeriana.

Sandra Tunubalá tiene 21 años y reside en la vereda Tierras Blancas en las montañas del Cauca. Ornaldo Ijají de 24 años vive en el Corregimiento de La Carbonera, municipio de Bolívar. Los padres de Sandra, Manuel de Jesús Tunubalá y Marta Chabacó son indigenas guambianos. Marta terminó bachillerato. Sandra tiene cuatro hermanos. Los padres de Ornaldo, Jesús Marino Ijají, indígena yanacona tiene 70 años y su esposa María Custodia Muñoz 68 años. Ambos solamente terminaron la primaria. Tienen siete hijos todos hombres.

Sandra y Ornaldo viven en Bogotá en la "embajada de Tierradentro" junto con 37 campesinos e indígenas caucanos que estudian, con becas y préstamos, ingenierías, ciencias políticas, etc., en los diversos centros educativos de la capital. Luis Alberto escribe que Tierradentro "parece una casa de películas de fantasmas": Primer piso de madera sin cera, un juego de sala viejo, tres sillones recogidos de la calle, dos mesas de comedor sin sillas y un televisor de 14 pulgadas que se ve un sólo canal. Tiene la casona una estufa industrial a gas, dos neveras viejas y un gran patio para la ropa. En el segundo piso hay 11 cuartos con camas. De tres computadores regadados, uno sirve.

"La embajada de Tierradentro" es una casona, ejemplo de vida comunal. Juntos cocinan, hacen el aseo y se divierten jugando partidos de volibol, basquetbol y microfútbol. Esta casa la compraron en 170 millones (US$ 73.000) que les regalaron sus amigos suizos. Cada estudiante da diez mil pesos (US $ 4,50) mensuales para el mercado en Paloquemado, donde es más barato. Hay dias buenos que comen carnecita o pollo y dias malos que únicamente disponen de arroz, yuca y plátano. Siempre tienen panela y café tostado. Por agua pagan un millón de pesos, (US$ 435,00) porque pagan tarifa de lugar comercial.

"Sandra vive en un cuarto del segundo piso con otras tres jóvenes. Guarda su ropa en una bolsa plástica negra de basura y duerme en una cama que compró con colchón el primer semestre por 50 mil pesos". (US$ 21,00). "La joven, que mide un metro y 42 centímetros de estatura y tiene una larga cabellera negra que solo le pueden cortar sus hermanos, siempre ha soñado con llegar lejos desde que terminó el bachillerato en un colegio de monjas".

"Ornaldo duerme en un cuarto con otros cuatro campesinos. Soñaba con ser odontólogo desde que veía llegar a los rurales a Bolívar. Pero como no había plata, sus padres y sus hermanos lo ayudaron cuando terminó el bachillerato para que estudiara mecánica dental en Popayán". "Tres años después volvió a su casa, en La Carbonera... entonces se dedicó a mandar cartas a los rectores de las universidades que tenían la carrera en Bogotá en busca de una beca" ."De la Javeriana le contestaron que le daban un 75 por ciento de la matrícula a cambio de realizar 70 horas de trabajos en la universidad y que mantuviera el promedio por encima de 3,8" Ahora está pagando el 25% restante de la matricula en cuotas mensuales, "que paga con plata que le envía su familia de lo que recogen del maíz. Y los costosos equipos para las clínicas los consiguió prestado.".

La casa y la organización de Tierradentro se debe al esfuerzo y constancia de dos campesinos venidos de la vereda de Guanacas, Inzá, Eliécer Morales y Miguel Arias, que llegaron hace 10 años a Bogotá buscando oportunidades y consiguieron becas en los Andes. Ellos crearon en 1998 la Fundación Protierradentro, para que otros indigenas pudieran estudiar en la universidad.

Miño Rueda termina sus articulos diciendo que:

Sandra "Sueña con especializarse y volver a su tierra a hacer proyectos de investigación sobre las plantas medicinales. Mientras eso se cumple sabe que tendrá que seguir recogiendo café, todas las vacaciones en su casa, para poder pagar el próximo semestre".

Ornaldo "Espera volver a su pueblo a ayudarles a su familia y a sus vecinos. “Mi mamá ya está viejita y me dijo que cuando terminara no la fuera a dejar abandonada. La gente necesita un odontólogo porque los que hay no van a las veredas”.

"Mientras logra sacar su título tendrá que volver a su casa en las vacaciones a ayudar en el cultivo de maíz y a atender a los campesinos, que cada vez que lo ven le pelan los dientes para que les mire las caries.


Cordial saludo,