STELLA DUPONT ARIAS
Miércoles 3 de abril, 2002
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Gloria Cepeda Vargas ha publicado en El Liberal un artículo sobre la esplendorosa vida de Stella Dupont Arias. Hélo aquí:

""" ... Stella de Popayán
Por: Gloria Cepeda Vargas
El Liberal, 1 de abril, 2002

Más de una vez la he visitado en su casa levantada a la orilla de una tranquila calle del centro de la ciudad. Inmersa en la atmósfera que enaltece su vida, sé que Stella Dupont encontró la manera de conjurar la soledad.

Nacida en Popayán en 1946, realizó sus estudios de piano en el Colegio San José de Tarbes y en el Conservatorio de Música de la Universidad del Cauca, donde obtuvo el título de Licenciada en Educación Musical. Posteriormente hizo estudios de Pedagogía y Metodología Musical; de Musicoterapia; y de Piano, Técnica e Interpretación Pianística. Actualmente realiza en Popayán una intensa actividad artística y pedagógico-musical, siendo destacables los conciertos didácticos que realiza en los barrios populares de la ciudad.

Como reconocimiento a su labor artística, le han sido conferidas la distinción "Ciudadano Meritorio", de la Cámara Junior de Colombia y la medalla "José Hilario López" de la Universidad del Cauca.

Al mencionar someramente los logros obtenidos por ella a lo largo del tiempo, he dejado ex profeso en último lugar al que reviste mayor importancia para la vida de la ciudad: la fundación y dirección del Coro de Cámara de Popayán.

La Semana Santa payanesa representa el reto de un pasado que regresa cada año a caminar a la luz de los cirios. Ceremonia litúrgica por excelencia, en su marco arrogante y estoico apareció, a manera de complemento necesario, el Festival de Música Religiosa creado por Edmundo Mosquera en 1964 y tres años después el Coro de Cámara de Popayán fundado el l8 de diciembre de 1967 por su actual directora, Stella Dupont Arias.

Hablar de las trayectorias nacional e internacional de este grupo, es casi supefluo. Todos sabemos de su labor y de las numerosas preseas que en nuestro país y más allá de sus fronteras, ha recibido. En la polifonía de sus voces el nombre de Colombia resonó triunfalmente muchas veces y en esta sucesión de hechos lamentables que desde hace medio siglo nos lacera, el Coro de Cámara de Popayán supo volcar la mirada del mundo sobre lo más bello y noble que tenemos. Su presencia en exigentes escenarios de Europa y América, equivale a nuestra mejor reivindicación porque las naciones se hacen respetables en la realización de sus artistas y en el ejemplo de sus hombres de bien.

Popayán debe mucho a su talento y dedicación. Las paredes de su casa guardarán para siempre la armonía que crece en la voz de sus pequeños alumnos. Su labor es un aporte del corazón a la historia de la ciudad, una de cuyas protagonistas es esta payanesa que, fiel a su vocación, contribuye infatigablemente al engrandecimiento de la patria.

Mirándola trabajar y sonreir más allá de los obstáculos que le depara la vida, pienso en su valentía. Sabe que el camino le fue trazado desde el amanecer y que este aprendizaje, donde madura su floresta interior, es inaplazable.

Ha terminado mi conversación con Stella Dupont. Sin poder evitarlo me pregunto dónde reside la fuerza de su vuelo, su manejo, casi realidad, casi fábula, de las horas que le toca vivir. Quizá conoce el secreto de nuestra fugacidad y se empeña en prolongar la aurora sobre las teclas de un piano que junto a la ventana, empieza a cubrirse de plata bajo la luz de la primera estrella. ... """

Cordial saludo,