DESPLAZADOS Y OLVIDADOS
Sábado 23 de junio, 2001
De: Mario Pachajoa Burbano

Amigos payaneses:

Liliana Arévalo Q en un patético artículo para El Liberal, nos describe el recrudecimiento del desplazamiento forzado de personas hacia Popayán dando origen a uno de los problemas más dolorosos y sensibles de nuestra ciudad. Apartes de su escrito a continuación:

""" ... Una fecha sin celebración. Más de 9.000 desplazados por la violencia en el Cauca.
Por: Liliana Arévalo Q.
El Liberal, jueves 21 de junio, 2001

El recrudecimiento de la violencia en el departamento ha sido uno de los principales factores que ha dado origen al desplazamiento forzado, una problemática que afecta a más de nueve mil personas en el Cauca. Este fenómeno que pone en situación de vulnerabilidad a miles de familias colombianas que se ven obligadas a sobrevivir alejados de sus bienes familiares, sociales, culturales y materiales, se constituye en una de los problemas mas críticos que afronta el Cauca en la actualidad.

La mayor parte de la población está conformada por menores de edad y ancianos de diversos grupos étnicos que por sus condiciones de indefensión se ven impedidos a la hora de iniciar un proceso de recuperación. El último censo realizado por la Defensoría del Pueblo Regional Cauca indica que en la ciudad se encuentran más de cuatro mil personas desplazadas provenientes de diferentes municipios del Cauca y de departamentos como Antioquia, Putumayo, Huila, Nariño y Caquetá.

Un número similar -3.611 personas- registró la Personería Municipal a 31 de mayo del 2001, mientras que los datos de la Red de Solidaridad Social indican que el número supera los 4.700. Según indicó el Defensor del Pueblo Regional, Víctor Meléndez Guevara, si en la ciudad se registran más de cuatro mil desplazados, que corresponden a un pequeño porcentaje de todo el departamento, se calcula que a nivel del Cauca la cifra puede ser superior a nueve mil.

Municipios expulsores

Por otra parte, Almaguer, Argelia, Buenos Aires, Cajibío, Caloto, Corinto, La Sierra, La Vega, Miranda, Morales, Patía, Piendamó, Puracé y Rosas se constituyen en las localidades que por causa del conflicto armado, expulsan el mayor número de personas que además de emigrar sin alimentación, alojamiento apropiado y servicios básicos, se encuentran en alto riesgo de contraer enfermedades. Los municipios que reciben la mayor cantidad de desplazamientos individuales, familiares y colectivos son Popayán, Santander de Quilichao, López de Micay -en donde se registraron más de 800 personas oriundas del Alto Naya en el último mes y Suarez y Buenos Aires que semanalmente reciben comunidades enteras de las zonas rurales que han sido afectadas por los enfrentamientos armados.

Mientras hace cuatro años, el Cauca ocupaba el puesto número once entre las regiones receptoras de desplazados, hoy se encuentra entre los cinco primeros lugares, junto a Cundinamarca, Valle y Caldas. El Valle del Cauca y Nariño se han convertido en los departamentos para preferidos por los desplazados para instalarse temporalmente, mientras la fuerza pública o las comisiones de verificación humanitaria garantizan el retorno de los desplazados. En la actualidad esta entidad, al igual que la Red de Solidaridad Social manejan un sistema de alerta temprana que pretende fortalecer la capacidad de la población para diseñar respuestas viables y eficaces frente a las situaciones de conflicto.

En Colombia sigue la crisis.

Según datos suministrados por la Defensoría del Pueblo, en los últimos años Colombia se ha convertido en el tercer país, después de Sudán y Angola, en donde se registra el mayor número de desplazados ya que cada hora, cuatro familias abandonan sus viviendas.

Una investigación realizada el año pasado por profesionales de la Universidad del Cauca permitió establecer que además de la violencia, la pobreza y la fumigación de cultivos ilícitos, son algunas causas que ocasionan el abandono de cientos de viviendas en el sur occidente colombiano.

Poblaciones más afectadas.

En Cajibío el caso más grave de desplazamiento forzado se presentó después de la masacre ocurrida en el corregimiento de Ortega durante los primeros días del mesde octubre, causandos traumas psicológicos que afectan a un considerable número de menores de edad que se niegan a regresar a sus viviendas, por temor a ser víctimas de la violencia.

Por otra parte, el número de desplazados provenientes de la región del Alto Naya -después de la masacre del pasado Jueves Santo-, asciende a 850 entre hombres mujeres y niños de diferentes edades.

En Popayán la situación se viene complicando considerablemente en los últimos años, según indican las entidades encargadas de la protección de los Derechos Humanos. Mientras que en el año 98 sólo cuarenta familias (180 personas) fueron registradas, en el 99 la cifra aumentó a 42 núcleos familiares (280 individuos) y en el año 2000 a 1.376 personas que sumadas a los 550 de años anteriores, daban como resultado 1.926 desplazados en esta ciudad. ... """

Cordial saludo,